Pesce adelantó que piensa en “una inflación de un dígito para finales de 2021”

15 de diciembre, 2019

miguel pesce

Miguel Pesce, presidente del Banco Central, afirmó que el precio del dólar debe estar dentro del acuerdo social y seguir a la inflación, dijo que con cepo “no se necesitan tasas superlativas”, y trazó una hoja de ruta con baja de tasas, créditos para capital de trabajo y regulación a fintech.

 

En una entrevista que brindó hoy al diario Perfil, remarcó que el gobierno de Mauricio Macri cometió dos errores. “El primero fue creer que era fácil bajar la inflación. El segundo fue suponer que sobraban dólares. Ante procesos así, sostenidos, aparece la inercia inflacionaria y se requiere muchísimo tiempo y muchísima recesión para poder bajar la inflación inercial con tasa de interés u otros instrumentos monetarios”.

 

El economista explicó lo que se debe hacer para bajar la inflación y dijo que el camino es “el acuerdo social que planteó el Gobierno”. En este sentido, remarcó que es necesario que el Estado “se siente con los empresarios, con los trabajadores y dar el primer paso”.

 

“También en aquello de revisar el tema de tarifas, abandonar la idea de que las tarifas tienen que estar atadas a alguna referencia externa al propio balance de las empresas. Así vamos a lograr el proceso de desindexación. Esto es urgente. Estamos en una situación social crítica”, advirtió.

 

Y agregó: “Llevamos dos años de recesión, veníamos alternando uno de escaso crecimiento con uno de recesión y ahora vamos a tener dos años de caída del producto”.

 

Sin cambios en el cepo, el nuevo presidente del Central dijo que “las reservas son suficientes para los próximos meses bajo este marco regulatorio cambiario”

 

Cuando le consultaron sobre si el esquema de emisión de pesos por déficit y compra de divisas con cepo funciona con niveles de tasas altas o bajas, Pesce sostuvo que “se necesita tasa de interés más bajas que las que hubiera sin restricción de acceso al mercado cambiario. Las tasas tan altas primero buscaron un carry trade, que vinieran capitales de afuera al sistema financiero para aprovechar estas tasas de corto plazo. Fue lo que ocurrió en los primeros años del gobierno con esta tasa descomunal, con el objetivo de enfriar la economía y mantener algo de los ahorros, o del capital financiero en el mercado local. Puesta la restricción al acceso al mercado de cambios, no se necesitan tasas superlativas”, explicó.

 

Por último, dio su visión sobre el momento que viven los bancos frente a las fintech. “Hoy tenemos el banco en nuestro celular. Y esto se va a potenciar cada vez más. Pronto tendremos nuestra tarjeta de crédito en el celular también. Todo lo vamos a manejar con instrumentos electrónicos. Ahí hay un desafío. Ya están en operación los cheques electrónicos. Es un cambio muy fuerte que incide en la estructura de empleo. Disminuirá el empleo en cuanto a atención al público”, señaló.

 

En cuanto a la regulación de las fintech, dijo que los únicos que pueden hacer intermediación financiera en Argentina son los autorizados por el Banco Central. “Eso hay que cumplirlo. Si alguien quiere realizar un sistema de crédito con su capital propio o conseguir capital en la bolsa y prestar, puede hacerlo pero no a través de depósitos electrónicos o tradicionales. Ahí vamos a ser cuidadosos. La gente tiene que tener perfectamente claro qué está sucediendo. En un caso y en el otro, el dinero va a lugares distintos. El dinero de las cuentas electrónicas tiene que estar depositado en un banco, en la cuenta corriente de un banco”, advirtió.

 

“Me río, porque el money market hace diez años era una cosa sofisticada y hoy está cargado en un celular. Pero debe realizarse a través de regulaciones de la Comisión Nacional de Valores y en fondos regulados. Hay cuestiones también impositivas: las personas tienen que pagar cuando tienen una cuenta corriente en un banco o las empresas débitos y créditos bancarios. Hay que respetar las regulaciones para no generar un precipicio fiscal”, concluyó.