Salvatto: “Suspender la Ley de economía del conocimiento es entender el mundo como si fuera 1950”

21 de enero, 2020

La decisión del Gobierno nacional de suspender la aplicación del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, aprobado en mayo de 2019 para incentivar las actividades productivas basadas en el uso intensivo de la tecnología y la digitalización de la información, generó fuerte rechazo en el sector.

 

La medida, publicada ayer en el Boletín Oficial, resuelve suspender los plazos para analizar y procesar las solicitudes de adhesión al régimen de promoción presentadas a la fecha, “hasta el momento en que sea dictada la normativa complementaria correspondiente”.

 

“Suspender la Ley de economía del conocimiento es entender el mundo como si fuera 1950 y no 2020”, escribió hoy en Twitter hoy Augusto Salvatto, Politólogo internacionalista y profesor e investigador en el Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UCA.

 

“Las empresas que se benefician son ejemplo de innovación en el país, y en la región, pudiendo generar miles de empleos de calidad en el país. Pero para innovar se necesita dinero. El gobierno, en el mundo del revés, subsidia industrias no competitivas e ineficientes”, afirmó el hermano de Mateo Salvatto, fundador de Asteroid Technologies y creador de la app Háblalo, de reconocimiento mundial.

 

La resolución, que lleva la firma del ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, entrará en vigencia a partir de mañana.

 

El objetivo de de la ley 27.506 era promocionar actividades económicas que apliquen el uso del conocimiento y la digitalización de la información, apoyado en los avances de la ciencia y de las tecnologías, para la obtención de bienes, prestación de servicios y/o mejoras de procesos.

 

 

Las compañías beneficiadas seguirían excluidas de retenciones y percepciones del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y se preveían deducciones -sin limitaciones- en las contribuciones patronales, aspecto que en la ley vigente no está previsto, y tendrán la posibilidad de generar un bono de crédito fiscal por las contribuciones que les hubiera correspondido pagar, equivalente a 1,6 veces el monto de las contribuciones.

 

“Más allá de la plata ahorrada por uno u otro lado, el gobierno envía el mensaje de que la economía del conocimiento no le interesa. Que sería como decir en 1870 que no le interesan los ferrocarriles o invertir en frigoríficos. Si estas empresas, (ultra competitivas), necesitan beneficios impositivos, claramente habla del nefasto sistema impositivo argentino, que ahoga a cualquier industria, para llenar las arcas del estado central que la distribuye deficientemente (El 30% de pobres no es nuevo)”, sostuvo Salvatto.

 

 

Y concluyó: “Espero que el viaje a Israel ilumine al Presidente. Si mira un poquito a su alrededor en ese país, se va a dar cuenta de los beneficios de invertir en innovación”.

 

Por último, su hermano también se refirió a la resolución del Gobierno. “No suspendan la Ley de economía del conocimiento. No hay lugar a debate. Necesitamos este tipo de cosas para avanzar como país.”

 

 

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