Grave: la demanda de pesos es la más baja de los últimos 18 años

5 de noviembre, 2019

pesos demanda

“La demanda de dinero es la más baja en 18 años medida por el ratio M3 privado sobre PIB”, dice el último informe de GMA Capital. “Y si empleamos un agregado más transaccional como el M2, los argentinos demandan pesos como lo hacían en 1999 en tiempos de la Convertibilidad. Es decir, el apetito por el peso es tan bajo como cuando la economía era bimonetaria”, agrega el trabajo de GMA Capital. A la luz de esos datos, añade, “hoy Argentina está dolarizada de facto”.

 

Grave: la demanda de pesos es la más baja de los últimos 18 años

 

Así, el problema es más complejo que lo que pretende atender el control de cambios. “De perpetuarse o agudizarse ese escenario, los argentinos continuarán buscando destinos para desprenderse de los pesos. Cada nuevo ajuste del cepo, no solo corre siempre desde atrás, sino que ahonda la huida del peso. Si el control de cambios no permite la salida por la vía financiera (atesoramiento de moneda extranjera), entonces la presión se dará eventualmente por el canal de la cuenta corriente. Consumo de autos importados, viajes al exterior, consumos con tarjeta y adquisición de bienes de lujo son algunos ejemplos relacionados con síntomas de una enfermedad mucho más profunda y antigua que, más tarde o temprano, siempre genera distorsiones en la balanza de pagos”, agregan en GMA Capital.

 

“Sin un plan económico integral que refuerce la credibilidad y restituya la confianza, la demanda de dinero no tiene otro destino que seguir en caída libre. Ese diagnóstico debería estar presente en el equipo de la próxima gestión para evitar que las medidas que se vienen aceleren la brecha cambiaria y la dinámica inflacionaria”, concluyen en GMA.

 

Días atrás, Sergio Massa dijo que “se rompió el mito de que no hay inflación sin emisión”. Es cierto, puede haber rigidez monetaria e inflación elevada. ¿Cuándo? Cuando cae la aludida demanda de dinero. El 2019 así lo demostró. La frase de Massa es cierta, pero la inferencia es peligrosa. Que se haya roto “el mito” no conduce, sin embargo, a sostener que se puede emitir sin límites ni efectos inflacionarios.

 

“Que la inflación sea un fenómeno monetario no significa que para que haya inflación tiene que haber emisión sino que es un fenómeno que surge en el mercado de dinero. Ese mercado no es sólo oferta sino, también, demanda. Es decir, podes tener emisión que puede ser acompañada de un incremento de la demanda de dinero. También, podes tener inflación sin emisión porque cae la demanda de dinero. Más que ‘romper el mito’, lo revitaliza”, dice Gabriel Caamaño Gómez (Consultora Ledesma) ante El Economista. “Para quemar los libros de economía primero hay que leerlos”, concluye. “El cepo impide que huyamos de los pesos por el mercado oficial del dólar, pero no a través de otros mercados”, agrega Caamaño Gómez. El riesgo, hacia adelante, es que una suba de la oferta de dinero (por ejemplo, vía emisión monetaria) que no sea convalidada por la demanda suba la inflación otro escalón.