Trump buscará ser reelecto en noviembre

Como siempre, las elecciones presidenciales en Estados Unidos concentrarán la atención mundial

16 de diciembre, 2019

trump

 

Las elecciones presidenciales del 3 de noviembre en Estados Unidos serán el gran acontecimiento político del año y concentrarán la atención mundial porque su resultado impactará en los demás países. Se trata de un proceso prolongado que incluye las primarias que se realizarán entre febrero y junio, continuará con las convenciones partidarias a mediados de año y luego llegará el turno de los tres debates presidenciales.

 

Será una campaña dura, muy polarizada y de fuerte confrontación personal. Donald Trump buscará su reelección y acusará a su rival demócrata, cualquiera sea, de tener ideas socialistas que destruirían al país. Ese será el tono de la campaña y más aún si Elizabeth Warren con su agenda progresista es quien finalmente enfrente a Trump. El campo de precandidatos demócratas está muy poblado, porque además de Warren, aspiran a la nominación Joe Biden (que arrancara 2020 liderando las encuestas), Bernie Sanders, Michael Bloomberg, Pete Buttigieg y varios más que irán desistiendo de la carrera a medida que vayan obteniendo resultados adversos.

 

Como en toda elección en la cual un presidente busca ser reelecto, la evaluación de su gestión es el factor determinante del voto. En este momento se da una circunstancia particular y es que predominan las opiniones negativas sobre las positivas con relación al gobierno de Trump, pero que a su vez, es valorado por su manejo de la economía. Al momento de las elecciones la tasa de desempleo seguirá, como a fines de 2019 en torno al 3,5%, un porcentaje que no se registra desde hace cincuenta años. De todas maneras, la expansión de la economía no tendrá la intensidad que había prometido Trump en la anterior campaña presidencial. El PIB que llegó a crecer casi el 3% en 2018, subiría 2% en 2020 según las proyecciones de la Reserva Federal. La marcha de la economía será el gran argumento de Trump para lograr su reelección que aparece como el escenario más probable según las encuestas.

 

Si se concreta el triunfo de Trump, en su segundo mandato se puede completar una transformación del sistema político con el Partido Republicano sosteniendo medidas proteccionistas y contrarias a las instituciones que conformaron el orden internacional de la posguerra, que nada tienen que ver con lo que ha sido su ideología tradicional. Y hay pocas dudas de que muchas iniciativas de Trump durante su primer período se profundizarían en el segundo. Si por el contrario, resultase derrotado, sus cuatro años quedarán casi como una anomalía en la trayectoria de largo plazo de la política estadounidense.

 

El impacto de la campaña electoral se hará sentir en la economía global. Trump confrontó con antiguos aliados, tomó distancia de algunos organismos internacionales, denunció acuerdos firmados por el país y desató varios conflictos comerciales.

 

El riesgo es que en un año electoral Trump exacerbe esas actitudes porque suelen tener el apoyo de los votantes que comparten la visión de que muchos países adoptan políticas que perjudican a Estados Unidos. La confrontación en algunos casos da votos y los hace perder aparecer con posiciones condescendientes.