No sólo de Bonos Verdes viven las Finanzas Sostenibles

4 de septiembre, 2019

Brotes verdes

Por Pablo A. Cortínez Director del Programa Ejecutivo en Bonos Verdes y Finanzas Sostenibles UCEMA (*)

 

Tan sólo tres o cuatro años atrás, hablar de bonos verdes y de finanzas sostenibles en Argentina ameritaba una explicación. A nivel global, en 2018 se emitieron bonos verdes por más de US$ 180.000 millones. Los principales emisores han sido invariablemente Estados Unidos y China, en tanto Brasil, México y Colombia lideran el ranking regional.

 

Sin embargo, las iniciativas relacionadas con las finanzas sostenibles no se agotan en los bonos verdes. Con foco en mercados emergentes, los Principios de Ecuador fueron pioneros, proveyendo un marco de gestión de riesgos ambientales y sociales para project finance, donde Argentina tiene una asignatura pendiente, principalmente vinculada a obras de infraestructura.

 

Una pregunta habitual es quienes están dispuestos a invertir en instrumentos para subsanar el default ecológico que el Acuerdo de París dejó al descubierto y que nuestro planeta sufre desde principios de los ’70. Estimaciones parciales de las necesidades financieras alcanzan varios miles de millones de dólares por año, por lo que el aporte del sector privado resulta crítico para cerrar el gap de financiación. En este caso, la iniciativa Principios de Inversión Responsable (PRI por sus siglas en inglés), ha multiplicado por más de 10 los trillones en activos bajo administración y por 25 la cantidad de signatarios, desde 2006. Esto implica que los fondos y los actores existen y que Argentina deberá seducirlos, lo cual facilitaría el cumplimiento de sus contribuciones nacionalmente determinadas (NDC, según sus siglas en inglés). A estas iniciativas debe sumarse el NGFS, que involucra a bancos centrales y supervisores de bancos.

 

¿Qué ha ocurrido en Argentina respecto de las finanzas sostenibles en los últimos años? Los bonos verdes debutaron con dos emisiones subnacionales en 2017 le siguieron durante 2018 el primer bono verde de un banco argentino, el primer préstamo verde de Latam y el primer bono sostenible. Por su lado, la Comisión Nacional de Valores (CNV) publicó en marzo un marco para la emisión de bonos verdes, sociales y sostenibles. Finalmente, como consecuencia de un trabajo de base conjunto de varios años, y luego de ‘auscultar’ el momentum para lanzar la iniciativa, en julio logramos que se firmara el Protocolo de Finanzas Sostenibles, que agrupa inicialmente a 18 bancos con un market share combinado del 80%, con el apoyo de ABA, ABAPPRA y ADEBA.

 

Después de tres o cuatro años, comienza a quedar claro que las finanzas sostenibles incluyen mucho más que los hoy “un poco másconocidos” greenbonds. No obstante tener mucho camino por delante, ahora sí, comenzamos a escuchar un eco.

 

(*) Las opiniones expresadas son personales y no necesariamente representan la opinión de la UCEMA.