Crisis en el sector avícola

29 de enero, 2020

Crisis en el sector avícola

Por Catalina Bontempo

 

A pesar de que el consumo de huevos aumentó 5% durante el año pasado, el sector avícola atraviesa una fuerte crisis de rentabilidad. “Tuvimos un año muy duro, y, si bien no es una crisis terminal, en 2019 los productores perdieron plata”, dijo Santiago Perea, vicepresidente de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia) en diálogo con El Economista. El directivo aclaró que, aunque la situación es crítica, las plantas no corren riesgo de cerrar.

 

En el país hay más de 900 productores avícolas y, según estimativos, el sector emplea a 30.000 personas. De acuerdo a Capia, mientras que en 2018 el consumo de huevos en el país fue de 271 unidades per cápita, en 2019 aumentó a 284. En tanto en 2017, era de 280.

 

Además, según informaron, durante 2019 aumentó en un 5,75% la población de gallinas y de producción de huevos. El país pasó de tener 42,4 millones de aves en postura a 44,84 millones. El año pasado se alcanzó el récord de 13.175.000.000 huevos, lo que significa unos 436 huevos por segundo. Se pasó de producir 280,5 huevos per cápita año a 295.

 

Para Perea, una de las las razones del aumento en su consumo, es que se trata de un alimento de propiedad animal “fundamental para el desarrollo de los chicos, sobre todo en etapas tempranas de la vida”. A su vez, está la cuestión de su precio. “Es por lejos la proteína animal más económica disponible para el ser humano. Comparado con el pollo, la carne o la leche, el huevo es lo más barato”, ejemplificó. Y esta es una de las razones por las que el sector atraviesa una crisis.

 

Desde Capia informaron que los precios de comercialización del huevo no acompañaron la inflación ni la devaluación del tipo de cambio, y, debido a que el 80% de sus insumos son maíz y soja, es una actividad indexada al dólar. Mientras que en diciembre de 2015, el cajón de huevos se comercializaba a US$ 40, en diciembre de 2019, se vendía a US$ 19. “Hubo un atraso en el precio del huevo y quedó muy barato”, expresó Perea.

 

Si bien el ejecutivo espera que el precio de los huevos aumente durante este año, no cree que lo haga de forma fuerte. “El precio debería acompañar la estructura de costos de producción que tenemos, para poder reducir las pérdidas del sector. Estamos lejos de ver el aumento como una ganancia”, clarificó.

 

Perea apuntó también contra el impuesto de Impuesto al Valor Agregado (IVA): “Somos la única proteína animal que quedó con el IVA al 21%. El resto tiene 10,5%”. Desde el sector reclaman al Gobierno una baja del 21% al 10,5%, como tienen otras proteínas animales como el pollo, el cerdo y el conejo.

 

Si bien el sector avícola aún no mantuvo reuniones con el Gobierno Nacional, Perea se mostró optimista y confiado en que los encuentros se darán en el corto plazo.

 

La crisis del sector también se debe la baja en sus exportaciones. Si bien los envíos de ovoproductos al exterior crecieron en torno al 6% entre 2018 y 2019, Perea detalló que en 2017 se estaba arriba del 5%. Incluso, las exportaciones están en los peores niveles desde 2002, según informaron desde el sector.

 

La producción avícola comenzó a ganar terreno en las exportaciones a partir de 2003, pero en la actualidad se dejó de abastecer al mercado externo. “Lo producido fue absorbido por la demanda interna, y la oferta local terminó golpeando los precios”, añadió.

 

El directivo afirmó que la pérdida de competitividad en el comercio internacional no se dió solo por el tipo de cambio. “El costo de producir en la Argentina es importante, se suma la carga impositiva, los costos de transporte y las altas tasas de interés en el financiamiento. Todo eso atenta contra el negocio”, completó.

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