Las cinco claves que frenan la recuperación de la industria automotriz en 2020

6 de enero, 2020

industria automotriz

Por Horacio A. Larghi Director de Invenómica

 

En 2019 el mercado automotor tuvo un año para el olvido. Y varios son los indicadores que anticipan que la recuperación de la industria difícilmente sea en 2020.

 

En primer lugar, la cantidad de sueldos necesarios para comprar un vehículo se incrementó significativamente en 2019. Mientras que en 2018 se necesitaban 14,8 sueldos para comprar un vehículo chico –compuesto por modelos como Yaris, Gol Trend, Polo, Argo, 208, Etios, Onix-, a fines de 2019 la cantidad aumentó a 17,8 sueldos. El indicador de 2019 implica que se retrocedió a un nivel similar al de 2010 (18,3 sueldos).

 

Posiblemente los incrementos de sueldos le ganen a la inflación de los vehículos en 2020, pero difícilmente la cantidad de sueldos para comprar un vehículo se ubique en los niveles registrados (siquiera) en 2018.

 

 

En segundo lugar se encuentran los salarios. Entre 2016 y 2019 el salario real de los trabajadores se contrajo alrededor de 21%. En 2020 la perspectiva es un poco más alentadora y los salarios posiblemente le ganen a la inflación. Pero esa recuperación no tendrá un impacto significativo en la compra de bienes de capital. Las finanzas de los hogares se encuentran sumamente complicadas. Y estos tienen prioridades más importantes que comprar un vehículo nuevo ante una leve mejora del salario real.

 

En tercer lugar se encuentran los costos de mantenimiento. El elevado costo de seguro y patente de un vehículo nuevo debilita la renovación del parque automotor. En otras palabras, no es lo mismo el costo de patente y seguro de un 0km a un vehículo de dos o más años de antigüedad. Nuevamente, ante una leve mejora de los salarios los consumidores intentarán satisfacer necesidades más básicas que debieron relegar en los últimos años.

 

 

En cuarto lugar se encuentran los préstamos, ya sean prendarios o personales. Si bien en las últimas semanas las tasas de interés se redujeron, aún se encuentran en niveles extremadamente altos. El financiamiento es una variable clave para que la industria automotriz pueda expandirse, y gran parte de la posible recuperación de la industria en 2020 dependerá de este punto.

 

Y en quinto lugar, aunque no por ello menos importante que los puntos anteriores, se encuentran las expectativas del consumidor. Mientras la confianza del consumidor no mejore respecto a, entre otras cosas, su situación laboral o la economía en general, la demanda de vehículos difícilmente cambie de tendencia.

 

De acuerdo a nuestro modelo econométrico la proyección de patentamientos (autos + livianos) se ubicaría en 410,000 unidades en 2020, 7% por debajo de 2019. La recuperación de la economía y las expectativas del consumidor deberían ser mucho más rápido de lo esperado para poder verificar efectivamente una recuperación de las ventas de vehículos.

 

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