Arrancan las cuarenta ruedas decisivas antes del 27-O

2 de septiembre, 2019

inversores mercado precios elecciones

Por Luis Varela

 

Luego de un cierre de agosto furioso, con el dólar pegando un salto, con gran pérdida de reservas, tasas de interés cada vez más altas y títulos argentinos (acciones y bonos) en picada, el mercado arranca hoy septiembre, con la campaña electoral empezando a sacar chispas. En principio, parecería que todo está bastante definido, con Alberto y Cristina Fernández encaminándose a la cumbre del poder, pero hay algunos números que conviene revisar.

 

Sobre 44,5 millones de habitantes en el país, son 33,2 millones los habilitados para votar, en las PASO votaron 24,7 millones y 8,5 millones quedaron sin hacerlo. De los que votaron en las PASO, 11,6 millones de votos fueron para los Fernández, 7,8 millones para Macri, 2 millones para Lavagna y 1,9 millones para el resto de los candidatos. Y la gran pregunta que queda es qué harán el 27 de octubre los 8,5 millones que no votaron. ¿Se repetirá la misma proporción que en las PASO?

 

Con esa duda como punto de partida debe decirse que desde las PASO del 11 de agosto transcurrieron quince ruedas de negocios y para la elección presidencial del 27 de octubre faltan cuarenta días hábiles. ¿Qué resultado hubo desde las PASO a esta parte? Fue dramático: la Bolsa perdió 45% en pesos (58% en dólares), los bonos cayeron 43%, las tasas de interés saltaron de 50-55% a 55-62% y el dólar (el semáforo que más impacta en la sociedad desde el punto de vista financiero) saltó 33%, de $ 46,55 a $ 62,04. Y, lo probablemente más grave, desde las PASO las reservas del BCRA se desplomaron en US$ 12.212 millones. El jueves se fueron US$ 909 millones y US$ 1.943 millones el viernes.

 

¿Puede impactar esta crisis financiera en el ánimo de los votantes? Para contestar esto, probablemente deba mirarse el interés que tiene cada uno: de los casi 45 millones de habitantes, apenas unos 8 millones operan con dólares y 2,7 millones participan en los negocios con bonos, y un grupo muchísimo menor tiene acciones.

 

¿Qué movida generó el resultado de las PASO en los que participan del negocio financiero? Hasta 2009 Argentina tenía tres fuentes de financiamiento principales: el mercado voluntario internacional, el mercado voluntario local y el FMI. Desde las políticas aplicadas por Cristina Kirchner en el poder, el mercado internacional se cerró. Y desde las PASO el mercado voluntario local desapareció. Y desde el lunes pasado, tras el encuentro de Alberto Fernández con el FMI, el Fondo también parece haber modificado su predicamento, ya que en medio del incendio de los últimos días no emitió ni un comunicado, afirmando que el 15 de septiembre llegará con seguridad la cuota de los 5.400 millones de dólares que está acordada.

 

Se sabe, es tan notoria la salida de los inversores bancarizados y tan grande la caída de reservas de las últimas horas que Macri tuvo que tomar la semana pasada una medida impensada en su Gobierno: realizó una reprogramación unilateral de parte de la deuda. Se postergó el pago de los papeles que estaban en manos de los bancos y los fondos de inversión, pasando para más adelante las obligaciones con Letes, Lecap y Lecer. Esto posterga pagos por US$ 12.000 millones para después del 10 de diciembre: pagará en tiempo y forma el 15% del valor nominal que se debía cancelar originalmente, habrá otro pago del 25% dentro de noventa días (desde diciembre) y el 60% restante 60% a partir de marzo, con el nuevo Gobierno.

 

El ministro Hernán Lacunza, por orden directa de Macri, se encargó de prometer cumplir a rajatabla con los pagos de los cupones de los bonos de las personas humanas que venzan hasta la elección presidencial. ¿Por qué sigue cumpliendo con esto? Simple: son los votantes, son las 7,8 millones de personas que lo votaron. Y, detrás de ellas, están las 8,5 millones de personas que quedaron sin votar en las PASO. Fernández, en cambio, por estar en plena campaña electoral agita al mercado, con una declaración ante The Wall Street Journal que para muchos fue incendiaria. Dijo: “Argentina está en un default virtual y escondido”. Debe hacer temblar al mercado para asegurarse el triunfo y así poder llegar finalmente a la Casa Rosada.

 

Con los dos candidatos sacudiendo al país, el directorio del Banco Central estuvo reunido durante sábado y domingo, evaluando medidas para que las reservas no se desintegren en las cuarenta ruedas que quedan hasta la elección presidencial. Ya el viernes se les prohibió a los bancos girar utilidades sin autorización. Y en las próximas horas se anunciaría imponer plazos máximos para que los exportadores liquiden los dólares del comercio exterior y, además de eso, limitar el acceso al mercado cambiario a grandes jugadores, en principio para importadores y para grandes sumas destinadas a atesoramiento. Además, las grandes exportadoras no podrán tomar créditos por más de $ 1.500 millones.

