Marcelo Zlotogwiazda y el periodismo económico

22 de octubre, 2019

Por Pablo Mira Docente e investigador de la UBA

 

La inesperada y triste partida de Marcelo Zlotogwiazda nos invita, aun cuando le quedaran muchos años para ejercer su tarea, a reflexionar sobre lo que significó su paso por el periodismo económico argentino.

 

Marcelo estudió en la UBA y se recibió de economista con una convicción: cualquiera fuera la educación que recibiera en la Facultad, debía transformar esa información dispersa en una estructura conceptual que le fuera funcional a su futura vida profesional. Pese a no profundizar su carrera académica, Marcelo cumplió ese compromiso con él mismo, y poco a poco fue inaugurando una nueva forma de hacer periodismo económico.

 

Hasta su irrupción, buena parte de los periodistas dedicados a este tema no eran economistas con una formación profesional consistente. Bastaba a veces con transmitir ideas de los funcionarios, otras con defenderlas explícitamente, y otras con criticarlas con vehemencia, en todos los casos sin mayores comentarios ulteriores. El análisis de la medida en cuestión se hacía invariablemente en términos binarios, como buena o mala, y se comentaba profundizando los argumentos en sólo uno de los sentidos.

 

La labor de Marcelo, lenta pero inexorable, fue la de incorporar al análisis de la noticia económica lo que la profesión es en realidad: un conjunto de criterios para el análisis basados en ilustrar los pros y los contras de cada decisión de política. Varias medidas de política no son, como creen muchos, exclusivamente buenas o malas. Si bien hay casos extremos evidentes, en casos intermedios los prejuicios suelen traicionar las percepciones y el analista, a veces por interés y a veces por ignorancia, presenta de manera irreflexiva una visión absolutista que en realidad está plagada de dilemas, con contrastes que el público debe conocer.

 

Para Marcelo las propuestas mecánicas ameritaban siempre una reflexión o una pregunta inquisitiva a su mentor, esa piedra en el zapato que debía dar coherencia a la idea y que normalmente se ignoraba. Si se hablaba de las bondades de largo plazo de las políticas de ajuste fiscal y monetario, Marcelo interpelaba sobre los impactos de corto plazo sobre la actividad y las variables sociales. Si se proponían políticas de gasto para reactivar la economía, Marcelo exigía explicar las fuentes de financiamiento.

 

Marcelo siempre entendió que el rol del economista-periodista era el de aclarar lo mejor posible al público cuales eran los dilemas que casi toda política conlleva, y lo hacía con una tranquilidad y una claridad meridiana. Más de un no economista que consulté me confirmó que sus análisis eran claros y que sonaban honestos. Es cierto que al hacer de esta actitud una constante en su vida profesional, varios incautos le habrían de imputar su “falta de compromiso” para respaldar ciertos proyectos o para realizar pronósticos. A mi juicio este es, desde luego, su principal mérito.

 

Hay demasiada gente allá afuera pidiendo pan y circo, que en la economía argentina se retrata en la exigencia perpetua de una definición en torno al precio del dólar en el futuro, en la predicción exacta de la próxima crisis, o en la formulación de soluciones simples que prometan salvar al país. Marcelo, hasta su último día, no adhirió a ninguno de estos atajos y siempre trató de convencer al público que la economía bien entendida no es pan y circo, sino puro arte.

 

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Más de 6 toneladas

Desde Radio Con Vos, donde Zloto conducía “El horno no está para bollos” y La Garganta Poderosa informaron ayer que ya recibieron más de 6 toneladas de alimentos. Antes de morir, Zloto había pedido que acerquen alimentos no perecederos en lugar de flores. Los vecinos del Barrio 31 lo recordaron ayer con un pasacalle.

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