La actividad económica cayó 2,1% en 2019: ¿Tocó piso?

21 de febrero, 2020

INDEC EMAE

En 2019, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída de 2,1%. En diciembre, el indicador tuvo una baja de 0,3% interanual.

 

Es el segundo año consecutivo con retracción de la actividad y el tercero contando los últimos 4. Durante la gestión Cambiemos el PBI acumuló un retroceso de 4%, según las cifras de LCG.

 

Sin embargo, tal como informó hoy el Indec,  en la medición desestacionalizada la actividad económica tuvo un repunte de 0,2% respecto a noviembre.

 

De ese modo, pareciera que la actividad económica comenzó a estabilizarse hacia fin de año, luego de la crisis económica y financiera que padeció el país durante 2019.

 

 

Teniendo en cuenta las distintas ramas de actividad, los sectores con mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE en diciembre fueron el comercio mayorista, minorista y reparaciones, la industria manufacturera y electricidad, gas y agua.

 

LCG: “La recesión viene siendo más profunda y prolongada que las versiones anteriores. Suma un total de 23 meses (desde febrero 2018) con una caída acumulada de 7% del PIB”.

 

En contraposición, intermediación financiera y construcción fueron los sectores con mayor incidencia negativa.

 

 

En comparación, mientras la actividad en argentina cayó 0,3%, en Brasil subió 1,3% y el Chile 1,1%.

 

 

¿Cómo sigue?

 

Aún con pocos datos, LCG anticipa una recuperación menor en enero: “De ninguna manera podemos afirmar que se trata de un piso para la actividad”. Según la consultora, sólo asumiendo una reestructuración ‘exitosa’ de la deuda, podríamos esperar cierta recuperación de la actividad entrado el año. “No obstante, no somos optimistas en cuanto que en el promedio anual se logre revertir una caída de la actividad”, agregaron.

 

Los bonos otorgados por el Gobierno en diciembre y enero y el aumento marginalmente superior a los jubilados de la mínima y beneficiarios de planes sociales, podrían traer alivio y traccionar el consumo. También traccionarán la baja acelerada de la tasa de interés y el límite al costo de financiero de las tarjetas de crédito que impulsa el BCRA.

 

“Pero, por el otro lado, el Gobierno parece estar ganando la pelea por desindexar los salarios eliminado las cláusulas gatillo en las negociaciones paritarias y al menos inicialmente algunos gremios parecerían avalar los aumentos por sumas fija. Esta estrategia difícilmente derive en una mejora del salario real de los trabajadores formales, poniendo un límite a la recuperación del consumo”, adivirtió el informe de LCG.

 

El aumento de la demanda vía un mayor consumo difícilmente sea percibido como permanente por las empresas, motivo por el cual las decisiones de inversión permanecerán en un estado de “wait and see”, sobre todo considerando que el cepo hard restringe la remisión de utilidades al exterior. Por otro lado, el impulso fiscal seguirá vedado aun cuando la deuda se reestructure de manera exitosa. Así, la apuesta estará nuevamente en la recuperación de las exportaciones, aunque desde LCG dudan que las exportaciones netas logren compensar el pobre desempeño del resto de los componentes de la demanda agregada. “Esperamos una nueva caída de la actividad en 2020 del orden del 2% anual”, agregaron.

 

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