Putin anuncia el regreso de Rusia a África en la cumbre de Sochi

25 de octubre, 2019

El presidente Vladimir Putin está señalando al mundo esta semana que Rusia regresó a África, recibiendo representantes de las 54 naciones africanas, incluidos 43 jefes de estado o de gobierno, en su retiro en Sochi.

 

Rusia ya es el principal proveedor de armas de África y está profundizando las relaciones en áreas como la minería y la seguridad. Pero el objetivo principal de Putin con la Cumbre inaugural Rusia-África fue sacudir a EE.UU. y Europa, que dieron por sentada la ausencia de Rusia en África desde hace décadas.

 

Estados Unidos y sus aliados se han separado de África, creando vacíos que Moscú puede explotar. La cumbre de Sochi funciona como un reflejo de la disminución de la influencia estadounidense en el continente.

 

“Si eres Nigeria, Burkina Faso, Mozambique, Mali, estás lidiando con insurgencias en tu país. Y viendo lo que Rusia ha hecho en Siria, tal vez tenga sentido tener una relación con Rusia en ese frente. Si eres Ruanda, si eres Sudáfrica, tienes problemas importantes con el poder. Rusia está vendiendo energía nuclear. Si eres Egipto, el precio del pan y los cereales es un problema de seguridad nacional. Bueno, el 27% de las exportaciones de Rusia a Egipto son cereales”., escribió Paul Stronski para la CNN.

 

La pompa y las circunstancias de la cumbre de Sochi de esta semana, donde el presidente Vladimir Putin recibió a 43 líderes africanos de alto rango, promueve una narrativa que Rusia está elaborando sobre su regreso al continente.

 

Sin embargo, a pesar de su exageración, el alcance de Rusia con escasez de efectivo en el continente todavía está muy lejos de lo que China, Occidente y muchas potencias menores pueden reunir en lo que respecta a financiamiento, comercio, inversión e incluso influencia.

 

La influencia de Rusia en África no se está expandiendo en todos los ámbitos. Sus incursiones más profundas se encuentran en países muy problemáticos, como la República Centroafricana, o en estados parias como Sudán y Zimbabwe que están bajo las sanciones de la ONU.

 

La fuerte representación de África en la ONU, que representa más del 25% de los países en la Asamblea General de la ONU, lo convirtió en un objetivo importante.

 

Desde 2014, la ágil diplomacia rusa y la compra de votos a la antigua fortalecieron el apoyo africano a las posturas de Moscú en Crimea, Siria y Libia.

 

En 2017, el comercio entre Rusia y el África subsahariana fue de US$ 3.000 millones, muy por detrás de los US$ 56.000 millones de China y los US$ 27.000 millones de Estados Unidos. Las oportunidades más importantes de minerales y energía que está buscando ya han sido examinadas o descartadas por otros jugadores.

 

Por último, no surgieron anuncios innovadores de comercio, inversión o seguridad de la cumbre, lo que sugiere que la reunión fue más simbólica que sustantiva. Pero si Moscú expande su política de África después de la cumbre y bajo la vigilancia desatendida de Occidente, podría ser una preocupación mucho mayor.

 

 

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