Davos resiste a pesar del viento en contra

22 de enero, 2020

WEF

Davos es sinónimo de globalización. Pero el encuentro de este año se realiza en un contexto en el cual se mantiene una tendencia, iniciada ya hace un tiempo, a cierta desaceleración y pérdida de intensidad del proceso de globalización.

 

Este año, será el sexto desde la crisis de 2008 en el cual el crecimiento del comercio mundial será inferior al de la producción. A su vez, la Unctad informó que las inversiones extranjeras directas cayeron en 2019 su nivel más bajo desde 2010 y no se prevé que este año se modifique la tendencia. La zona euro fue la que más sufrió la caída de las inversiones desde el exterior. Más allá del acotado acuerdo entre Estados Unidos y China, el mundo es más proteccionista que el de hace algunos años.

 

Pero además de números, hay creencias. Recientes encuestas globales presentadas en ocasión de la reunión en Davos, muestran un clima poco optimista sobre el rumbo de la economía mundial. Sociedades crecientemente desiguales aparecen como uno de los rasgos dominantes de los últimos años y por supuesto genera condiciones de malestar en muchos países.

 

Precisamente, las protestas sociales que se vieron recientemente son uno de los factores de riesgo que citó el FMI para condicionar el cumplimiento de su pronóstico de crecimiento de 3,3% de la economía global en 2020. De todas maneras, no se pueden hacer lecturas lineales que asocien determinado nivel de deterioro económico a cierta respuesta en el terreno político.

 

El discurso antiglobalización y nacionalista ganó fuerza en los últimos años y demostró ser rentable en términos electorales, aunque muchos de los temores se fueron disipando. No se produjo una ola de triunfos de candidatos populistas en las elecciones europeas y sobre fin del año pasado se crearon las condiciones para que se concrete un Brexit ordenado con el triunfo de Boris Johnson en los comicios británicos.

 

Si la economía global mejora durante este año en línea con los pronósticos del FMI, las resistencias que hoy despiertan algunos aspectos de la globalización y la falta de confianza en que la combinación entre democracias liberales y capitalismo pueda resolver los problemas, irá cediendo a una visió  más optimista. Mientras tanto, esta edición del Foro Económico Mundial transcurrirá entre las certezas de muchos de los participan y las dudas de los que están afuera. Y al terminar el primer día de deliberaciones se instaló con fuerza la preocupación por el impacto que podría tener el coronavirus originado en la ciudad china de Wuhan que ya ha producido varias muertes.

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