Consumo: las ventas de supermercados cayeron 12,7% y las de shoppings 9,8% en julio

24 de septiembre, 2019

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Según los datos difundidos esta tarde por el Indec, el consumo volvió a caer a dos dígitos en julio y acumuló 13 meses consecutivos en rojo.

 

Las ventas en supermercados a precios constantes de diciembre de 2016 sumaron un total de $23.593,2 millones, lo que representó una disminución real de 1% respecto al mes anterior y una caída del 12,7% respecto a julio del año pasado. Al mismo tiempo, las ventas en centros de compra (shoppings) alcanzaron $4.234,7 millones, una caída de 2,6% respecto al mes anterior y de 9,8% respecto al 2018.

 

“La pérdida de poder adquisitivo junto con la caída de la actividad incitan a menores niveles de consumo, y esta tendencia se estima que se mantenga en los meses siguientes, más que nada luego de la devaluación de agosto que repercutió en el nivel de precios”, explicaron desde LCG al respecto.

 

Supermercados y autoservicios mayoristas

 

En julio, las ventas totales a precios corrientes en el salón ascendieron a $54.157.526 miles, lo que significó el 98,3% de las ventas totales y un aumento del 40% respecto al 2018. Por su parte, las ventas por el canal online sumaron $923.141 miles, 1,7% de las totales, con una variación positiva de 58,7% respecto al mismo mes del año anterior.

 

Consumo: las ventas de supermercados cayeron 12,7% y las de shoppings 9,8% en julio

 

En cuanto a los medios de pago, predominó el uso de tarjetas de crédito (34,8%), seguido por el efectivo (33,7%) y las tarjetas de débito (28,4%); mientras que otros medios de pago alcanzaron el 3,1%.

 

El personal ocupado en julio en supermercados fue de 95.416 asalariados. De ese modo, el costo laboral del mes ascendió a $5.501.835 miles, lo que representó una variación respecto a julio de 2018 de 30,5%. Los sueldos y salarios brutos subieron a $4.361.670 miles (32,6%) y las contribuciones patronales fueron $1.140.165 miles (un incremento de 23,2%).

 

En los autoservicios mayoristas, las ventas a precios constantes sumaron durante julio un total de $3.831,5 millones, lo que representó un incremento de 1,3% respecto del mes anterior y una caída de 15,4% respecto a julio de 2018. “Se observa que la caída se aceleró con respecto al mes anterior. Al igual que ocurre con ventas en supermercados, persiste la poca reactivación en el consumo”, analiza la consultora.

 

Entre los rubros más perjudicados, en términos reales, se destacaron carnes (con una caída de 34,1% interanual), panadería (29,5%) cuya caída se aceleró en 4,5 puntos porcentuales y bebidas (23,2%). El rubro almacén (22,9%) es el que más profundizó la caída, con 5,4 puntos de diferencia respecto al mes pasado.

Shoppings

 

En los shoppings, las ventas a precios corrientes reflejaron en julio que los rubros con mayor incremento interanual fueron perfumería y farmacia (60,6%); ropa y accesorios deportivos (45,4%); amoblamientos, decoración y textiles para el hogar (37,4%); e indumentaria, calzado y marroquinería (36,7%).

 

Consumo: las ventas de supermercados cayeron 12,7% y las de shoppings 9,8% en julio

 

“Si bien este rubro arrojó una notable mejora en el mes de junio, desacelerando la caída en 12,6 puntos porcentuales respecto al mes anterior, lo cierto es que esa tendencia a la baja no se mantuvo en julio. En promedio, la caída interanual en lo que va del año es de 14,9%. De todas formas, los dos últimos meses con caídas más moderadas a las registradas en períodos previos, indican que la extensión del programa Ahora 12 desde principios de mayo puede haber influido marginalmente en este rubro”, señaló el informe de LCG.

 

Salvo 5 provincias (Córdoba, Entre Ríos, Catamarca, Río Negro y Neuquén), el resto presentó caída de dos dígitos.  Las que más bajaron se alejan bastante del promedio, con caídas de 26,4% y 25,6% en el caso de Tucumán y Santiago del Estero, respectivamente. “De todas maneras, el fenómeno de deterioro en el consumo es generalizado, y no parece que se detenga en los meses siguientes”, añadieron.

 

Hacia adelante, los indicios no son alentadores, y no se esperan mejoras en el corto plazo: “La devaluación de agosto tuvo un impacto  inminente en los precios, que repercute en los niveles de absorción doméstica.  Si bien el Gobierno ha anunciado un paquete de medidas fiscales para paliar la situación social y mejorar el poder adquisitivo, lo cierto es que estos efectos serán marginales como para promover el mercado interno”, anticipó LCG.

 

La economía presenta tasas de interés altas y aún persiste la inercia inflacionaria. Además, hay que sumarle la etapa electoral en la que no se descarta algún escenario disruptivo que altere las expectativas de mercado”, concluyó.