En medio del escándalo por el vapeo, en Argentina crece consumo en adolescentes

16 de septiembre, 2019

En medio del escándalo por el vapeo, en Argentina crece consumo en adolescentes

En días donde se dieron a conocer cifras impactantes de la industria del vapeo en los más jóvenes de Estados Unidos, un informe preliminar de la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes (EMTJ) presentada hoy por la Secretaría de Salud, da cuenta del impacto que ya tiene en los adolescentes argentinos, aunque su venta está prohibida en el país.

 

El resultado de la primera medición nacional del consumo del cigarrillo electrónico en los adolescentes alertó a las autoridades sanitarias. El 7,1% de los jóvenes de entre 13 y 15 años usa el dispositivo para vapear. Esto es seis veces más que en los adultos. En tanto, el 14,4% de los estudiantes encuestados algunos vez los probó.

 

Se trata de los resultados preliminares de la 5ta edición de la EMTJ, que por primera vez incluyó la evaluación del consumo de cigarrillo electrónico en una muestra representativa nacional de 1.251 estudiantes de 13 a 15 años de escuelas públicas y privadas.

 

Los resultados de esta encuesta, una herramienta estandarizada a nivel mundial utilizada para monitorear el progreso de las políticas de control del tabaco en cada país y para comparar datos entre países, muestran que el 20,2% de los estudiantes consume actualmente algún producto de tabaco (varones 18,7% y mujeres 21,4%) y el 18% consume cigarrillos (varones 17,6% y mujeres 21,1%).

 

La Directora Nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles, Verónica Schoj, declaró que “si bien es cierto que tanto el consumo de tabaco como la exposición al humo de tabaco ajeno en lugares públicos muestran tendencias decrecientes en el tiempo respecto de las ediciones anteriores, el consumo sigue siendo alto”.

 

Además, destacó que “resulta altamente preocupante el consumo de cigarrillos electrónicos en adolescentes de 13 a 15 años, lo cual es un fenómeno global del que Argentina no escapa”.

 

“Diversos estudios realizados revelan que el aerosol que emanan los cigarrillos electrónicos contienen cuatro grupos de tóxicos y compuestos cancerígenos llamados carbonilos, compuestos orgánicos volátiles, nitrosaminas y metales pesados”, afirma la Secretaría en el comunicado.

 

“También se encontró que poseen más cromo, plomo y níquel que los cigarrillos comunes”, agregan.

 

Existe evidencia documentada, señalan las autoridades, que el aerosol de los cigarrillos electrónicos provoca daños en el pulmón como neumonías y lesiones similares al enfisema, que es una de las enfermedades que causa el Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

 

“El cigarrillo electrónico es el vehículo para la iniciación de la adicción a la nicotina”, afrimó Ignacio Drake, coordinador del Programa Nacional de Control de Tabaco.

 

Desde 2011 la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohíbe la importación, distribución, comercialización y la publicidad o cualquier modalidad de promoción en todo el territorio nacional.

 

Nueva York, sin vueltas

 

Este domingo, el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció la prohibición de los cigarrillos electrónicos con sabores, en un intento de “combatir el aumento del consumo de productos de vapeo entre los jóvenes”.

 

Cuomo, que ha emitido una orden ejecutiva, también ha ordenado a los cuerpos de seguridad que redoblen sus esfuerzos para atajar la venta clandestina de estos productos a los jóvenes y a los menores de edad. La edad mínima para fumar en Nueva York son los 21 años pero el vapeo comienza a los 12.

 

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