El arranque preocupó, pero los cierres no estuvieron tan mal

7 de enero, 2020

Finanzas - bonos dudas mejoras dólar rueda precios Merval bolsa mercado

Por Luis Varela 

 

De mayor a menor, el conflicto entre Estados Unidos e Irán provocó en la apertura del primer lunes del año una gran tensión en los mercados, con la cotización del petróleo y el oro volando, y con fuertes caídas en las bolsas asiáticas y europeas. Pero con el paso de las horas, con diferentes intermediaciones de líderes centrales, el nerviosismo fue declinando, y hacia el cierre las materias primas terminaron igual con subas pero más aplacadas y algunas de las bolsas americanas, entre ellas la de Buenos Aires, lograron evitar la estocada, e incluso terminaron con subas tranquilizadoras.

 

La máxima tensión con los iraníes genera particular preocupación en Argentina fundamentalmente por dos motivos: primero, ya tuvimos dos atentados tremendos en la década del ´90 (Embajada de Israel y mutual de la AMIA) y segundo, el país está inmerso en una renegociación de la deuda, requiere del apoyo decisivo de Estados Unidos en el Fondo, y Trump y Washington están pidiendo que los países aliados se encolumnen, o quedarán fuera de todo tipo de respaldo. Justamente en medio de esa gran tensión, el domingo ocurrió una irregular votación en la Asamblea Nacional de Venezuela, con otra movida autoritaria de Maduro, que en definitiva terminó generando un atisbo de fisura en la alianza que hay en el peronismo, con peronistas algo más tradicionales como Alberto Fernández y el kirchnerismo más duro encabezado por Cristina Fernández, la que por ahora tiene el grueso del poder político que llevó a esa coalición nuevamente a la Casa Rosada.

 

En medio del conflicto en Irak, ayer Alberto Fernández se mostró más moderado, en algo que fue bien visto por Washington, al declarar que la irregular asamblea que hubo en Venezuela el domingo “ resulta un nuevo obstáculo para el pleno funcionamiento del Estado de Derecho”. Inmediatamente después de ese anuncio, Cristina Kirchner, sin esperar, salió a pedirle a Alberto que apoye la suba de impuestos que impulsa Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires, movida que por ahora está trabada, al igual que el aumento de las retenciones al campo, que ayer fueron dejadas sorpresivamente en suspenso para evitar un paro agropecuario que asomaba como inminente.

 

Con ese marco, y después de los razonables aumentos salariales que propuso el Gobierno de Fernández para mantener el nivel de consumo, el mercado local está con alta inflación, con precios se distanciaron de los salarios y los supermercados están vacíos, con los cajeros de brazos cruzados. En esa coyuntura ayer hubo dos noticias empresarias que le dieron una estocada a la realidad oficial:

 

Por un lado los fabricantes de autos confirmaron que los autos argentinos están casi desaparecidos: en diciembre se produjeron 56,4% menos autos que en diciembre de 2018 y la fabricación de autos nacionales de todo 2019 fue la menor desde 2004. La razón es simple: la presión impositiva hace que el precio final de un 0km tenga 54% impuestos y 46% para concesionarios y fabricantes, por lo que comprar una unidad nueva lleva al menos 18 sueldos, en un país con la mayor presión tributaria del mundo.

 

dos 2Mientras Alberto Fernández acaba de anunciar un ajuste fiscal que no ajusta el gasto y sube los impuestos, hay miles de empresas al borde de “tirar la toalla”, y en ese contexto vuelve a aumentar la litigiosidad laboral, lo cual plantea un horizonte muy preocupante.

 

Frente a esta situación, el economista Ramiro Castiñeira fue contundente: “Alberto puede cambiar, no lo sabemos, pero esto que anunció hasta ahora ya se hizo, es peronismo de vieja escuela. Si el modelo no varía, sabemos como termina, todo más chico y estancado. Esto va a ser el vuelo de la gallina”.

 

Con esa fotografía, mientras se inician los juicios contra la Argentina en el exterior por el pago de los Cupones PIB, que agregan incertidumbre en el primer trimestre, los títulos públicos estuvieron ayer híperselectivos, con gran volumen y con un promedio que terminó casi sin variantes, y con un riesgo país estacionado en los 1.943 puntos básicos.

 

Detrás de lo que está pasando entre norteamericanos e iraníes, el foco mundial estuvo en las commodities. Abrieron con subas muy fuertes, pero finalmente el petróleo terminó con una suba de “solo” 1,2%, hasta 63,85 dólares por barril. Mientras que los metales preciosos estuvieron firmes: el oro subió 0,8% y la onza de plata mejoró 0,4%. Con los metales básicos también sostenidos: el aluminio subió 0,7%, el níquel mejoró 0,3% y el cobre ganó 0,1%. En Chicago hubo una suba del 0,2% para la soja y baja del 0,5% para el maíz y del 0,8% para el trigo. En Rosario se anotó un alza del 1,5% para el maíz y mejora del 1,2% para el trigo. Y la gran novedad del día estuvo en un salto del 2,8% para el bitcoin, con una suba frenética de casi 15% para el ripple.

