Michael Jordan desconsolado en su discurso sobre Kobe Bryant: “Cuando Kobe murió, también murió una parte de mí’

25 de febrero, 2020

Michael Jordan se quebró hasta el llanto en su sentido discurso de 10 minutos al recordar a su “querido amigo” y “hermano menor” Kobe Bryant en un funeral en el Staples Center de Los Ángeles este lunes.

 

Jordan fue uno de los jugadores y entrenadores de básquet que elogió al ex gran jugador de Los Angeles Lakers que murió, junto con su hija y otras siete personas, en un trágico accidente de helicóptero en Calabasas, California, a fines del mes pasado.

 

El seis veces campeón de la NBA, pronunció un sincero discurso sobre Bryant y cómo pasó de ser una “molestia” a una parte de su propia familia.

 

“Kobe lo dejó todo en la cancha. Fue como mi hermano menor. Si esperan que hable de las comparaciones entre él y yo… Sólo quiero hablar de Kobe. Los pequeños hermanos siempre quieren meterse en tus cosas; en tus zapatos, tu closet. Quieren saber todos los detalles de la vida. Solía llamarme, escribirme, 23.30, 0.30, 3.30 en la mañana. Quería saber de movimientos, este chico tenía pasión, una pasión como nadie sabe. Si amas algo, si tienes una pasión fuerte, puedes ir al extremo, para tratar de intentarlo. Y Kobe Bryant fue una inspiración sobre la forma de querer jugar el juego, quería ser el mejor basquetbolista que podía ser. Bueno, yo quiero ser el mejor hermano mayor que puedo ser”, despertó una ovación con sus palabras.

 

Fue Phil Jackson, gestor del mejor Air Jordan y el responsable del despegue de Kobe el que propició el primer contacto en 1999 para que MJ le diera consejos en pos de que se transformara en un jugador de equipo. “Esa primera vez me miró y me dijo, ¿trajiste las zapatillas?”, recordó el desafío. “Podía ser molesto, pero podía sacar lo mejor de tí. Hace un par de meses me mandó un texto. Me dijo: ‘Estoy tratando de enseñarle a mi hija tus movimientos, ¿qué piensas.? Le pregunté qué edad tenía. Dijo 12. Le dije a los 12 estaba jugando al béisbol”, rememoró.

 

 

“Esa actitud de competidor habla de su pasión, era un desafío permanente. No sólo como deportista, sino como padre, como esposo. Hablamos de negocios, de familia, de todo. Me ayudó a ser mejor persona. Podíamos hablar de cualquier cosa relacionado con la vida, a las 2 de la mañana. No puedo esperar a volver a casa y abrazar a mis hijos. Verles sus caras, sus sonrisas. Eso indica que vamos a seguir aprendiendo de Kobe Bryant y de su esposa. Quiero ofrecer mis condolencias y apoyo a todas las familias afectadas por la tragedia”, continuó.

 

“Era un increíble padre, increíble esposo, dedicado. Nadie sabe cuánto tiempo tenemos, por eso tenemos que disfrutar el momento, vivir el momento y estar cerca de los que amamos. Kobe Bryant murió, una parte de mí murió. Tuve un hermano menor, al que intenté ayudar en todo lo que pude. Descansa en paz, pequeño hermano”, concluyó, siempre entre lágrimas.

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