Vicentín y Celulosa Argentina, entre rumores de default: buscan refinanciar deudas

5 de diciembre, 2019

vicentín

El holding agroindustrial santafesino Vicentín confirmó que “ha iniciado un proceso de reestructuración de pagos a partir de una situación de estrés financiero que afecta actualmente a la empresa”. La compañía, de capitales nacionales y una de las diez grandes exportadoras agrícolas del país, habría acumulado un pasivo de $23.000 millones que ahora busca refinanciar con los bancos. La mayoría de ese pasivo es con los bancos oficiales.

 

Los rumores empezaron a circular con fuerza ayer y el temor se había apoderado de los operadores del mercado de granos y de muchos productores que son proveedores habituales de la aceitera con sede principal en la ciudad de Avellaneda, en el norte de Santa Fe, cuando la empresa dio a conocer un comunicado sincerando la situación.

 

“Vicentin lleva invertidos más de US$ 900 millones en la actividad productiva en el país en los últimos 10 años. Esas inversiones efectuadas en sus plantas de molienda, biodiesel, etanol y en los puertos para promover la logística operativa han tenido un correlato positivo en el aumento significativo de las toneladas de molienda y exportación pero se han visto negativamente afectadas por un contexto de crisis recurrentes, aumento de tasas de financiamiento, cierre de mercados y el incremento permanente del costo argentino”, indicó ese escrito publicado por el sitio Bichos de Campo.

 

A través de su propia Terminal de Embarque localizada sobre el Río Paraná, Vicentín comercializa al mercado internacional lo producido en todas sus plantas. En 2018, según datos oficiales, se ubicó como la sexta exportadora de granos y subproductos del país, con un volumen de 6,3 millones de toneladas.

 

“Estamos evaluando distintas alternativas y trabajando para poder cumplir los compromisos adquiridos, somos una empresa familiar que ha crecido y generado oportunidades a partir del apoyo de sus trabajadores. proveedores y de las entidades financieras que en distintas etapas han acompañado y apoyado a la empresa, confiamos en continuar contando con ese apoyo para resolver de manera exitosa la circunstancia que nos toca transitar”, señaló el grupo.

 

El grupo indicó que también participa del proceso de refinado y posterior envasado de aceite comestible, tiene hilanderías y desmontadoras de algodón, una fábrica de biodiésel, un enorme feedlot, una bodega y participa en el negocio lácteo con la compra del negocio de postres y yogures de SanCor.

 

Por otra parte, Celulosa Argentina, propiedad de la familia Urtubey, no logró pagar la deuda que tenía en dólares, por la que afrontaba un vencimiento de US$ 60 millones. Si bien la compañía abrió un canje para estirar los vencimientos, el 8% de los acreedores quedaron fuera de la operación, de modo que entró en default.

 

“La Sociedad informa que no realizará el pago correspondiente a capital e intereses de las Obligaciones Negociables Clase 10, cuyo vencimiento operaba el 5 de diciembre de 2019”, explicó Celulosa en una carta enviada a la Bolsa de Comercio y firmada por Gonzalo Coda, responsable de Relaciones con el Mercado de la firma.