 

El mercado mundial de monedas estuvo mixto. En el exterior el dólar subió 1,2% en Chile y avanzó 0,3% contra el yen, pero bajó 0,1% en Brasil, cedió 0,3% contra el euro y el mexicano y cayó 0,6% contra la libra. En Argentina el dólar también estuvo muy tranquilo. El dólar turista, casi teórico, se vende a $ 81,90. El oficial subió 1 centavo hasta $ 62,99 y el blue subió 25 centavos hasta $ 77,25. En el mismo nivel que hubo en agosto, el dólar mayorista sigue congelado en $ 59,82, con suba de US$ 28 millones para las reservas del Banco Central que ahora llegan a US$ 44.901 millones. Al tiempo que el dólar mep bajó 8 centavos hasta $ 75,80 y el contado con liquidación bajó 13 centavos hasta $ 77,87, por lo que la brecha entre el oficial y el blue se estiró al 22,6% y la diferencia entre el ccl y el mayorista alcanzó el 30,2%. Y, mientras por ahora, en algunos países del exterior, con pesos se pueden comprar dólares a $ 63,05, en Buenos Aires, medidos en pesos, la libra subió 65 centavos hasta 78,76, el euro subió 27 centavos hasta 66,96 y el real bajó 1 centavo hasta 14,71.

 

El tema tasas de interés se siguió enfriando. Miguel Pesce tuvo otra vez la tasa de las Leliq clavada en el 55% anual. Con los bancos volviendo a estirar las tasas de plazos fijos: pagan 37% por plata chica y 40% por plata grande. Y con Economía preparando una batería de licitaciones de Letes en pesos para las próximas ruedas. “Continuando con el regreso de la República al mercado de deuda local en pesos, con el objetivo de continuar construyendo una curva de rendimientos consistente con las políticas de deudas oportunamente comunicadas y con el objeto de brindar mayor previsibilidad a su ejecución, el Ministerio de Economía anuncia el Cronograma Preliminar de Licitaciones de Letras del Tesoro en Pesos para enero de 2020”, informó la Secretaría de Finanzas. Por eso, hoy se licitarán dos nuevas Letes, ambas darán un interés de tasa Badlar más un margen a definir en el momento de la colocación, pero una tendrá vencimiento el 28 de febrero y la otra el 28 de mayo de 2020. La recepción de ofertas comenzará a las 10 y finalizará a las 15 de este martes y la liquidación de los instrumentos se efectuará el jueves 9 de enero, informó Finanzas mediante un comunicado.

 

Con las Letes en la mira, y con suba para los bonos de Nueva Zelanda y Australia, y bajas para los de Canadá e India, los bonos argentinos se van defendiendo. Ayer el 80% de lo operado en bonos se transó en ocho de ellos: AY24 26%, AF20X 17%, AF20 12%,TO21X 10%, AA22X 6%, TC20 4%, PARY 3% y TC20X 3%. Y, con doble volumen operado y clima híper selectivo, los títulos estatales promediaron una baja ínfima. En los extremos hubo subas del 3% al 7% para los bonos AM20, BC22X, TVPP, AA46D, BDC22, TO21Y, AY24Y, PR15, TO21Z, AA37, AA37D y AA26D. Y baja del 2 al 6% para los bonos AC17X, BPLD, AA37X, A2M2D, PF23D, PARYC, AA37C y A2E7D. Después de bajas del 1% al 2% en las bolsas europeas y asiáticas, los índices de la Bolsa de Nueva York anotaron alzas del 0,2% al 0,6%, mientras que hubo una baja del 0,7% en la de San Pablo y descenso del 0,3% en la de México.

 

En Buenos Aires, mientras tanto, con 569 millones de pesos operados, el índice Merval logró subir 2,4%, con el 80% de lo operado en acciones transado en doce papeles: G.F. Galicia tuvo el 27% de los negocios e YPF el 11%. En los extremos hubo subas del 4% al 7,7% para Grimoldi, Francés, Edenor, Valores, Capex, Central Puerto, Patagonia, Santander Río, Supervielle y Transener. Y con bajas del 2% al 8% para Domec, Clarín, Esmeralda, Longvie, Tglt, Quickfood y Camuzzi. Mientras que los ADR argentinoss que cotizan en Nueva York mostraron una suba del 5,4% para Edenor y del 1% para Galicia, pero bajas entre el 1% y el 5% para Irsa P, Ternium, Globant e Irsa I.

Dejá un comentario