Analytica: “Todo está por verse”, aún falta que se den vuelta las principales cartas del 2020

3 de marzo, 2020

Martín Guzmán riesgos

El nivel de actividad sigue en un limbo y hay cada vez mayores riesgos a la baja. Incluyendo, el cisne negro del 2020: el coronavirus. Según Analytica, todo dependerá del consumo porque la inversión ni las exportaciones tienen importancia para traccionar por sí solos a la alicaída economía.

 

“Todo está por verse”, dice Analytica. Además de la evolución del coronavirus, el Presupuesto y, antes, la renegociación de la deuda, son cartas que siguen sin darse vuelta.

 

“Los trascendidos respecto del programa económico, especialmente los relacionados con las intenciones de no dejar apreciar el tipo de cambio real, no nos permiten ser muy optimistas en cuanto al desempeño del PIB”, dicen desde Analytica. Así lo explican: “Con estos niveles de inflación, más el tipo de cambio implica menores salarios reales y, sin crédito en moneda doméstica, una caída en los niveles de consumo y actividad”.

 

La otra variable capaz de empujar el PIB, agregan, es la política fiscal y va a depender del resultado del canje. “Si es expansiva porque el canje fue agresivo, podremos ver un rebote en el segundo semestre, pero sus efectos no van a ser sostenibles. Mientras tanto, si la apuesta es utilizar el incremento de los impuestos que se desprenden de la Ley de Solidaridad para dar un impulso fiscal, puede servir para estabilizar la economía estos meses y contrarrestar en parte el efecto de la caída en los salarios reales. Esto necesariamente tensa la cuerda con los acreedores ya que se esperan fuertes quitas que acompañen la impronta de la política fiscal de cara a la renegociación”, agregaron.

 

“En resumen, aunque la política fiscal puede sacar a la economía del pozo, esto será a costa del crédito externo y la postergación del proceso de desinflación. Teniendo en cuenta las limitaciones impuestas por el calendario electoral, luce razonable, aunque todavía no se vislumbra más que un rebote. El crecimiento sostenido depende de bajar la inflación y de aumentar las exportaciones, para lo cual es indispensable el crédito externo. Sin estos ingredientes, parece difícil cambiar el rumbo”, concluyen.