Abad: “‘Tierra arrasada’ es un eslogan que Kicillof no puede sostener”

16 de enero, 2020

Entrevista a Maxi Abad Titular bloque JxC en Legislatura PBA Por Pablo Varela

 

En medio de la crisis financiera que atraviesa la provincia, que tal vez podría derivar en un default, y tras las tensiones atravesadas por la discusión por la Ley Impositiva, El Economista dialogó con Maxi Abad, titular del bloque de Juntos por el Cambio en la Legislatura provincial.

 

Oriundo de Mar del Plata, y con desarrollo territorial en la quinta sección, Abad aseguró que la oposición evitó un “impuestazo” y agregó que los vencimientos de deuda que afronta la provincia, fueron contraídos “en 2011 por Daniel Scioli”.

 

¿Qué evaluación hace tras la sanción de la Ley Impositiva?

Desde la oposición logramos equilibrar una ley que implicaba un impuestazo para los bonaerenses. Logramos reducir las alícuotas de Ingresos Brutos para varias actividades, como las ventas minoristas de hasta $2 millones, lo que implica cuidar el patrimonio de quienes trabajan y se esfuerzan cada día. También pudimos mantener la alícuota de los medicamentos y que necesariamente iba a tener impacto en el precio de un producto imprescindible para nuestros jubilados. Logramos reducir el impuesto para la producción agropecuaria, llevando el mínimo imponible de $7,3 millones $10,4 millones. Y creo que con el impuesto inmobiliario hemos logrado que sean menos bonaerenses los que paguen más. El Gobierno pretendía 75% de aumento, que iba a afectar a más de dos millones y medio de cuentas. En definitiva, le pusimos equidad a una ley que significaba un impuestazo para la clase media y media baja.

 

¿Cómo imagina la dinámica parlamentaria y el diálogo con el Ejecutivo?

Todo el tiempo hemos tenido diálogo, siempre ha sido así desde que asumió el gobernador. Por eso llama la atención que mientras se está dialogando, los funcionarios del Ejecutivo salgan por los medios de comunicación a plantear que el diálogo está roto, o que no hay interlocutores. Desde que asumió Axel Kicillof hemos concurrido a cada reunión, a cada convocatoria institucional o informal, como es la costumbre en la Legislatura. Por eso, algunos funcionarios, quizá para tener mayor protagonismo frente al gobernador, terminan complicando los consensos, porque generan irritación con esas declaraciones que son completamente improductivas.

 

En el oficialismo hablan de “tierra arrasada” para calificar la gestión de María Eugenia Vidal. ¿Cómo lo evalúa?

El concepto de “tierra arrasada” lo usan para poder construir un relato. Pretenden sostener que encontraron un infierno y desde allí fueron progresando. Vidal ha sido una muy buena gobernadora y eso lo reconocen hasta quienes no la votaron. La provincia está mejor que hace cuatro años: lo que encontró Kicillof es muy diferente a lo que dejó el gobierno de Daniel Scioli. De no tener plata en las cajas para pagar sueldos y aguinaldos, se dieron las peleas que había que dar y los recursos de la provincia se incrementaron de manera muy evidente. Se recuperó el Fondo del Conurbano, creció la participación de la provincia en las transferencias por coparticipación, que pasó de 18,3%, en 2015 a 22,3% en 2019. Sumado a infraestructura, seguridad, transparencia en el Estado; hay un antes y un después de Vidal en la provincia. “Tierra arrasada” en un eslogan que no se puede sostener. Un solo ejemplo: el gobernador, a 30 días de asumir, declara que han garantizado una excelente temporada. Esa es una demostración de como la realidad sola lo desmiente.

 

Vidal tiene un rol central en el futuro de la construcción de una alternativa, tanto en Argentina como a nivel bonaerense.

 

Siendo usted bonaerense, ¿cómo evalúa la eventual baja de recursos a la CABA que podría beneficiar a la provincia?

La coparticipación es una discusión permanente entre provincias, Nación y Ciudad. Ese debate debe darse en un marco en el que cada distrito, discuta con el Gobierno lo que le corresponde, de acuerdo a lo que marca la Constitución. Si ese es el marco, lo que resulte de ese debate será lo que se deba acatar. Ahora, si se utiliza la quita de fondos para disciplinar, estamos entrando en un terreno peligroso, que es el de los premios a los propios y el castigo a los ajenos. Eso es un intento de disciplinamiento político inaceptable en democracia.

 

Se percibe un Cambiemos más horizontal en la toma de decisiones. ¿Cómo imagina el funcionamiento de la coalición?

La coalición que integramos tiene una mesa política donde se discuten y debaten los lineamientos que vamos a seguir. Siempre considerando que la unidad de Juntos por el Cambio es estratégica en función de las pretensiones hegemónicas que han demostrado quienes hoy gobiernan. Frente a eso, y al valor de la alternancia en democracia, es estratégica la unidad dentro de la coalición. Esta mesa de articulación es muy importante, porque está integrada por los diferentes roles y funciones de cada uno de los representantes: los intendentes conducen sus distritos y los legisladores somos responsables de debatir, sumar ideas, acordar o no acordar leyes con el oficialismo. Por eso funcionamos de esta manera: los trazos gruesos se debaten en la mesa política y luego cada uno debe actuar teniendo en cuenta el ámbito de representación política que le corresponde.

 

¿Qué rol cree que van a tener María Eugenia Vidal y los intendentes en la nueva etapa?

Vidaltiene un rol central en la construcción del futuro de una alternativa consolidada, tanto en Argentina como a nivel bonaerense. Es una dirigente importantísima: como gobernadora se retiró por la puerta grande, con muchas peleas que no había dado nadie. Sacando de la oscuridad a una provincia que llevaba años de abandono. Convirtió un Estado lejano en uno que se preocupó y se ocupó de los que más lo necesitaban. Sin duda, es una dirigente de gran peso y tiene destinado un rol fundamental, no solamente de aquí a dos años, cuando vamos a discutir la integración de las Cámaras, sino que será una figura central de la alternancia en Argentina.

 

La provincia podría caer en default. Kicillof, echa culpas sobre la herencia recibida. ¿Cuál es su mirada?

En 2011 Scioli endeudó la provincia y nueve años más tarde, hay que pagar los compromisos. Lamentablemente Kicillof dice que no puede. En la transición se informó qué caja dejamos, qué obligaciones habían, qué vencimientos eran próximos y con qué herramientas podían afrontarse. Nada de esto es una sorpresa: la deuda es el 8,5% del producto de PBA, con un programa financiero razonable, el escenario es manejable. Se trata de una deuda que se votó por ley en un acuerdo de todo el arco político bonaerense. Se aprobó cuatro veces, en cada uno de los Presupuestos que aprobó la Legislatura. Responsabilizar a Vidal es querer lavarse las manos de sus propios compromisos.

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