Analytica: luego del canje de deuda, hay que exportar más

27 de febrero, 2020

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“Mientras que el análisis de corto plazo gira en torno a la reestructuración de la deuda, pasado ese horizonte nos topamos con la necesidad de pensar como se sigue”, sostiene el último informe de Analytica, intitulado “En busca de los dólares perdidos”. “Independientemente del resultado del canje,  Argentina pasará varios años fuera del mercado de crédito, mientras continúa pagando al FMI y los nuevos compromisos renegociados con privados. Para ello necesitará dólares y para conseguirlos dependerá del superávit comercial, inexorablemente”, agregan.

 

Para salir en sentido positivo (es decir, crecer), sugiere Analytica, se deberá reparar un motor clave: el de las exportaciones. “Hoy se exportan las mismas cantidades que en 2011”, dice Analytica.

 

“Con la excepción de bienes primarios (venden 25% más al exterior) el resto de los sectores, especialmente industria y combustibles, muestran en esta década una performance bastante pobre. La estructura exportadora argentina, al primarizarse, ha aumentado su vulnerabilidad ante cualquier shock internacional y en las condiciones actuales, no permite generar los dólares necesarios para retomar el crecimiento sin restricciones en el sector externo. ¿Cuál debería ser entonces la política comercial argentina? Apostar a un nuevo ciclo favorable de precios de las exportaciones es riesgoso porque se depende de factores que no se pueden controlar. Como se dice siempre, es necesario diversificar la matriz exportadora y apostar a las cantidades, pero para eso se requiere facilitar liquidez y mantener el tipo de cambio real”, señalan, como horizonte.

 

En particular, Analytica sugiere poner el foco en dos cuestiones: mantener las importaciones abiertas (con cierto criterio, naturalmente) y garantizar financiamiento. “Ambos factores son clave en la etapa poscanje”, dicen.

 

Los motivos son obvios. Por un lado, “el control de las importaciones afecta a la industria, porque no está integrada toda su cadena de valor y necesita importar bienes intermedios, insumos y piezas” y, por otro lado, “las firmas necesitan acceso al financiamiento bancario para exportar y al financiamiento externo para mantenerse en los mercados”.

 

“Los números de enero avalan nuestras proyecciones de que Argentina volverá a mostrar un elevado superávit comercial en 2020 (cercano a US$ 15.000 millones), tras un superávit récord de US$ 15.992 millones en 2019”, dijeron desde Abeceb. En LCG son aún más bullish. “Proyectamos un superávit comercial en torno a US$ 18.400 millones en 2020, consistente con un crecimiento de las exportaciones de 4% anual y un crecimiento nulo de las importaciones”, proyectaron.

 

Además, será clave no atrasar el tipo de cambio, que hoy es alto y, entre las variables no controlables, que Brasil tracciones más exportaciones. También hay cuestiones particulares. Por ejemplo, las políticas sectoriales hacia Vaca Muerta que precisan, además de fondeo barato y posibilidad de importar, incentivos de precios.

 

Analytica cree que la oportunidad de recuperar los mencionados “dólares perdidos” está en la industria y la energía. “Después del canje todavía queda pendiente pensar cómo deberíamos encarar la generación de divisas para poder crecer con un mercado de crédito cerrado. La respuesta está en las exportaciones, en particular de bienes industriales. Desde el punto de vista de los incentivos, el tipo de cambio real alto ofrece competitividad por costos, pero falta el financiamiento y la garantía de importaciones necesarias en este contexto de cepo cambiario, algo más parecido a 2011-2013 que a 2013-2015”, señalan.

 

“También falta la planificación de qué producción interesa fomentar más por su generación de valor y qué destinos posibles hay. En un mundo cada vez más proteccionista, la respuesta pareciera estar en la región. A simple vista esto podría generar una concentración de las exportaciones en una menor cantidad de compradores (ganaría participación Brasil) y aumentaría el riesgo asociado al desempeño de esos países. Lo cierto es que la dependencia de precios de commodities también se volvería menor. El momento para recuperar los dólares perdidos es este”, concluyen.

 

 

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