GMA Capital: El control de cambios era algo inevitable

9 de septiembre, 2019

GMA Capital

Un control de cambios era algo inevitable en un contexto de incertidumbre y expectativas negativas tanto para la demanda como para la oferta de dólares, aseguró un informe de GMA Capital. Mientras que la demanda de dólares “aumentaba sin pausa”, las oferta “se paralizaba y forzaba al BCRA a vender reservas destinadas a pagar deuda”.

 

Además, “el default de Letes en dólares y de Lecap en pesos de la semana anterior aceleró dramáticamente los tiempos”. El reperfilamiento de deuda no sólo no generó el efecto deseado sobre la confianza, sino que también “barrió instrumentos líquidos en pesos como las Lecap y los fondos comunes”.

 

Sin competencia directa desde la curva pesos (salvo por los plazos fijos y FCI Money Market) y con la confianza deteriorada, los inversores y ahorristas argentinos “no tienen otro refugio de valor que no sea el dólar”.

 

Como resultado, se aceleró el inevitable proceso pos PASO de drenaje de reservas y, especialmente, de depósitos en dólares. Con datos oficiales al 2 de septiembre, los depósitos privados se desplomaron US$ 6.805 millones o 21% en tan sólo 16 días hábiles. El monto que los argentinos retiraron de los bancos y movieron a cajas de seguridad y al “colchón” equivale a más de un mes de exportaciones o al 125% del desembolso del FMI esperado para mediados de septiembre.

 

“El default de Letes en dólares y de Lecap en pesos de la semana anterior aceleró dramáticamente los tiempos”, sostuvo GMA.

 

Hoy el stock de depósitos privados (US$ 25.696 millones) es el más bajo desde febrero de 2018. De todas formas, el sistema bancario “se muestra sólido, dando muestras de aprendizaje de crisis pasadas”. El 59% de los depósitos está colocado en préstamos a empresas exportadoras que generan divisa sin descalce de monedas como en 2001. En tanto, el complemento, es decir el 41% de los depósitos, se encuentra en forma completamente líquida: así, casi US$ 10.300 millones están disponibles para retiro inmediato.

 

Si bien el “paraguas cambiario” puede contener la presión sobre el mercado cambiario, reducir la volatilidad y lograr estabilidad nominal (prioridad número uno para anclar expectativas), el precio a pagar fue alto para Macri. La gobernabilidad hasta el 10 de diciembre le exigió sacrificar la libertad en el MULC, una de las primeras banderas que el Gobierno había erigido en diciembre de 2015.

 

En este escenario, “el regreso de la brecha cambiaria es inevitable”. Con empresas que no pueden acceder a la divisa por el canal bancario, “el amperímetro de la dolarización se verá en los precios MEP y CCL del billete”.

 

Sin embargo, la brecha podría mantenerse relativamente baja y lejos del 40% que promedió en la época 2011-2015. Las razones que le dan fuerza a esta hipótesis se relacionan con una mayor defensa de la demanda de pesos por parte del BCRA, con tasas de interés reales positivas (la semana pasada la Leliq perforó el techo tácito de 75% y alcanzó 85,87%) y con un tipo de cambio real 78% más competitivo que el vigente antes del desarme del cepo en 2015.