Mendoza: lo que pone en juego cada frente

25 de septiembre, 2019

Candidatos fdt Mendoza

“Una imagen vale más que mil palabras”, reza el dicho. Y es que la puesta en escena que desplegó ayer el Frente de Todos en la provincia de Mendoza, con Alberto Fernández a la cabeza para expresar todo el respaldo del espacio a la candidata a la gobernación, Anabel Fernández Sagasti, fue más que elocuente.

 

Junto a ambos, estuvieron buena parte de los gobernadores del peronismo a los que se sumaron candidatos y dirigentes, como Axel Kicillof, Matías Lammens, Sergio Massa o Natalia De la Sota, en lo que constituyó un fortísimo gesto de apoyo a la senadora que el próximo domingo, intentará arrebatarle la gobernación a Cambiemos, y más específicamente al radicalismo.

 

La presencia del candidato presidencial, junto a muchos mandatarios con la típica plantación de vides mendocina como escenografía, es una clara evidencia de la estrategia de la candidata del peronismo, como busca nacionalizar la elección.

 

En clave nacional Sagasti ha recibido a Massa en Maipú, y al gobernador de San Juan, Sergio Uñac en la capital.

 

En las últimas semanas, la candidata del kirchnerismo ha mantenido varias reuniones con productores y actores del sector vitivinícola con el objetivo de poner de manifiesto el impacto de la crisis económica nacional en Mendoza, y específicamente en uno de los sectores productivos más dinámicos.

 

Una buena elección del oficialismo dejaría bien posicionado a Cornejo, para desplegar su juego en la Cámara de Diputados.

 

La apuesta del FdT es doble: por un lado Fernández se ha involucrado personal y activamente en la campaña mendocina. Con la de ayer, fue la tercera vez que el exjefe de Gabinete pisó suelo mendocino. Por otro lado, Sagasti es una joven dirigente de La Cámpora, y una apuesta de Cristina Kirchner.

 

Mendoza tiene el quinto padrón del país, y de ganar allí, el peronismo quedaría con un claro predominio sobre la región central .

 

La sede del encuentro no fue casual: Luján de Cuyo, la única intendencia de la provincia gobernada por el PRO.

 

En ese marco y con la campaña nacional como telón de fondo, las elecciones mendocinas del próximo domingo se han convertido en las más importantes luego de las primarias del 11 de agosto.

 

Mendoza es una de las cinco provincias administradas por el oficialismo nacional, y la más importante para el radicalismo. Una buena elección por parte del candidato del oficialismo, Rodolfo Suárez, dejaría bien posicionado al actual mandatario, Alfredo Cornejo, para desplegar su propio juego en la Cámara de Diputados, a partir del próximo 10 de diciembre. Además, teniendo en cuenta los resultados de las primarias, la provincia de Buenos Aires seguramente volverá a manos del peronismo, por lo que una victoria del radicalismo en la provincia cuyana, equilibraría la correlación de fuerzas hacia el interior de la coalición que hoy gobierna, pero que parecería tener destino de oposición luego del 10 de diciembre.

 

Al mismo tiempo, de resultar ganador Suárez, el oficialismo porteño encabezado por Horacio Rodríguez Larreta podría leer los comicios en clave positiva, y es que sería una señal de que los electorados distinguen entre las distintas categorías que se votan, sabiendo ponderar las gestiones locales, algo que en el entorno del jefe de Gobierno consideran que los favorece mucho.

 

En la Casa Rosada, también observarán con atención los resultados del domingo. Si bien un triunfo de Cambiemos en Mendoza modificara drásticamente el escenario nacional, no dejará de ser un insumo con el que Mauricio Macri, (quien el sábado inicia su marcha federal por 30 ciudades) podrá exhibir cierto grado de optimismo de cara al 27-O. De todas maneras, la campaña del oficialismo local tiene un clato tinte provincial, sin referencias al Gobierno nacional.

 

En esa línea el triunfo de la UCR el domingo podría servir a su vez para moderar la inercia positiva que mantiene el Frente de Todos, desde el 11 de agosto.