La producción orgánica, con un futuro promisorio

15 de octubre, 2019

Por Amalie Ablin 

 

En la edición de la Feria Internacional BIOFACH de febrero 2019 (realizada en Nüremberg, Alemania), principal encuentro comercial mundial para alimentos orgánicos, se presentaron los últimos datos mundiales disponibles (hasta 2017) sobre la agricultura de tal origen.

 

La información estuvo a cargo de la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (en su versión en inglés, IFOAM-Organics International), organización mundial que agrupa al movimiento de agricultura ecológica, nucleando a cerca de 800 afiliados en 117 países, junto al FiBL (Research Institute of Organic Agriculture), organización líder en investigación y difusión de la agricultura orgánica con sede en Frick, Suiza.

 

Acorde a dichas instituciones, en 2017 se registraron a nivel mundial casi 70 millones de hectáreas (en adelante, has.) de tierras bajo producción orgánica, incluidas aquellas áreas en proceso de conversión, equivalentes a 1,4% de la superficie agrícola global. Con un total que supera las 12 millones has., las tierras bajo cultivo constituyen el 17% de las tierras agrícolas sometidas a prácticas orgánicas, estando la mayor parte de las mismas destinadas a la producción cerealera, destacándose el arroz (4,5 millones has.), seguido de las pasturas verdes (2,8 millones has.), semillas oleaginosas (1,2 millones has.), leguminosas y hortalizas.

 

Por su parte, los cultivos perennes concentran 7% de las tierras agrícolas bajo producción orgánica, habiendo incrementado su superficie 6,7% durante 2017, hasta ascender a casi 5 millones has. Entre ellos sobresalen el café (0,9 millones has.) y las aceitunas (0,9 millones has.), seguidas de las nueces (0,6 millones has.), uvas (0,4 millones has.) y frutas tropicales (casi 0,4 millones has.).

 

En cuanto a la localización de la producción, el país con mayor superficie cultivada orgánicamente continua siendo Australia (35,6 millones has.) seguido por Argentina (con 3,4 millones has.) y China (3 millones has.). Asimismo, en 2017 se registraron casi 3 millones de productores bajo criterios orgánicos, evidenciando un incremento de su número superior a 100.000, o casi 5% de aquellos identificados en 2016. Por otra parte, casi una cuarta parte de las tierras agrícolas bajo producción orgánica del mundo (16,8 millones has.) y más del 80% de los productores (2,4 millones de explotaciones) que practican esta metodología se ubican en países en desarrollo y mercados emergentes: 40% se encuentran en Asia, 28% en Africa y 16% en América Latina.

 

En cuanto al valor comercializado, las ventas de alimentos y bebidas orgánicas alcanzaron los U$S 97.000 millones en 2017.

 

No obstante la dinámica de crecimiento del sector, subsisten desafíos asociados al creciente número de estándares vigentes, el persistente déficit de suministro de la oferta y la subsistencia de etiquetas ecológicas que compiten entre sí, muchas veces con fines proteccionistas. Todo ello redunda en la concentración de la demanda mundial en pocos países (aproximadamente 90% de las ventas se concretan en los países desarrollados de América del Norte y Europa), siendo los principales mercados para productos orgánicos Estados Unidos (con U$S 45.000 millones), Alemania (U$S 11.300 millones) y Francia (U$S 9.000 millones). De igual forma, el mayor consumo per cápita de productos orgánicos durante 2017 se registró en Suiza y Dinamarca, alcanzando casi U$S 340.

 

Así, entre los mercados de altos ingresos se observó que los australianos son los mayores consumidores de café orgánico en el mundo, motivo por el cual la reconocida marca Lavazza decidió lanzar allí un nuevo producto llamado ¡Tierra! Bio-Organic. Por su parte, en Estados Unidos el distribuidor de productos naturales y orgánicos United Natural Foods Inc. (UNFI) acordó en octubre de 2018 adquirir al minorista de comestibles Supervalu Inc. por U$S 2.900 millones.

 

De igual forma, con la proliferación de miles de tiendas de alimentos orgánicos, los sectores minoristas europeo y estadounidense han madurado vertiginosamente y, aunque existen al presente muchas cadenas del sector, sólo muy pocas han podido desarrollar una presencia significativa fuera de sus mercados de origen. Parece observarse una clara tendencia a la concentración, cuya avanzada es el caso antes citado de un gran actor global de la alimentación comenzando a incorporar a cadenas especializadas de productos orgánicos.

