Estrategia parlamentaria, gabinete y medidas, la agenda de Alberto y CFK

19 de noviembre, 2019

Estrategia parlamentaria, gabinete y medidas, la agenda de Alberto y CFK

El binomio presidencial electo se reunió ayer para definir trazos más finos del futuro gobierno. Fue en el departamento de Cristina Kirchner, donde Alberto Fernández llegó luego de las 18.30. Las puntadas finales del organigrama de funcionarios del Ejecutivo, la estrategia parlamentaria del Frente de Todos y las primeras medidas de gestión atravesaron la reunión, según lo que trascendió. La cuestión regional y el Presupuesto 2020 fueron otros de los temas que formaron parte del diálogo, del que también participó el diputado nacional Máximo Kirchner.

 

Los dirigentes no se veían desde el 31 de octubre, aunque allegados sostienen que el diálogo entre ellos es diario. “Hablan varias veces al día”, le dijo una fuente a El Economista. Cristina regresó al país el domingo, luego de visitar en Cuba a su hija Florencia. Y retomaron ayer la agenda de definiciones pendientes, aunque no se esperen anuncios de importancia en los próximos días. Respecto del gabinete, cerca de Alberto sostienen que no habrá vetos ni imposiciones por parte de Cristina.

 

El Presidente ya proclamado tiene en mente un diseño, con nombres y funciones, que puso en consideración de su compañera de fórmula. En varias entrevistas, Alberto dijo que los miembros de su equipo de trabajo los iba a elegir él y no parecen existir de parte de Cristina impugnaciones. La conformación misma del Frente de Todos tienen, de alguna manera, injerencia con la prescripción de viejos enconos. Lo cual no implica que la expresidenta no tenga voz de peso, sobre todo, a la hora de delinear del sentido de las políticas.

 

Fernández intentará expresar en su gabinete la heterogeneidad del armado del Frente de Todos, aunque con su impronta.

 

Fernández intentará expresar en su gabinete la heterogeneidad del armado político del Frente de Todos, aunque con su impronta. Por caso, que los nombres para ocupar la cabeza de las carteras no hayan ocupado los mismos cargos en gestiones anteriores. Sin que esto sea taxativo o que no haya alguna excepción. A la cabeza estará Santiago Cafiero como jefe de Gabinete y ya hay varios extraoficialmente confirmados: Felipe Solá en Cancillería, Daniel Arroyo en Desarrollo Social, Eduardo de Pedro en Interior, María Eugenia Bielsa en Vivienda y Marcela Losardo en Justicia, por caso. Pero hay dudas sobre otros nombres y, sobre todo, respecto de las áreas de control que tendrá cada ministerio.

 

En cuanto a la estrategia parlamentaria, Alberto y Cristina analizaron la distribución de fuerzas entre los espacios y avanzaron en la necesidad de conformar un interbloque con el sello Frente de Todos. Cristina pretende que Anabel Fernández Sagasti, senadora por Mendoza, sea la presidenta provisional de la Cámara Baja, tercera en la línea de sucesión. Cristina tiene el desafío de lograr que los senadores que responden a los gobernadores o al peronismo más conservador sumen su adhesión. Lo mismo respecto de la presidencia del interbloque del Frente de Todos. En Diputados, en tanto, todo parece más claro (y consensuado): Sergio Massa sería el presidente de la Cámara, mientras que Agustín Rossi, el presidente del interbloque oficialista. Siempre y cuando, por cierto, el santafesino no tenga lugar en el nuevo gabinete.

 

Respecto de las primeras medidas de gobierno, no trascendió el contenido de la charla. Además del acuerdo social que se pretende implementar, con un consejo social que monitoreo su marcha, Fernández tiene en estudio el aumento de retenciones para algunos productos y el regreso del gravamen para otros, la pesificación de los servicios públicos y un programa alimentario ambicioso para fortalecer la alicaída demandar y amortiguar el peso de la crisis en los más vulnerables. En cada uno de estos puntos no habría objeciones por parte de Cristina.