La OIT sugiere que la tasa de desempleo es insuficiente para entender el mercado laboral

21 de enero, 2020

“Debemos preguntarnos, por ejemplo, si la tasa de desempleo es la medida más fiable del mal funcionamiento del mercado laboral”, dijo ayer la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un nuevo reporte. Según el organismo con sede en Ginebra, la tasa de desempleo esconde varias realidades. “Tenemos que entender si las personas en edad de trabajar pueden o no desarrollar todo su potencial en el trabajo”, agrega.

 

“La tasa de desempleo mundial se situó en 5,4% en 2019 y se prevé que no varíe esencialmente en los próximos dos años. Esto significa que la disminución gradual de la tasa de desempleo observada entre 2009 y 2018 parece haberse detenido”, dice la OIT.

 

 

Sin embargo, como se mencionaba, no todos los que tienen empleo están en una situación ideal y, además, hay millones más que no forman parte de la llamada Población Económicamente Activa (PEA), y podrían, por el “efecto desánimo”: han buscado empleo sin éxito y luego dejaron de buscar.

 

Un tema es la “subocupación”, es decir, empleados que trabajan menos de lo que quisieran. Si se agregan a la medición de desempleo, la tasa pasa de 5,4% y escala aariba de 13%.

 

La informalidad es otro flagelo. “En total, alrededor de 2.000 millones de trabajadores en todo el mundo están empleados de manera informal, lo que representa el 61% de la fuerza de trabajo mundial”, dice la OIT.

 

 

El trabajo, agrega la OIT, tampoco es garantía (ya no de movilidad social ascendente) sino de una vida digna. “En 2019, más de 630 millones de trabajadores en todo el mundo –es decir, casi uno de cada cinco, o 19% de todos los empleados– no han ganado lo suficiente para salir ellos mismos y sus familias de la pobreza extrema o moderada, que se define como la situación en la que los trabajadores ganan menos de U$S 3,2 diarios en términos de paridad de poder adquisitivo”, dice la OIT.

 

El género es otro factor. Los mercados laborales contemporáneos también siguen caracterizándose por la desigualdad de género. En 2019, la tasa de participación de la mujer en la fuerza de trabajo era solo del 47%, 27 puntos porcentuales por debajo de la tasa del hombre (74%).

 

La edad también es otra variable, dice la OIT. “La asombrosa cifra de 267 millones de jóvenes de 15 a 24 años de edad en todo el mundo (o 22% de ese grupo de edad) no tienen empleo ni educación o formación”, dice la OIT.

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