 

Lo que acontezca en la materia podrá eventualmente influir sobre la producción y exportaciones del sector en nuestro país, ya que la Unión Europea (UE) planifica actualizar a partir del 1° de enero de 2021 las normas sobre comercialización de producción orgánica contenidas en el Reglamento UE 848/2018.

 

En tal sentido, una delegación de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural (DG AGRI) de la UE visitó nuestro país en septiembre pasado para mantener reuniones con autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) en el marco de la requerida actualización de acuerdos internacionales para producciones orgánicas. Dicho contacto permitió un intercambio de información sobre las normativas de producción, control y comercio vigentes en Argentina y la UE, respectivamente, complementadas por la visita a dos establecimientos hortícolas ubicados en la provincia de Buenos Aires, donde los visitantes pudieron interactuar en forma directa con los productores, así como con los responsables de las entidades certificadoras que los controlan.

 

Nuestro país cuenta al presente con el reconocimiento de la equivalencia normativa de la UE, así como de su sistema de control en materia de producción orgánica: desde 1996 para productos de origen vegetal y desde 2000 para aquellos de origen animal. Así, la Comisión Europea emitió los acuerdos administrativos correspondientes, otorgando a Argentina el status de “Tercer País Equivalente”.

 

Sin embargo, con la reforma prevista del reglamento de la UE antes citado se requerirá que el mantenimiento de la equivalencia de los terceros países se establezca a través de acuerdos internacionales de reconocimiento recíproco por decisión consensuada de la Comisión, el Consejo y el Parlamento europeos. A tal efecto la norma establece un período de cinco años (hasta el 30/12/2025) para que los terceros países puedan negociar y arribar a acuerdos bilaterales.

 

Por su parte, un informe correspondiente a 2018 sobre el sector orgánico del país elaborado por Sensasa (ente ejecutor de políticas nacionales en materia de sanidad y calidad animal, vegetal e inocuidad de los alimentos) concluyó en los siguientes puntos.

 

  • Los principales destinos de nuestras exportaciones de productos orgánicos siguen siendo Estados Unidos y la UE.

 

  • Las colocaciones Estados Unidos han avanzado como principal destino para nuestros productos orgánicos (43% del volumen exportado).

 

  • Por el contrario, las exportaciones a la UE vienen disminuyendo (36% del volumen exportado).

 

  • El volumen destinado a otros destinos creció 60%.

 

  • El total de las exportaciones de productos orgánicos certificados disminuyó 6% respecto a 2017.

 

  • El consumo de productos orgánicos a nivel nacional sigue mostrando una muy baja participación respecto del universo de alimentos comercializado, aunque registra un leve incremento.

 

  • No obstante, en 2018 se cultivaron 80.877 has. bajo producción orgánica, sosteniéndose de esta manera la tendencia creciente del sector productivo.

 

  • La superficie bajo seguimiento creció nuevamente 7% respecto de 2017, alcanzando a 3,6 millones has., mientras que las unidades productivas se incrementaron 18%.

 

  • De esta superficie, aproximadamente 3,4 millones de hectáreas se dedicaron a la producción ganadera y 217.000 hectáreas correspondieron a cultivos vegetales

 

En lo que concierne a los sectores y productos específicos puede señalarse que a) la exportación de frutas mostró un crecimiento del 6% respecto de 2017, superando las 40.000 toneladas anuales por sexto año consecutivo; b) por el contrario, la colocación externa de cereales ha disminuido 18% mientras que la de productos industrializados se redujo 3%, y c) las exportaciones de productos de origen animal también han disminuido 6%.

 

Finalmente, en el plano territorial la superficie cosechada bajo prácticas orgánicas disminuyó esencialmente en las regiones de Cuyo (16%) y el norte de la Patagonia (42%) mientras creció en la región pampeana 16%, siendo la provincia de Buenos Aires la de mayor recuperación (18%).

 

Como conclusión de carácter global, no cabe descartar que el avance de una generación de consumidores sumamente rigurosos en los países desarrollados de elevado nivel de demanda de esa categoría de productos pudiera ofrecer nuevas oportunidades comerciales para aquellos proveedores de alimentos y bebidas orgánicos certificados conforme a las reglas y principios de la producción ecológica (entre los cuales nuestro país se destaca) ya que difícilmente podrían abastecer una creciente demanda con producción exclusivamente nacional.

 

(*) Las opiniones vertidas son de exclusiva responsabilidad del autor y no comprometen a la institución en la cual se desempeña

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