 

Frente a los últimos acontecimientos, el reperfilamiento de deuda hizo que durante jueves y viernes las calificadoras Fitch, Moody’s y Standard & Poors movieran la nota de Argentina, colocándola y sacándola de situación de default selectivo, según los anuncios y los acuerdos de pago que iba realizando el Gobierno. La entrada del país en posición de default disparó temporalmente dos acciones iniciales, los CDS (seguros contra default) y la obligación de los fondos de pensión e inversión internacionales a desprenderse de inmediato de los títulos de un país que cae en un incumplimiento. Por eso, de manera notable, el volumen operado en bonos, que habitualmente es de unos $ 1.500 millones por día, saltó a $ 2.500 millones el jueves y llegó a un récord diario de $ 4.100 millones el viernes.

 

Y el viernes, además, se dio una particularidad: hubo un derrumbe tremendo, de más del 10%, en papeles como TVPA, A2E2 y A2M2, pero al mismo tiempo se anotó un salto del 13% para el bono AA37, una suba del 11% para el bono AC17, una mejora del 10% para el bono TJ20 y subas del 2% al 4% para los bonos PAA0, BPLE, PR13, TVPY y PBY22. Y ese día también hubo papeles privados descartados elegidos. El viernes hubo caídas del 4% al 10% en acciones de las empresas Oeste, Longvie, Santander Rio, Polledo, Molinos, Celulosa, Ternium y Clarín. Pero al mismo tiempo se anotaron notables subas del 5% al 9,6% para Petrobras Brasil, Edenor, Cresud, Camuzzi, Aluar, Casado, Tenaris, Indupa, Francés, Loma Negra, Costanera e YPF.

 

O sea, por ahora, el mercado parece estar convencido de que Alberto Fernández será presidente, y los inversores que participan del dólar y de los negocios con bonos y acciones parecen haberle cerrado por completo el financiamiento voluntario a Argentina. Si gana Alberto será difícil que plata nueva entre al sistema, por lo menos hasta ver qué medidas toma.

 

En fin, son muchos los interrogantes, y después de dos ruedas de furia durante el jueves y el viernes, el partido empieza a jugarse hoy, con un lunes feriado en Wall Street por el Labor Day. Y, para intentar adivinar qué puede ocurrir en las cuarenta ruedas que quedan para la definición, quizás sea útil mirar la foto de lo que pasó:

 

En agosto el dólar subió casi 38%, unas pocas acciones subieron entre 10% y 30% (Petrobras, Tenaris, Aluar e Indupa) y un solo bono sobrevivió con un alza del 12% (el BDC20). Pero hubo caídas del 50% al 68% en papeles como TGN, Transener, Comercial del Plata, Cuyana, Edenor, Central Puerto, Galicia, Supervielle, Santander, Banco Macro y Camuzzi. Y derrumbes del 53% al 58% en bonos como TC21, TC20, TVPA, TVPP y TJ20.

 

En ocho meses de 2019, solo Petrobras y Tenaris están con subas superlativas, de más del 65%. Pero hay acciones que caen entre 50% y 78% como Domec, Rigolleau, Cuyana, Edenor, Comercial del Plata, Transener, Metrogas, TGN, Clarín, Introductora, Supervielle y Camuzzi. Y hay bonos que se destruyen entre 53% y 70% como PUO19, TVPA, TGLT, PR15, BDC20, TJ20 y TC21.

 

¿Cuál es la foto de los últimos doce meses? El dólar acumula una suba del 48%, las tasas pagaron entre 45% a 51%, los bonos cayeron 43% y las acciones se desplomaron 26% en pesos (50,3% en dólares) Entre las acciones que suben, sólo se salva Petrobras. Todos los bonos caen fuerte y uno se hizo trizas , el PUO19 con una caída anual del 77%. Y hubo acciones que cayeron entre 60% y 82%: Domec, Cuyana, TGLT, Comercial del Plata, Rigolleau, Metrogas, Quickfood, Camuzzi, Edenor, Clarín, Caputo, Transener, TGN, Carboclor y Agrometal.

 

Estos números de agosto, de enero-agosto y de los últimos doce meses deben ser tomados en cuenta por dos razones esenciales. Por un lado, el hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, advirtió que esta es la hora clave para “hacer plata”. Y, por otra parte, debe recordarse la frase con la que explicó John Rockefeller buena parte de su fortuna durante sus casi 98 años de vida: “compré cuando todos vendían y vendí cuando todos compraban”.

 

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