Tras una jornada atípica, hoy se evaluará el efecto de las medidas

3 de septiembre, 2019

Sandleris BCRA

Durante la jornada de ayer, con la implementación de la restricción de compra de dólares para empresas, la baja del techo a US$ 10.000 por mes para personas humanas y la obligación a las empresas exportadoras a liquidar sus divisas en un máximo de cinco días, la moneda estadounidense, si bien después de la apertura de los mercados tuvo un leve salto, durante la rueda retrocedió y cerró por debajo de la cotización del viernes.

 

En el segmento mayorista, el dólar cerró ayer en $ 55,8 para la compra y $ 56 para la venta, que implicó una baja de $ 3,51 respecto al cierre del viernes, mientras que en el minorista cerró en $ 57 en la cotización del Banco Nación para la venta, que significó un retroceso de $ 4 frente al cierre del viernes, y promedió los $ 58,4 en las entidades bancarias. En tanto, el dólar paralelo, como habían advertido los analistas, tomó “su propia dinámica” y su cotización osciló entre $ 60 y $ 65.

 

“La escasa actividad y la imposibilidad de concertar operaciones para liquidarse en la fecha mostraron al dólar con fuerte retroceso que lo llevaron a niveles del martes pasado”, explicó ayer Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio, y resaltó que el bajo monto operado ayer por haber sido feriado en Estados Unidos impactó también en la rueda local y que “recién a partir de mañana (por hoy) se irá despejando el panorama y se podrá tener una proyección más completa del impacto de las medidas en los precios del dólar mayorista”.

 

En tanto, la tasa de interés de las Leliq (Letras de Liquidez del Banco Central) tuvo un alza de 2% respecto al viernes y cerró ayer en 85% en promedio. Por su parte, el riesgo país se mantuvo estable respecto al viernes (2.534 puntos básicos) y la bolsa porteña mostró una recuperación de 6,45% y algunas acciones subieron más de 9%. El Banco Central, por su parte, no vendió reservas ayer, luego de haber subastado grandes cantidades durante la semana pasada para frenar la cotización de la moneda estadounidense.

 

Conferencias de prensa

 

“Creemos que estas medidas van a funcionar”, afirmó ayer el ministro de Hacienda de la Nación, Hernán Lacunza, durante una rueda de prensa en la Casa Rosada al término de la reunión de Gabinete que encabezó el presidente Mauricio Macri. Lacunza admitió que “son medidas incómodas y de emergencia”, pero “necesarias para evitar males mayores, es decir, que aumente la pobreza”, y afirmó que está “convencido de que es lo mejor”.

 

Acerca de por qué se tomaron medidas de restricción cambiaria, dijo que fue “una decisión de todo el equipo de Gobierno”, debido a que el país “había perdido el crédito voluntario después de las elecciones primarias”, y sostuvo: “Esto no es un juicio de valor, sino un hecho concreto ya que que el riesgo país se duplicó el 12 de agosto y las renovaciones de deudas que hicimos fueron de mucho menor cantidad”.

 

Ante esta situación, el Presidente le dio pidió estabilizar el tipo de cambio y “que estuvieran privilegiadas aquellas (reservas) que respaldan los ahorros de los argentinos”, según contó Lacunza. “Con esos dos objetivos inneogociables, se extendieron los vencimientos de deuda de corto plazo la semana pasada y vamos a discutir en el Congreso esta semana un proyecto de ley para la de mediano plazo, para despejar el horizonte de los próximos cuatro años”, aseveró.

 

“Los ahorros de los argentinos están absolutamente disponibles y cada uno puede hacer lo que quiera con lo que tenga en su casa, en el banco o en el exterior, y eso es intocable”, aseguró el ministro. Respecto al próximo desembolso del FMI, Lacunza reiteró que el país “cumplió con todos los requerimientos y los compromisos fiscales y monetarios, tanto cuantitativos como cualitativos”.

 

En ese sentido, especificó: “Todavía no hay una fecha perentoria al respecto, así que no hay que tener ansiedad con eso. Sí lo único que tiene que quedar claro que cualquier desembolso no puede ocurrir antes del 15 de septiembre, ya que esos son los plazos estipulados”.

