No hubo grieta en los resultados económicos

3 de enero, 2020

grieta Macri Cristina

En materia de resultados económicos, no hubo grieta durante la década que termina. Hubo dos gobiernos, que comenzaron y terminaron su gestión en ella, y ninguno de los dos obtuvo buenas notas. En eso no se diferenciaron, aunque llegaron a un mal término siguiendo distintos caminos, y por eso, las herencias que dejaron fueron muy distintas.

 

Por su sesgo ideológico, el kirchnerismo dejó poca deuda y una amplia red de protección social, pero también atraso cambiario, precios relativos desalineados, crisis energética y reservas agotadas. Por su sesgo ideológico, el macrismo dejó los precios relativos mejor alineados, menor déficit fiscal, más reservas y una mejor ecuación energética, pero una situación social deteriorada con una fuerte pérdida de ingresos para la mayoría de la población.

 

En función de estos datos, no sorprende que los economistas heterodoxos (aun con críticas al periodo) sostengan que la herencia que Cristina Kirchner le dejó a Mauricio Macri fue mejor que la que recibió Alberto Fernández mientras que los ortodoxos (aun con críticas al período) sostengan exactamente lo contrario.

 

Pero ambos coincidieron en dejar como herencia de sus dos gestiones, más allá de los niveles, alta inflación, nulo crecimiento económico, mínima creación de empleo de calidad y elevados niveles de pobreza.

 

Al igual que la década del ´80 del siglo pasado, puede considerarse perdida en términos económicos aunque en ambas hubo notables avances desde el punto de vista político e institucional.

 

El inicio de una nueva década coincide con el comienzo de un nuevo gobierno. Y la experiencia de los últimos años aconseja recurrir a diferentes instrumentos de política económica sin atarse a dogmas ni a cepos ideológicos. “Van a ver en mí decisiones ortodoxas y heterodoxas”, dijo Fernández en el debate presidencial realizado en Santa Fe. En los primeros días de gestión parece respetar ese concepto. Que continúe en esa línea será clave para que los primeros años de la década permitan avizorar, que a su término, el balance sea mejor de la que acaba de concluir.

Dejá un comentario