La economía cayó 1,9% interanual en noviembre y 1,7% contra octubre

23 de enero, 2020

Según informó esta tarde el Indec, en noviembre, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída de 1,9% respecto al mismo mes de 2018 y acumuló, así, un rojo de 2,3% anual.

 

En la medición mensual anterior de octubre se había observado una mejora de 1,9% contra septiembre, sin embargo, volvió a caer en noviembre (1,7%).

 

De ese modo, la baja registrada en el onceavo mes del 2019 alejó las expectativas de recuperación y de que la recesión hubiera encontrado un piso hacia fin de año.

 

 

Las ramas de actividad que tuvieron incidencia positiva en la variación interanual del EMAE en noviembre fueron agricultura, ganadería, caza y silvicultura, electricidad, gas y agua  y explotación de minas y canteras.

 

En contraposición, la industria manufacturera y el comercio mayorista, minorista y reparaciones fueron los sectores con mayores caídas.

 

 

Hacia adelante

 

“No esperamos crecimiento mensual para diciembre y proyectamos que el año cerrará con una caída del 2,2% respecto a 2018”, anticiparon desde LCG.

 

Para 2020 esperan cierta recuperación con el avance del año, pero “sólo asumiendo una reestructuración ‘exitosa’ de la deuda”. “No obstante, no somos optimistas en cuanto que en el promedio anual se logre revertir una caída de la actividad, que ya sumaría el tercer año consecutivo”, advirtieron.

 

Según la consultora, el aliento al consumo a partir de los bonos ofrecidos a los jubilados de la mínima ($ 5.000 en diciembre y en enero) y a los beneficiarios de la AUH ($2.000 en diciembre) podrían traer alivio y traccionar algo la actividad, “pero todavía resta definir el ajuste que tendrán los salarios en el marco del Acuerdo Social y en un contexto en el cual el Gobierno pelea por la eliminación de las cláusulas gatillo”, explicaron.  Por otro lado, no esperan para este año que el mercado de trabajo pueda sumar más gente.

 

“Seguimos sosteniendo que difícilmente la inversión pueda ser motor de crecimiento a partir de la suba de impuestos que implicó la Ley de Emergencia, la percepción de que el tipo de cambio volverá a emplearse como ancla antiinflacionaria y mientras subsista el cepo ‘hard’. El impulso fiscal al crecimiento seguirá vedado aún cuando la deuda se reestructure de manera exitosa, ya que será necesario mostrar una mayor convergencia fiscal para poder acceder nuevamente a los mercados de crédito en un futuro no tan lejanos”, justificaron sobre el pronóstico.

 

La apuesta, claramente, estará en la recuperación de las exportaciones, pero el aporte será marginal. “Es una buena noticia las mayores perspectivas de crecimiento de Brasil, el acuerdo entre EE.UU. y China, y hasta el efecto ‘positivo’ que en términos de exportaciones de trigo tienen los incendios en Australia. No obstante, no creemos que las exportaciones netas logren compensar el pobre desempeño del resto de los componentes de la demanda agregada”, concluyó LCG.

 

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