En búsqueda de la conciencia

29 de enero, 2020

Por Mariano Bergman Director Académico del Programa de Educación Ejecutiva “Bienestar y Calidad de Vida” de la UTDT

 

El título bien podría ser el nombre de una película, de hecho, nuestra vida lo es, y lo más importante es que somos los responsables de escribirla. Pero no siempre somos conscientes de ello y simplemente la atravesamos por caminos que quizás no hubiéramos elegido o ni nos preguntamos si estamos donde quisiéramos estar o si somos los que quisiéramos ser. Nos dejamos llevar por el entorno, y de a poco nos vamos olvidando de nuestro propósito, si es que alguna vez lo tuvimos.

 

Utilizando la metáfora de la película, hace muchos años cuando estaba haciendo mi maestría en negocios, una profesora nos contaba que desde nuestra gestación hasta los 4 años uno filma todo lo que ve, de ahí a nuestros 11 años uno edita aquella película que filmó, y a partir de los 12 años en adelante, lo que hacemos es solo reproducirla.

 

Con el tiempo, vamos descubriendo que podemos llegar a tener un espacio de edición en diferentes momentos de nuestra vida, pero la “película” que grabamos está tan arraigada en nosotros que quedamos atrapados dentro de ella y no hacemos otra cosa que seguir repitiéndola. Muestra de ello son nuestros mismos patrones de comportamientos, nuestra estructura de coherencia, hábitos, emociones, estados de ánimos, personalidad etc.

 

De a poco y de manera sistemática nos volvemos seres inconscientes, automatizados y vamos extraviando el camino. Esta somnolencia muchas veces nos hace perder nuestro estado de bienestar.

 

Ahora bien, ¿qué es el estado de bienestar? ¿Para qué es necesaria la conciencia? ¿Dónde y cómo se consigue? ¿Tenerla nos hace estar mejor?

 

Estas son algunas de las preguntas que nos hacemos, sobre todo, cuando atravesamos momentos difíciles, desde pérdidas de seres queridos, enfermedades, separaciones, desarraigos, problemas económicos, etc.

 

Carl Jung, psiquiatra suizo, ya decía: ¨Aquellos que no aprendan nada de los hechos desagradables de la vida fuerzan a la conciencia cósmica a que lo reproduzcan tantas veces como no sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma¨.

 

Sentirse bien es un idioma en sí mismo, el cual, dependiendo de la película que filmamos, hemos tenido mayor o menor posibilidad de aprenderlo.

 

Qué importante es registrar cuando nos sentimos bien, o cuando no, y pocas veces lo hacemos. Es por esa falta de conexión, de conciencia con no sotros mismos y con otros, que permanecemos en lugares en los que nos sentimos poco confortables, que aceptamos hacer innumerables acciones que no se corresponden con nuestros deseos o emociones. El desafío es conseguir un equilibrio y una coherencia en nuestras vidas que nos permitan disfrutar de cada espacio que habitamos.

 

El primer paso es salir del estado inconsciente, entrar en conciencia plena, atender a nuestra ceguera sensitiva y cognitiva. Empezar a observar y entrenar nuevos hábitos para sentirnos bien. La buena o mala noticia es que solo depende de nosotros mismos.

 

También Jung menciona: “Su visión se aclarará solamente cuando usted pueda mirar en su propio corazón. Quien mira hacia fuera sueña, quien mira hacia adentro, despierta¨.

 

Hace ya algunos años, con el aporte de la neurociencia hemos aprendido que hay partes del cerebro que son plásticas, y que a partir de diferentes conexiones neuronales podemos regenerar células, hasta cambiar nuestro ADN. Es decir que no solo podemos entrar en la isla de edición, sino grabar una nueva película en nuestros cerebros, la cual nos haga sentir mejor y más felices. No es un ejercicio fácil ya que para lograr estas nuevas conexiones necesitamos de nuestra plena conciencia.

 

Estoy convencido de que el bienestar se logra a partir de la “búsqueda de la conciencia”: alcanzar una coherencia entre lo que siento, lo que pienso, lo que digo y lo que hago.

 

Desde la UTDT hemos desarrollado un programa para contribuir con la comunidad en la generación de conciencia para mejorar nuestra calidad de vida y obtener mayor bienestar.

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