Disputas con mucho en juego en el conurbano

25 de octubre, 2019

El conurbano bonaerense concentrará buena parte de las miradas en la elección del domingo, más allá de la batalla central por la presidencia de la Nación entre Mauricio Macri y Alberto Fernández. En distritos importantes de la primera y tercera sección electoral se juega una porción del poder municipal de Cambiemos. Entre las elecciones distritales a las que hay que prestar atención aparecen las que se realizarán en Lanús, Quilmes, Morón, Pilar, Tres de Febrero y Berisso.

 

Cada una de estas disputas tiene nombres propios. El duelo en Lanús será entre el intendente Néstor Grindetti, y Edgardo Depetri, del Frente de Todos. En las PASO, la boleta local de Juntos por el Cambio quedó a casi 14 puntos de la del peronismo, que compitió con cuatro listas internas. Este distrito es uno de los más importantes de la tercera sección electoral y territorio históricamente afín al peronismo.

 

Cerca del municipio que buscará retener Grindetti está Quilmes. Allí, la disputa a mirar con lupa es la que sostendrán el jefe comunal Martiniano Molina y Mayra Mendoza, la candidata del Frente de Todos, que es diputada y una de las referentes de La Cámpora. En agosto, Molina quedó a casi 22 puntos del peronismo, pero esa diferencia tiene el atenuante de que el PJ presentó seis listas que suma ron para su causa, en una disputa interna que ganó Mendoza. Morón es un distrito también en dura disputa entre Cambiemos y el peronismo. Ramiro Tagliaferro-Lucas Ghi es la pelea principal en el municipio. Entre ambos, hay ocho puntos de distancia que el intendente Tagliaferro buscará descontarle a Ghi, sabbatellista y exintendente del distrito.

 

La elección en Pilar es muy cuesta arriba para Cambiemos, en su intento por evitar un cambio de manos en el distrito.

 

En Morón hubo una segunda lista peronista, pero su desempeño fue casi testimonial, ya que solamente obtuvo 3.230 votos. Ghi fue individualmente el más votado.

 

La elección en Pilar es muy cuesta arriba para Cambiemos, en su intento por evitar un cambio de manos en el poder local. Para mantener su puesto, el intendente Nicolás Ducoté tratará de dar vuelta una diferencia de casi 16 puntos que le sacó en las PASO Federico de Achával, exjefe de Gabinete de Humberto Zúccaro, el intendente que gobernó doce años el distrito antes del desembarco de Cambiemos. La diferencia entre ambos es mano a mano, porque De Achával fue el único candidato del peronismo en Pilar.

 

Para Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero, la pelea distrital es contra el peronista Juan Debandi. En las PASO, la boleta de Juntos por el Cambio del intendente Valenzuela quedó a más de 12 puntos de la papeleta del Frente de Todos, que tuvo una interna entre cuatro listas, que ganó el actual diputado bonaerense Debandi.

 

Berisso es otro distrito con elección a observar. La posibilidad de que el peronismo reconquiste la municipalidad local es contundente, a la luz de los resultados que se dieron en los comicios de agosto. El intendente Jorge Nedela quedó a 40 puntos de la suma de las dos listas que tuvo el Frente de Todos en las PASO. El candidato peronista es Fabián Cagliardi, que también fue el postulante más votado en las primarias individualmente. Este distrito gobernado por el radicalismo es de fuerte raigambre justicialista, un signo político que tiene grandes chances de regresar a la intendencia este domingo.

 

Para los intendentes de Cambiemos, la apuesta por el corte de boleta es fundamental. En esa herramienta radica su esperanza de revertir el escenario adverso y evitar ceder el poder municipal al peronismo.

Dejá un comentario