 

Durante otra conferencia de prensa que brindó el presidente del Banco Central (BCRA), Guido Sandleris, el funcionario señaló: “El comportamiento que vimos en el mercado cambiario fue bastante positivo, teniendo en cuenta que recién empiezan a entrar en vigencia las nuevas medidas”. Además, aseguró que el sistema financiero está sólido y que las medidas tomadas buscan llevarle tranquilidad a los ahorristas.

 

“Se mantiene la plena libertad para extraer pesos y dólares de las cuentas bancarias para todos, sean personas físicas o jurídicas”, afirmó Sandleris, que apuntó que el control cambiario “no afecta el funcionamiento del comercio exterior ni el pago de viajes”, y precisó que la imposibilidad de comprar por encima de los US$ 10.000 por mes “sólo alcanza al 2% de las personas que compran dólares, 26.000 personas”.

 

“Quiero dejar en claro que estas medidas no reemplazan a la estricta política monetaria que venimos implementando desde septiembre del año pasado, y que mantendremos hacia adelante. Son medidas complementarias, en un contexto de alta incertidumbre”, enfatizó Sandleris, y señaló que la entidad que preside inició “conversaciones” con las autoridades del FMI con el objetivo de “redefinir” las metas previstas para septiembre, debido a la incidencia que pueden tener sobre estas variables las medidas dispuestas el fin de semana.

 

Medidas inevitables

 

Economistas, empresarios y legisladores que participaron ayer de la celebración del Día de la Industria organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA) calificaron como “inevitables” a las medidas dispuestas por el Ejecutivo respecto al control de cambios y coincidieron en que buscan dar estabilidad en medio del proceso electoral.

 

“Son medidas que intentan dar estabilidad, algo había que hacer”, expresó durante el evento Matías Kulfas, uno de los referentes económicos del candidato presidencial Alberto Fernández.

 

“Las medidas provocaron una importante suba en la Bolsa, los títulos públicos y una baja en el dólar”, destacó Adelmo Gabbi, titular de la Bolsa de Comercio.

 

El legislador y empresario industrial, José Ignacio de Mendiguren, también consideró que las medidas “buscan dar estabilidad” y se mostró confiado en que el FMI realizará el próximo desembolso.

 

“No vamos a rifar la economía por el proceso electoral”, aseguró el ministro de Trabajo y Producción de la Nación, Dante Sica, que admitió ante los periodistas durante el encuentro de la UIA que “se intentó garantizar que la economía transite el período electoral y de transición de Gobierno, sea quien sea el candidato que gane, con una economía que mantenga las reservas y el equilibrio fiscal, para sostener la gobernabilidad”.

 

En tanto, el economista y legislador Marco Lavagna, hijo del candidato Roberto Lavagna, expresó: “Muchas cosas que pasan hoy, se veían venir. Si hubiesen escuchado antes, posiblemente no estaríamos en esta situación, y creo que muchas medidas han llegado para quedarse un tiempo relativamente largo. Hasta que se logre establizar la situación, va a tardar varios meses”.

 

Proyecto de ley

 

El Gobierno decidió ayer postergar el envío del proyecto de ley sobre los nuevos plazos de pago de la deuda y la visita de Lacunza, prevista para este miércoles al Congreso, en donde el ministro debía explicar los alcances el proyecto de ley para el diferimiento de los plazos de pago de la deuda, así como los decretos de necesidad y urgencia emitidos en los últimos días por el Poder Ejecutivo con las últimas medidas económicas.

 

“El gobierno nacional decidió buscar consensos políticos antes de enviar el proyecto de deuda al Senado, por lo que se suspenderá la presencia del ministro para generar el diálogo correspondiente”, explicó a Télam el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo. El proyecto de ley del Poder Ejecutivo sobre el diferimiento de los plazos de la deuda iba a ser enviado ayer a la Cámara alta para ser girado a las comisiones de Presupuesto y de Economía, pero finalmente se resolvió su postergación ante las trabas que manifestó el peronismo sobre el tratamiento.