La cuarta de septiembre, semana clave para Macri

13 de septiembre, 2019

Lacunza

Los optimistas en el Gobierno (no son muchos, pero los hay) consideran que la semana del lunes 23 al domingo 29 será clave para acortar distancias con el Frente de Todos y darse la posibilidad de soñar con algo más en las presidenciales de octubre. En esa semana, se definirá la suerte del préstamos del FMI al Gobierno, viajarán los ministros Hernán Lacunza y Rogelio Frigerio a Estados Unidos para buscar apoyos, el presidente Mauricio Macri se presentará en la Asamblea Anual de las Naciones Unidas y la provincia de Mendoza, uno de los distritos importantes que gobierna el frente oficialista, elegirá a sus autoridades. Todos hechos que pueden influir en el clima político y en el ánimo y diagnóstico de dirigentes, militantes y eventuales votantes de Juntos por el Cambio.

 

Esa semana dará comienzo con el viaje de Lacunza, al que también se sumará Frigerio, a Washington. El primero es la nueva cara del Gobierno y un poco de aire fresco para controlar las variables macroeconómicas, luego de la salida de Nicolás Dujovne, a cargo de la negociación con el Fondo Monetario. El segundo es la figura política más relevante del gabinete, encargado de negociar con los gobernadores y buscar acuerdos en el Congreso, en su condición de hábil negociador. En la capital de Estados Unidos tendrán encuentros con Alejandro Werner, director del departamento del Hemisferio Occidental del organismo de crédito, y con funcionarios de la administración republicana de Donald Trump, a la búsqueda de ampliar los apoyos. Destrabar la llegada de los US$ 5.400 millones del préstamo que el organismo acordó con Argentina y que debería ingresar en septiembre es el principal objetivo.

 

En la visita al País del Norte, ambos funcionarios participarán de los festejos por los sesenta años del Banco Interamericano de Desarrollo. Allí tendrán la ocasión de interactuar con otros importantes funcionarios del Departamento del Tesoro, el FMI y el Banco Mundial. E intentarán mostrar algunos síntomas de “normalización” en la situación financiera del país, luego de la tormenta cambiaria de las últimas semanas.

 

Estos hechos pueden influir en el clima político y en el ánimo de dirigentes y eventuales votantes de Juntos por el Cambio.

 

El martes 24, en tanto, el que también estará por Washington será Macri. El Presidente participará en la apertura de la Asamblea General de las Naciones Unidas y espera concertar encuentros bilaterales con Trump y el mandatario de China, Xi Jinping. En 2018, Macri reivindicó su política exterior y la “inserción inteli gente” del país en el mundo, cuestionó abiertamente al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y mencionó algunas de las dificultades que atravesaba el país. En esta ocasión, la agenda será parecida, con mayor énfasis en la apuesta argentina y la necesidad de respaldo externo. El canciller, Jorge Faurie; el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, y el embajador ante la ONU, Martín García Moritán, acompañarán al Presidente en la difícil tarea de interpelar a las potencias.

 

Otro hecho que el Gobierno considera clave para recomponer su situación política (o acrecentar la crisis) son las elecciones en la provincia cuyana. Allí, el intendente de la ciudad capital, Rodolfo Suárez, busca suceder al presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, en la gobernación de la provincia. Si bien la relación de Cornejo con Macri es distante desde hace tiempo (el mandatario había recomendado internas o que el Presidente no se presente a la reelección), un triunfo del candidato radical podría sumar optimismo en un contexto en el que parecer ser un bien escaso. La rival será Anabel Fernández Sagasti, senadora nacional por el Frente para la Victoria, militante de La Cámpora y candidata del Frente de Todos. En las PASO, Sagasti venció a Alejandro Bermejo, un dirigente tradicional del partido e intendente de Maipú, y busca que no se pierdan votos en el camino.