Jacques Chirac, un gigante de la política francesa, muere a los 86 años

26 de septiembre, 2019

Jacques Chirac, un gigante de la política francesa, muere a los 86 años

El ex presidente francés Jacques Chirac, una fuerza importante en la política francesa que se opuso a la invasión de Irak liderada por Estados Unidos en 2003, murió hoy en París a la edad de 86 años.

 

“El presidente Jacques Chirac falleció esta mañana, acompañado por sus seres queridos y en paz”, anunció su yerno Frederic Salat-Baroux.

 

Político experimentado, la carrera de Chirac incluyó dos períodos presidenciales (entre 1995 y 2007), dos períodos como primer ministro y casi dos décadas como alcalde de París.

 

Siguiendo la tradición francesa, sus dos victorias en elecciones presidenciales ocurrieron en segunda vuelta. En 1995, había alcanzado el segundo lugar en primera vuelta con el 20,84% de los votos, por detrás del socialista Lionel Jospin que alcanzó el 23,3%. Pero luego se impuso con el 52,64% contra el 47,36% de su rival en balotaje.

 

Tampoco pudo lograr una rápida victoria en 2002, alcanzado el primer lugar con el 19,88% seguido por el ultraderechista Jean-Marie Le Pen (16,86%), padre de la actual líder de esa fuerza, Marine. Pero esta vez alcanzó una contundente victoria en segunda vuelta, con el 82,21% de los votos.

 

De mucho carisma y un animal político consumado, Chirac estuvo presente en la arena política francesa durante más de cuatro décadas. Dentro y fuera de Francia, el expresidente será recordado por su firme oposición a la guerra de Irak de 2003, el reconocimiento de la responsabilidad francesa en los crímenes nazis o sus advertencias ante el cambio climático.

 

Chirac apenas había cumplido un año de su segundo mandato presidencial cuando se enfrentó al mayor desafío diplomático de su carrera cuando el entonces presidente estadounidense George W. Bush intentó construir una coalición contra el régimen de Saddam Hussein en Irak.

 

El líder francés no estaba dispuesto a unirse a la coalición, emergiendo como una formidable voz de oposición contra una invasión militar. Su “no” galo deshilachó las relaciones de Francia con Estados Unidos y Gran Bretaña, pero también le ganó legiones de admiradores en el país y en el extranjero.

 

Sin embargo, las acusaciones de corrupción, incluidos los cargos que se remontan a su tiempo como alcalde de París, continuaron persiguiendo a Chirac hasta el final de su mandato y después. Sin embargo, retuvo cierta popularidad y una condena de dos años quedó en suspenso por sus ya entonces apremiantes problemas de salud, y desde ese momento mantuvo un muy bajo perfil.