América Latina, estancada hace siete años: en 2019, apenas crecerá 0,1%

12 de noviembre, 2019

LatinAmerica década

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) revisó a la baja las proyecciones de crecimiento de la actividad económica de la región para 2019, año en que se espera una expansión promedio de 0,1% en América Latina y el Caribe.

 

Para 2020, en tanto, el organismo proyecta que la región continúe en un sendero de bajo crecimiento, con una expansión estimada del PIB de 1,4%. “Con eso se cumplirían siete años en que América Latina y el Caribe permanecería situada en un ‘plateau’ de bajo crecimiento, que se ha traducido a su vez en un deterioro de los niveles de ingreso per cápita promedio”. El PIB per cápita de la región se vería reducido en 4% entre 2014-2019.

 

La desaceleración del ritmo de crecimiento se extiende para la mayoría de las economías de América Latina (17 de 20 países) en 2019. En el año en curso, las economías de América del Sur caerían 0,2%, la primera caída desde 2016. En 2020 se espera que el crecimiento en dicha subregión sea de 1,3% en promedio.

América Latina, estancada hace siete años: en 2019, apenas crecerá 0,1%

 

Para las economías de Centroamérica y México, por su parte, se prevé una tasa de expansión de 0,7% para 2019 y de 1,6% para 2020, valores que implican una reducción respecto de la tasa media de crecimiento observada desde 2014 en esta subregión.

 

Para el Caribe de habla inglesa y/o holandesa se estima un crecimiento promedio de 1,5% para 2019 y la tasa esperada para 2020 es de 5,7%. Vale la pena destacar que este último dato está muy influido por el alto crecimiento que se espera para Guyana, vinculado al comienzo de la producción de petróleo que tendría lugar el próximo año, indica el informe cepalino.

 

Según la Cepal, la dinámica de la actividad económica en América Latina y el Caribe se da en un contexto en que la economía global ha disminuido su contribución al crecimiento de la región en 2019, situación que muy probablemente se mantendrá a lo largo de 2020.

 

“No sólo el volumen de comercio global y el nivel de actividad global se han venido desacelerando de forma pronunciada -afectando la demanda por exportaciones que enfrenta América Latina y el Caribe- sino que también se han visto afectados a la baja los precios de las materias primas que exportan muchos de los países de la región. Además, los episodios de aumentos en la volatilidad financiera influyeron por momentos negativamente en las condiciones financieras y los flujos de financiamiento disponibles para los países”, dijeron desde la Cepal.

 

Ante este contexto externo caracterizado por tensiones comerciales y alta incertidumbre, se agravan las dificultades que suele exhibir la región en su inserción con el comercio y la producción internacionales.

 

“Las debilidades de la economía global llevan a que los componentes de la demanda interna tengan un mayor peso relativo en la dinámica de crecimiento futura. A las dificultades que enfrentan las economías de la región para expandir el espacio de política –tanto fiscal como monetaria–, se suman las crecientes demandas por cambios estructurales para enfrentar las profundas desigualdades que subsisten”, indicó la Cepal. No vienen tiempos fáciles en América Latina.