Canjean $ 100.000 millones de Lecap por Lebad: el mercado aprobó el resultado

21 de enero, 2020

actividad medidas guzmán

Por Ariel Bazán

 

El Ministerio de Economía canjeó cinco Lecap por casi $ 100.000 millones a cambio de dos nuevos títulos con vencimientos en septiembre y diciembre: las Lebad, que ajustan por Badlar (la tasa mayorista de los plazos fijos).

 

Según el ministerio, se recibieron 263 ofertas por un total de Lecap de $ 99.612 millones, lo que implicó una reducción del stock de deuda de $ 1.978 millones. También el canje permitió una extensión de plazos, con nuevos vencimientos a 240 días (septiembre) y 335 días (diciembre).

 

La tasa nominal anual de los nuevos títulos fue de 41,1% (Badlar más 400 puntos básicos) para la Lebad a ocho meses y de 42,6% (Badlar más 550 puntos básicos) para la de 11 meses. Las Lecap tenían tres vencimientos en febrero (13, 26, y 28) y dos en abril (8 y 11), mientras que las Lebad al 18 de septiembre y 2 de diciembre.

 

Las Lecap tenían tres vencimientos en febrero y dos en abril, mientras que las Lebad pagan en septiembre y diciembre.

 

Según Axel Cardin, del área de Research de Bull Market Brokers, había $ 170.000 millones elegibles para entrar al canje e ingresaron unos $ 85.000 millones, es decir, hubo cerca del 50% de adhesión. Esto, sostuvo, evitará pagos hasta mayo (contando capital e intereses) por $ 247.000 millones.

 

En esa línea, Diego Martínez Burzaco, director de MB Inversiones, aseguró que este 50% de adhesión “es una buena señal para el mercado” y que “seguramente en las próximas semanas habrá una licitación adicional para intentar seguir reconstruyendo el mercado de capitales en pesos”.

 

Por su parte, Martín Vauthier, director de EcoGo, afirmó que para evaluar el resultado del canje se debe desglosar “cuantos de los privados efectivamente entraron, considerando que muchos eran empresas que habían invertido en Lecap como un manejo de capital de trabajo y luego se las reperfilaron, con lo cual no tenían mucho incentivo para seguir pateando vencimientos”.

 

El mercado tomó bien el canje porque fue voluntario, a diferencia del reperfilamiento compulsivo del exministro Lacunza.

 

En general, dicen algunos analistas, el mercado tomó bien el canje porque fue una operación voluntaria, a diferencia del reperfilamiento compulsivo anunciado por el exministro de Hacienda, Hernán Lacunza, en agosto pasado, que para los inversores fue un default selectivo. Sin embargo, desde un fondo dijeron que un incentivo extra para ingresar al canje fue el riesgo que muy sutilmente habían dejado deslizar desde el Gobierno de que hubiera un nuevo “reperfilamiento” si el canje tenía poca adhesión.

 

 

Desde la Secretaría de Finanzas aseguraron que el canje permitirá aliviar el cronograma de vencimientos, que estaba muy concentrado en febrero y que con una nueva emisión de pesos podría haber sumado presión al dólar blue. Esto además en un escenario en que el Gobierno continúa con las negociaciones para renegociar la deuda con el FMI y varios acreedores privados internos y externos.

 

Los funcionarios también dijeron que la intención del canje no era conseguir una adhesión total porque eso complicaría el cronograma de vencimientos del segundo semestre. Con este esquema, sostienen, se quitó una fuerte presión sobre todo para el vencimiento del Bono Dual del 13 de febrero.

 

 

 

Por otra parte, detallaron que “el grueso de los participantes del canje fueron tenedores privados, que demandaron mayormente las tres especies más cortas, y exclusivamente locales, en medio de un feriado en Estados Unidos”.

 

 

“Contra todo pronóstico, el Tesoro logró un gran resultado en el canje en el camino por rearmar el mercado de deuda en moneda local. De esta forma, se descomprime el primer semestre del año en materia de vencimientos, dejando a los bonos como principales focos de atención. Gran éxito para una operación que sirve para continuar recreando la confianza de los inversores en la normalización de la curva de rendimientos en pesos (…) La operación la diseñó el equipo económico sabiendo que contarían con el apoyo de los entes y bancos públicos, quienes habrían aportado al menos un 50% del monto canjeado. El BCRA, con las letras que había comprado a FCIs luego del reperfilamiento, habría sido un actor importante. De todas maneras, la participación del sector privado permitió alcanzar una cifra de casi $ 100 mil millones canjeados, la cual no estaba en cabeza de nadie como un número posible”, dijeron desde Delphos.

 

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