Ecolatina: la política comercial del Gobierno, en punto intermedio

27 de enero, 2020

comercio exterior superávit

La semana pasada, el Indec dio a conocer el resultado del intercambio comercial de 2019. Según los datos, el mismo alcanzó a US$ 114.240 millones, como resultado de US$ 65.115 millones en exportaciones y US$ 49.125 millones en importaciones, lo que significó un alza de 5,4% y una baja de 25%, respectivamente. De esta manera, la balanza comercial registró un superávit récord en la última década: US$ 15.990 millones, que se explica principalmente por el desplome de las importaciones. En tanto, las consultoras privadas estiman que en 2020 se mantendrá el superávit comercial e incluso algunas prevén que podría ser mayor al de 2019.

 

“Al menos, en su diseño inicial, la nueva política comercial se sitúa en un punto intermedio entre las estrategias pendulares de cerrazón absoluta y apertura total de los esquemas recientes”, analizó recientemente la consultora Ecolatina, comparándolo con la época del kirchnerismo y con la administración del ex presidente Mauricio Macri, respectivamente.

 

“Sin embargo, en este marco de pérdida de competitividad por un dólar que se atrasa y una presión impositiva que aumenta, las exportaciones mostrarán un dinamismo acotado. Por lo tanto, la posibilidad de ahorrar divisas a través de un freno a las importaciones para honrar los pagos de deuda si los mercados de crédito siguen cerrados estará latente, y volver a un sistema de restricciones generalizado tendría un importante costo en materia de actividad y productividad”, advirtió en un informe.

 

De acuerdo con la consultora, el cambio de Gobierno trajo varias novedades en materia de política económica, y la gestión de la política comercial externa es una de las principales áreas donde se observan modificaciones. “En este sentido, pasamos de un esquema de apertura casi irrestricta a otro en donde se intentará proteger a ciertas industrias consideradas sensibles, sea por el empleo que generan o por la cantidad de divisas que demandan”, señaló.

 

Según el informe, se agregaron alrededor de 300 Posiciones Arancelarias (PA) al esquema de Licencias No Automáticas (LNA) para importaciones de bienes, llegando de esta manera a 1.500 partidas (es decir, un incremento cercano al 25% respecto de las 1.200 posiciones observadas anteriormente). “Este cambio es mucho mayor cuando analizamos en términos de dólares: mientras que el set anterior comprendía posiciones por las que se importó poco menos de US$ 8.000 millones en los primeros once meses de 2019, el nuevo esquema abarca a más de US$ 14.000 millones, representando una suba del 80%”, indicó.

 

De esta manera, según el texto, las Licencias Automáticas (LA) pasaron de comprender a cuatro de cada cinco dólares importados a menos de dos dólares de cada tres. “Por lo tanto, podemos afirmar que estamos ante un esquema a priori más cerrado, donde las posiciones bajo análisis involucran a un mayor flujo de comercio. Si bien esto es cierto, hay que remarcar que los números pueden exagerar por dos razones. En primer lugar, porque la comparación es entre las posiciones protegidas del esquema anterior y posiciones que entraban automáticamente. En consecuencia, las importaciones de las PA bajo LNA eran bajas por razones de política comercial”, explicó.

 

Rubros

 

Por ramas de actividad, Ecolatina resaltó la inclusión de partidas vinculadas a la industria automotriz, de publicaciones, de juguetes y de productos químicos para consumo, cuando antes casi todas sus PA se encontraban bajo el régimen de LA. A excepción del rubro automotor, según el análisis se observa que desde el Ministerio de Desarrollo Productivo se está priorizando proteger las industrias de mayor cociente entre empleo y producción.

 

En tanto, para el caso de la industria automotriz observa un doble rol: por un lado, la importación de autos terminados implica una salida importante de divisas; por el otro, el sector está en crisis, con suspensiones sistemáticas en las diversas terminales.

 

Respecto a alimentos y bebidas, donde se protegió a un quinto de las compras externas frente a una importación automática durante la administración pasada, el informe lo vincula con la política de Precios Cuidados: señala que es probable que se estén pautando importaciones frente a la estabilidad de los precios, y a partir de ahí se dan los frenos burocráticos a las compras externas de un sector que gasta pocas divisas.

 

Por su parte, para los rubros de calzado, indumentaria, maquinaria agrícola y marroquinería, ramas que fueron beneficiadas por la política anterior, estima que con el esquema actual también seguirán con elevados niveles de protección.

 

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