Monzó pidió autocrítica y habló de todo: “Me duele que dejamos el país con la misma confrontación que la que recibimos en 2015”

1 de diciembre, 2019

Monzó pidió autocrítica y habló de todo: "Me duele que dejamos el país con la misma confrontación que la que recibimos en 2015"

El presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, criticó la gestión actual al afirmar que el de Macri “terminó siendo un gobierno de obsecuentes” y sostuvo que el kirchnerismo “se está diluyendo como tal”, al mismo tiempo que deseó que para 2023 “ni Macri ni Cristina Kirchner sean los actores relevantes”.

 

“Mi ilusión, además de terminar con la grieta en la Argentina, es que ni Macri ni Cristina Kirchner sean los actores relevantes en 2023. Que haya un cambio de generación, que podamos ver en una contienda electoral a Horacio Rodríguez Larreta, a Martín Lousteau, a Alfredo Cornejo, a Sergio Massa, a Axel Kicillof y a otros tantos que, como ellos, son de una nueva generación política, que tienen experiencia en el Estado y están preparados. Ese sería el verdadero cambio y el final de la grieta”, aseveró Monzó en diálogo con La Nación.

 

Luego de emocionarse hasta las lágrimas cuando fue despedido por los legisladores de todos los bloques políticos, que destacaron su labor y su defensa de la “rosca política”, en la última sesión del período ordinario del cuerpo legislativo, para Monzó “el aplauso vino de todos los sectores y eso es achicar la grieta. Esto me genera esperanza de que se puede convivir pese a que tenemos pensamientos distintos; lo que se vivió en esa sesión es una semilla para el futuro”.

 

En este sentido, agregó: “Nos equivocamos en haber planteado un gobierno en base a esa grieta. Ccreí que el kirchnerismo iba rumbo a ser un testimonio político y no una alternativa electoral. La realidad les dio la oportunidad antes de tiempo: en los últimos 15 meses cambiaron su actitud cerrada por una más amplia, llegaron a Sergio Massa, a los gobernadores y volvieron a unificar al peronismo”.

 

Monzó también dejó su visión sobre el impacto de las PASO en la dinámica política y adelantó que quiere que no sean obligatorias. “Los argentinos estamos en un momento de crisis, de incertidumbre, que va a durar casi medio año, con un presidente virtual de la Nación durante varios meses. De hecho, el sistema obligó a un cambio de criterio a lo largo de la campaña. Mauricio Macri desde las PASO a la general actuó como un opositor siendo presidente de la Nación y Alberto Fernández producto de la misma circunstancia tuvo que actuar como si ya fuera Presidente, con la responsabilidad que eso implicaba”, contó en otra nota con Perfil publicada hoy.

 

En relación al futuro del frente Cambiemos, sostuvo que “los radicales van a buscar identificarse rápidamente como tales, el PRO ya lo vemos identificándose como el PRO. Eso es porque no hubo una identidad superadora; fue una coalición electoral, ni siquiera de gobierno”.

 

Y destacó el rol de Macri de aquí en más. “Macri deja un país insertado al mundo. Tuvo una política internacional ejemplar. Eso no debería tener vuelta atrás. Le deja un país con reglas de juego más claras, hay mucha más luz. Esto no tiene retorno y es bueno para nuestro país. Por otra parte, dejamos cuentas pendientes muy importantes que vienen de hace muchísimos años: la pobreza y la economía, en términos generales”.

 

“Me duele que dejamos el país con la misma confrontación que la que recibimos en 2015”, admitió en otra entrevista que brindó a Clarín.

 

“El Presidente (Macri) no se rodeó de gente que tuviera legitimación política propia, que trajera un prestigio anterior frente a la sociedad, que discutiera las órdenes. Por lo tanto, termina siendo un gobierno de obsecuentes”, concluyó.