El rol de la inteligencia financiera en la evasión y el crimen organizado

26 de septiembre, 2019

El rol de la inteligencia financiera en la evasión y el crimen organizado

Por Federico Schweizer Gerente de Teresa Gómez – Carlos Quian & Asoc.

 

Años atrás, asistí a una conferencia de Teresa Gómez sobre lavado de dinero. Lo que más me impactó fue el inicio de la presentación: una fotografía gigante del atentado a las Torres Gemelas en Estados Unidos. Luego de ese evento y en varias oportunidades, me quedé pensando en el impacto que causa algo que a veces pasa totalmente inadvertido.

 

Hace poco, mientras se conmemoraban 18 años del 11/9, escuchaba al igual que todos los años, las anécdotas de la gente que siempre recuerdan que estaban haciendo mientras veían en vivo y en directo el desastre de aquel atentado. Para todos fue un antes y un después.

 

También fue un antes y un después respecto del interés mundial en torno a la regulación sobre el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo y, lo que fue aún más importante, le recordó al mundo que la evasión de impuestos en muchos casos se vincula con otras actividades criminales, como la del terrorismo. Unos años después, el colapso financiero del 2008, también en Estados Unidos, levantó las alarmas acerca de la necesidad de aumentar la transparencia en los mercados financieros.

 

Ambos hechos fueron el punto de partida para que el mundo recurriera a la inteligencia financiera como herramienta para luchar contra el terrorismo, el crimen y la corrupción en el mundo.

 

La cooperación internacional ha logrado importantes avances en los tres ingredientes principales de la transparencia tributaria: (1) el levantamiento del secreto bancario, (2) el intercambio de información financiera entre jurisdicciones y, por último, (3) la identificación del “beneficiario final” de la propiedad.

 

El financiamiento es esencial para la existencia de cualquier organización: carteles, pandillas, agrupaciones terroristas internacionales. Por ello, la investigación de la ruta del dinero ayudó a los gobiernos a comprender mejor, detectar, detener y contrarrestar las redes de amenazas transnacionales. Desde 2008, Estados Unidos y muchos países de Latinoamérica, entre ellos Argentina, reforzaron sus capacidades para combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

 

Las redes de amenazas están formadas por terroristas y criminales para quienes recaudar dinero es clave en el mundo del crimen. El financiamiento es el combustible de las redes y sus fines, ya que las agrupaciones obtienen poder a partir de la riqueza que utilizan para corromper, reclutar rivales, facilitadores y/o funcionarios gubernamentales y de seguridad.

 

Por medio del lavado de dinero los delincuentes intentan “camuflar” lo obtenido por sus actividades ilícitas. Por otra parte, el financiamiento del terrorismo necesita fondos, que nunca pueden ser legales.

 

El financiamiento del terrorista y el lavado de dinero podrían tener distintos objetivos ya que uno solo quiere lavar y otro necesita financiarse. ¿Tácticas similares que se aprovechan del sistema financiero internacional? A no dudarlo, sí.

 

Es habitual escuchar, en la informalidad de una charla, qué molestias causan los controles, tanto bancarios como de las administraciones tributarias. Intentamos justificarnos alegando ser pequeños comerciantes, pequeñas transacciones o actividades inofensivas.

 

El seguimiento de la ruta del dinero es uno de los más importantes instrumentos financieros para los Estados. La inteligencia financiera no sólo sirve para comprender el funcionamiento de las redes ilícitas sino también para identificar a los líderes financieros claves en las redes delictivas.

 

Y por sobre todo lo antedicho, juntos recordemos que el 11/9/2001 existió y que 2.992 víctimas fueron la consecuencia ilógica que terroristas hayan tenido el dinero suficiente que les permitió realizar su matanza. Los controles, por más que molestos, nos protegen a todos. Desaniman la posibilidad de ser una víctima más.