El 60% de las personas tuvo problemas para llegar a fin de mes en el AMBA, según un informe

8 de octubre, 2019

marcas La inflación salarios confianza consumidor

Según el monitor del clima social que realiza el Centro de Estudios Metropolitanos (CEM), en septiembre la cantidad de personas que no llegó a fin de mes (o, mejor dicho, tuvo que hacer malabares para hacerlo) aumentó hasta 60% (contra el 47% dos años atrás). También subieron los encuestados que disminuyeron las porciones de las comidas por el costo de los alimentos, que alcanzó el 45% (desde el 34% en octubre del 2017).

 

“Nos acercamos a una coyuntura electoral donde alrededor del 60% de la población tiene fuertes inseguridades económicas: ingresos insuficientes, situación personal mala, miedo a perder el trabajo, pesimismo generalizado. Si se lo compara con la última coyuntura electoral, entre el 10% y el 20% se encuentra peor”, expresó el informe.

 

Según el CEM, en septiembre de 2019 el malestar social continuó muy elevado. “Cerca de dos tercios de la población considera que está peor que un año atrás. En la zona oeste del Conurbano la situación es aún más desfavorable”.

 

Un tercio afirmó haber tenido hambre por problemas de ingresos (mientras que en el 2017 quienes contestaban afirmativamente eran el 18%); y en el segundo cordón sur y oeste el flagelo alcanzó al 41% de los entrevistados.

 

 

También aumentó la cantidad de personas preocupadas por perder su empleo en el corto plazo, que alcanzó el 41%. En octubre de 2017 (mejor resultado de la serie) era del 30%. En la clase media baja, el indicador llegó al 63%. Además, casi la mitad de los entrevistados consideró que su situación laboral es peor que hace un año atrás.

 

Uno de los peores indicadores de la serie es el salario: seis de cada diez entrevistados sostuvo que no le alcanza para mantenerse y en la clase baja el número se eleva al 70%. En esa línea, el 63% sostiene que disminuyó su poder de compra limitando la cantidad de productos adquiridos. En el oeste del Conurbano siete de cada diez se encuentra en esta situación.

 

Según el CEM, el 74% cambió sus hábitos de consumo (indicador que se mantiene por encima del 70% desde hace más de un año, sin signos de recuperación). En octubre de 2017 el porcentaje era del 57%.

 

Cerca de la mitad de los entrevistados afirmó haber disminuido la porción de comida por problemas de ingresos. En el segundo cordón del Conurbano la cifra llega al 57%.

 

Respecto a la situación de los jóvenes (aspecto preocupante que obligó al Gobierno a tomar medidas de fomento para generar empleo) dos de cada tres afirmó que alguien que vive en su hogar tuvo que salir a buscar trabajo por problemas de ingresos, y sólo el 30% lo consiguió y lo mantuvo.

 

El 50% de los entrevistados entre 16 y 44 años afirmó que él mismo o alguien que habita en su hogar perdió el trabajo en el último año, en la clase baja el porcentaje se eleva a dos de cada tres.

 

Finalmente, el estudio refleja que la situación económica no da lugar al optimismo: siete de cada diez sostuvo que es mala o muy mala. El 44% de los jóvenes afirmó que la situación es muy mala (mientras que en octubre de 2017 el pesimismo era del 37%).

 

Dejá un comentario