Contener a Moyano y ampliar el frente, objetivos de Alberto

Fernández visitó al dirigente camionero para limar asperezas. El rol de la CGT y la negociación por el bono de fin de año

4 de diciembre, 2019

Contener a Moyano y ampliar el frente, objetivos de Alberto

El malestar de Hugo Moyano ya era evidente. No con el presidente electo, Alberto Fernández, en particular. Ni con el Frente de Todos, en general. Pero sí con el rol más activo (en términos relativos, por lo menos) de la conducción de la CGT como interlocutor privilegiado del nuevo gobierno. Y lo hizo saber. Ayer, Fernández continuó con su trabajo de contener y ampliar su espacio. Con reunión con Moyano incluida.

 

El encuentro fue en la sede de la Federación de Camioneros en el barrio porteño de Constitución y duró tres horas. Fernández asistió acompañado por su futuro jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y por su vocero, Juan Pablo Biondi. Allí Moyano lo esperaba con su hijo y diputado nacional, Facundo; y otros dirigentes aliados como Omar Plaini (canillitas) y Marcelo Peratta (farmaceúticos), además de referentes del Frente Sindical, alejados de la CGT. “Cuando el laburante necesite algo, nosotros lo vamos a pedir. Si a alguno no le gusta, lo lamento, pero es mi función y responsabilidad. El laburante no me puso en el gremio para que le caiga simpático a alguno”, fue una de las frases de Moyano, días atrás, que generaron especulaciones. Según lo que trascendió, la reunión de ayer transcurrió por carriles que combinaron cordialidad y diagnósticos críticos sobre la situación laboral del país.

 

Moyano acompañó desde un principio la consagración de Fernández como candidato a presidente del Frente de Todos, reconciliación con Cristina Kirchner incluida. Pero la cercanía mayor con la CGT (Héctor Daer y el sector de “los gordos”, en particular), que no habían sido suficientemente críticos con la gestión de Cambiemos, según su punto de vista, enfrió la relación. Lo mismo la (más que probable) designación de Claudio Moroni como ministro de Trabajo, más afín a ese sector, que es rival en la disputa sindical. “No conozco bien a Claudio Moroni. Lo importante es que conozca cómo funciona el movimiento obrero y si el Presidente decidió que sea él esperemos que tenga una buena gestión”, había dicho Moyano apenas se conoció que figuraba entre los candidatos a ocupar el cargo.

 

La cercanía mayor con la CGT (Héctor Daer y el sector de “los gordos”, en particular), habían enfriado la relación.

 

“Se habló del trabajo registrado, de la importancia de recuperar el mercado interno, de que vuelva a haber Ministerio de Trabajo”, enumeró el farmacéutico Peratta a la salida de la reunión. “Desde nuestro sector hubo respaldo al bono de fin de año que pidió Camioneros y que piden otros compañeros. El presidente no tomó partido por ningún sector de la CGT”, en referencia a la polémica que hubo entre Moyano y la conducción cegetista que avisó que no iba a pedir a Fernández un plus de fin de año. “Lo que han expresado sobre el bono es un error: si creen que sus salarios son suficientemente altos como para no pedirlo, que se callen la boca y no lo hagan, pero que no creen el clima de que nadie está en condiciones de dar un aumento”, había dicho Moyano antes del encuentro.

 

Fernández se fue sin hacer declaraciones, pero conforme con el resultado del encuentro, según se pudo saber luego. Lo esperaba otra de las cumbres para contener a los propios y ampliar el Frente: la reunión del bloque del Frente de Todos, que consagró a Máximo Kirchner como titular de esa bancada en Diputados a partir del 10 de diciembre. En la reunión, Fernández destacó las virtudes del nuevo presidente de bloque y bregó por la unidad de los diferentes espacios que integrarán la bancada mayoritaria de la Cámara Baja. En la cabecera de la mesa presidida por Fernández se sentaron Kirchner, el futuro presidente de la Cámara, Sergio Massa; Rossi, Cristina Alvarez Rodríguez, Cecilia Moreau, Lucia Corpacci y José Luis Gioja, entre otros.