Ganadores y perdedores: radiografía sectorial de la economía del 2020

30 de diciembre, 2019

Construcción ISAC economía

Este año, el último del gobierno de Mauricio Macri, sólo un sector logró cerrar con crecimiento: el agropecuario. De cara a 2020, según Ecolatina, el contexto seguirá siendo complejo para la economía del país y sólo algunos sectores podrán mostrar una recuperación, mientras que otros concluirán el año todavía sumergidos en la recesión.

 

Aún con un set de medidas tendientes a mejorar el poder adquisitivo de los sectores de menores ingresos, el salario promedio no logrará ganarle a la inflación sino hasta fines de 2020. “Asimismo, a pesar del cambio de Gobierno, la política fiscal no será expansiva ya que deberá mostrar un sendero de consolidación para alcanzar una renegociación favorable de la deuda”, señaló Ecolatina en un informe.

 

“Con los actuales controles cambiarios, será posible una política monetaria un poco más expansiva, pero no lo suficiente para impulsar la economía en el corto plazo. De este modo, el PIB (Producto Bruto Interno) promediará en 2020 su tercer año consecutivo de caída, aunque si se aleja el fantasma del default, podría empezar a recuperarse en el segundo semestre y concluir el año con valores positivos”, estimó la consultora en su análisis.

 

Construcción

 

Según el informe, durante 2020 continuarán vigentes los efectos contrapuestos sobre la actividad que dejó la depreciación del peso y la escasez de crédito: poco poder de compra de los trabajadores (demanda) contrapuesto a la elevada rentabilidad para los desarrolladores (oferta). “No obstante, se sumará un factor adicional que puede tener impactos positivos sobre la actividad: las restricciones cuantitativas al acceso al mercado de divisas”, afirmó.

 

“En un contexto de cepo cambiario, la construcción se configura como una opción para dolarizar ahorros. En el caso de las familias, los ahorros podrían volcarse a reformas y ampliación de viviendas, y en el caso de las empresas, a la construcción de oficinas y/o viviendas nuevas, como forma de resguardar las utilidades ante la imposibilidad de girarlas al exterior”, indicó Ecolatina, a la vez que señaló que, en caso de nuevas definiciones respecto al financiamiento del sector, la construcción podría experimentar una mejora hacia la segunda parte del año y concluir 2020 con un proceso de reactivación.

 

Servicios

 

Ecolatina afirma que los sectores de servicios difícilmente puedan experimentar una reactivación en 2020. “El principal motor de su demanda es el poder adquisitivo de las familias, el cual continuará deprimido durante gran parte del año. No obstante, aquellos sectores que presten servicios al exterior tendrán mejores resultados. Tal es el caso del turismo receptivo, que ante la depreciación del peso, los destinos nacionales se abarataron en términos relativos frente a los internacionales, incentivando la llegada de turistas extranjeros y promoviendo, en el caso de residentes, la sustitución de destinos en el exterior por locales”, indicó.

 

Más allá de eso, según el informe, el sector de servicios más afectado en 2020 será el inmobiliario. “El cepo cambiario lo configura como uno de los grandes perdedores del año, dado que sus transacciones se hacen en moneda extranjera. De hecho, en los cuatro años que duró el anterior control cambiario, las operaciones de compraventa de inmuebles en el Gran Buenos Aires (CABA + provincia de Buenos Aires) cayeron 30%”, señaló.

 

Vaca Muerta

 

Hasta las PASO, la actividad de extracción de gas y petróleo venía mostrando un significativo y constante crecimiento gracias al desarrollo de no convencionales en Vaca Muerta. Sin embargo, la pesificación y tope al precio interno del barril, sumado a las restricciones para el giro de divisas al exterior que se implementó tras las elecciones primarias, hicieron que la actividad se paralizara.

 

“En este contexto, y teniendo en cuenta la necesidad imperiosa que tiene Argentina de generar divisas genuinas para solventar la deuda pública contraída mayormente en moneda dura, las probabilidades de que el blindaje a Vaca Muerta se efectivice son muchas. De ser así, la actividad sentiría durante la primera parte de 2020 los coletazos negativos del cepo, pero luego podría mostrar mejoras gracias al ‘resurgimiento’ de Vaca Muerta”, estimó Ecolatina.

 

Industria

 

Luego de dos años consecutivos de contracción, la industria podría concluir el 2020 con una reactivación, según el estudio, en base a que, al igual que ocurrió en 2019, las ramas industriales vinculadas al sector agrícola lograrían mantenerse en expansión gracias a la buena performance que tendría el campo. Además, la producción de maquinaria agrícola mostraría mejores resultados que en 2019.

 

A esto se sumaría, según el análisis, que se espera que uno de los factores de reactivación de la economía en 2020 sean los créditos subsidiados a la producción, por lo que la demanda de equipos agrícolas se vería incentivada. Además, pese a que la rentabilidad del sector será menor por la mayor presión impositiva, en un contexto de cepo cambiario, los excedentes podrían canalizarse a la compra de maquinaria agrícola.

 

Agropecuario

 

Según Ecolatina, las perspectivas para el sector agrícola para el año entrante son conservadoras. “Por un lado, luego de alcanzar los principales cuatro cultivos (trigo, girasol, soja y maíz) un récord de producción en 2019, la campaña en curso augura una menor cosecha debido a faltantes hídricos. En este sentido, a pesar de que el área sembrada 2019/20 de trigo es mayor a la de la campaña 2018/19 y la de soja y maíz similares, la producción sería menor por caída en los rendimientos”, explicó.

 

No obstante, resaltó, se espera que el agregado de la producción agrícola de los principales cultivos supere el promedio de los últimos diez años. “Por otro lado, el contexto nacional e internacional no son del todo favorables. En el plano local, el aumento de las retenciones reduce la rentabilidad del sector, mientras que en el plano internacional, una buena oferta y una menor demanda de los países asiáticos tras la fiebre porcina mantienen los precios internacionales por debajo del promedio de los últimos años”, señaló.