Cuánto puede cambiar el voto en Córdoba: el oficialismo espera repetir y el FdT acortar distancia

24 de octubre, 2019

¿Podrá consolidar Juntos por el Cambio su predominio en la provincia en elecciones nacionales? ¿Podrá recortar el Frente de Todos la distancia a la que quedó relegado en las PASO de agosto? ¿O podrá dar alguna sorpresa aupado a un mayor realineamiento peronista? ¿Qué pasará dentro del oficialismo provincial? ¿Será más fuerte la prescindencia del gobernador Juan Schiaretti o el clamor interno de varios dirigentes de su espacio para sumar apoyo al Frente de Todos? ¿Podrá el oficialismo provincial retener las bancas que pone en jugo en la Cámara de Diputados nacional? Preguntas que, por estas horas, se hacen en la provincia.

 

En la recta final hacia la elección del domingo se pueden advertir los recorridos diferenciados. El presidente Mauricio Macri cerrará hoy su campaña nacional en el Patio Olmos de la capital provincial, uno de los dos distritos en los que ganó en las PASO. En tanto, el peronismo tendrá dos cierres en la provincia. El sector del senador nacional Carlos Caserio organizará el de la fórmula Fernández-Fernández en Carlos Paz, mientras que Schiaretti el de sus candidatos a diputados en la localidad de Saldán, cerca de Villa Allende.

 

“No hay un gran corrimiento del voto de las PASO a las generales en la provincia. La diferencia entre Macri y Alberto será apenas menor de lo que fue en las primarias”, señala el consultor local Gustavo Córdoba a El Economista. “Es probable que Alberto mejore la ratio. Es razonable pensar que ese 30% puede llegar a 3435%. En el caso de Macri creo que su límite es lo que obtuvo en las primarias. En el mejor de los casos retendrá ese 48%. Lo veo repitiendo la elección, o con un par de puntos menos”, agregó el director de Gustavo Córdoba & Asociados.

 

Schiaretti fue reelecto con el 55% de los votos el 12 de mayo pasado y pretendía convertirse en gran elector a nivel nacional como parte de lo que entonces era Alternativa Federal. Entonces le había sacado casi 40 puntos de ventaja al candidato del oficialismo nacional, Mario Negri, y unos cuantos más al del radicalismo provincial, Raúl Mestre. Pero no pudo alcanzar ese rol pretendido. Entre otras cosas, por el realineamiento nacional que generó la decisión de Cristina Kirchner de ceder en Alberto Fernández la cabeza de la fórmula del espacio que todavía no era el Frente de Todos.

 

“La diferencia entre Macri y Alberto será apenas menor de lo que fue en las PASO”, sostiene el consultor Gustavo Córdoba.

 

Desde entonces, el gobernador mantuvo firme su prescindencia, más allá de las presiones de varios dirigentes de su espacio de apoyar al Frente de Todos. Con la tercera vía extinta, se recluyó en la lógica provincial buscando la forma de retener las dos bancas en la Cámara de Diputados nacional que el “cordobesismo” pone en juego. Con Fernández tuvo un encuentro casual (y frío) en la Catedral provincial, cuando se llevó a cabo la misa en homenaje a José Manuel De la Sota y no mucho más. Macri y Schiaretti comparten una buena porción del electorado, una de las explicaciones posibles prescindencia formal de “Hacemos por Córdoba”.

 

Desde la otra vereda del mismo espacio, Caserio intentó inclinar las voluntades en favor de la lista de los Fernández. Al presidente del bloque Justicialista en el Senado se le sumaron, el intendente de Villa María, Martín Gil, y Natalia De la Sota, hija del exgobernador. De la Sota, en particular, se reunió varias veces con Fernández y sumó su respaldo con declaraciones convencidas. El candidato recorrió varias veces la provincia, luego de haber cerrado su campaña para las primarias en el Orfeo de la ciudad capital. “No comparto lo que ha hecho porque no es posible que para alguien sea lo mismo la Argentina de (Mauricio) Macri que la que proponemos. No es lo mismo. No entiendo lo que él ha hecho”, reconoció ayer Alberto con cierta resignación.

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