UCR porteña: gestos para diferenciarse de Rodríguez Larreta

20 de febrero, 2020

Lousteau y el jefe de Gobierno, durante la campaña

Por Pablo Varela

 

El radicalismo de la ciudad de Buenos Aires se asume oficialista luego de haber compartido las listas de Juntos por el Cambio en 2019, que además de asegurarle la reelección a Horacio Rodríguez Larreta, le permitió a Martín Lousteau acceder a una banca en el Senado.

 

El próximo 29 de marzo habrá internas en el radicalismo porteño, y por ahora continúan las negociaciones entre un sector liderado por Enrique Nosiglia, cuyo principal representante es Lousteau, y otro liderado por Daniel Angelici.

 

Por ahora, en ambos mantienen en reserva los posibles nombres para presidir el Comité porteño, aunque el actual titular, Guillermo De Maya está habilitado para ir por un nuevo mandato. También podía pelear por la conducción el diputado nacional, Emiliano Yacobitti, quien trabaja en tándem con Lousteau.

 

En el entorno del senador, le facturan a Angelici haberse incorporado a la vida orgánica partidaria “hace dos años”.

 

Sin embargo, los consultados por este diario en la Legislatura porteña aseguran que la dinámica legislativa no se verá afectada por la competencia interna, e incluso no se descarta que se llegue a listas de consenso. En la Legislatura, el bloque UCR-Evolución que tiene nueve integrantes (sumando los referenciados en Lousteau, Nosiglia y Angelici) mantendrá su identidad aunque integrará el interbloque de JxC que alcanzará las 34 bancas, lo que obligará al PRO y a las CC ARI a negociar con la UCR cada proyecto, y alcanzar los 31 votos (mayoría simple). “Somos parte de la coalición de gobierno y queremos poder expresar nuestros matices”, sintetizó un legislador ante este diario.

 

Uno de los principales puntos que el radicalismo de la Ciudad buscará marcarle a Larreta es el tema educativo. Por ejemplo, el bloque de Evolución no acompañó el proyecto de Unicaba, lo que significó un mojón de discordancia.

 

También hay reclamos en materia de seguridad en la que se notan diferencias con “la mano dura” de la exministra Patricia Bullrich, al mismo tiempo que reclaman un mejor manejo de la Justicia (aún quedan pendiente el avance sobre la autonomía) y que la Ciudad tenga su propio servicio penitenciario.

 

En el radicalismo observan positivamente el carácter de modernidad que la Ciudad ha adquirido tras los tres períodos de gestión del PRO. “Nosotros venimos a ponerle igualdad”, razonó una voz de la UCR de la Ciudad.

 

Si bien reconocen la jefatura de Rodríguez Larreta en tanto jefe de la Ciudad, el liderazgo de la UCR porteña está depositado en la figura de Lousteau, e incluso se atreven a deslizar, que el exembajador podría encabezar la coalición a nivel nacional.

 

“El rol de la UCR no puede ser más el mansedumbre bovina como en los cuatro años de Cambiemos. El rol del radicalismo tiene que ser el de un partido de diagnóstico y propuestas”, razonó una fuente porteña.

 

En el radicalismo de la Ciudad, no ocultan que buscan dotar al partido de la orientación necesaria que le permita liderar la coalición en el futuro. Por lo pronto, el próximo miércoles habrá un nuevo encuentro de los principales referentes de JxC.

 

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