Vidal busca recuperar terreno en el interior

29 de agosto, 2019

Por Pablo Varela

 

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, mantuvo ayer una reunión de gabinete ampliada junto a sus funcionarios y a los candidatos “sin tierra”, que dan la pelea electoral en los distritos gobernados por el peronismo. Con arenga incluida, la mandataria buscó levantar el ánimo de sus dirigentes luego del duro revés electoral sufrido en las primarias del 11 de agosto, cuando quedó casi 20 puntos por debajo de Axel Kicillof.

 

“Yo puedo atravesar otra derrota, otra victoria, puedo empezar de nuevo el 10 de diciembre ,pero hay algo que no puedo y no voy a aceptar de mi misma, ni se los voy a aceptar a ustedes, y es darme por vencida”, expresó Vidal, ante un auditorio con “asistencia perfecta”, según relataron fuentes de la gobernación ante El Economista.

 

En el oficialismo de la provincia de Buenos Aires apostarán al trabajo territorial desde las intendencias, lograr grados de diferenciación con el Gobierno Nacional y recortar la brecha con el Frente de Todos, principalmente apuntando a que la gobernadora conserve un caudal de votos propios.

 

“Yo puedo atravesar otra derrota u otra victoria, pero no puedo aceptar de mi misma, darme por vencida”, expresó Vidal.

 

El mismo jefe de campaña y mano derecha de la gobernadora, Federico Salvai, criticó ayer luego de la reunión, la estrategia nacional de confrontar directamente con el kirchnerismo. “Este esquema de polarización ha perjudicado el escenario provincial”, dijo el funcionario públicamente.

 

En las cabezas que dirigen la campaña del oficialismo bonaerense, apuestan a reforzar su performance electoral en el interior bonaerense, como una manera de contrarrestar el aluvión de votos que obtuvo el Frente de Todos en el conurbano (primera y tercera secciones electorales). En la segunda y cuarta secciones, donde la incidencia de los distritos rurales es mayor, el oficialismo perdió por escaso margen. En dichos municipios Cambiemos pudo imponerse cómodamente en las pasadas elecciones y la lectura que se hace es que primó el voto bronca contra la gestión de la economía pero aspiran a que Vidal, pueda crecer.

 

En la misma dirección trabajarán en la quinta sección, la que contiene cerca de 1.200.000 electores, y en donde la propuesta de Juntos por el Cambio se impuso tan solo por 20.000 votos. El margen es exiguo a la hora de contrarrestar los 1.500.000 votos de ventaja que Kicillof cosechó en los distritos donde Cristina Kirchner, continúa suscitando apoyos. Si bien todavía no hay una agenda definida, en el oficialismo continuarán machacando sobre lo que entienden como los grandes activos de Vidal: la lucha contra las mafias, las obras públicas, y la transparencia.

 

Los grandes centros urbanos de la provincia, también serán escenario para que el oficialismo, redoble la apuesta. Se trata de Mar del Plata y Bahía Blanca, dos ciudades históricamente refractarias al peronismo en donde si bien Juntos por el Cambio ganó, los candidatos del FdT cosecharon adhesiones por encima de lo esperado.

 

Dentro de los pocos distritos que en el oficialismo creen que pueden ganar arrebatarle a la oposición, se encuentran Necochea y San Miguel Monte, los cuales están conducidos por dirigentes ligados a Sergio Massa, pero en donde Juntos por el Cambio logró imponerse. En Monte, José Castro buscará desbancar a Sandra Mayol, contando con el antecedente de las PASO, en las que se impuso con claridad. En Necochea, Arturo Rojas buscará ganarle a Facundo López.

 

Otros son los ánimos entre los dirigentes “sin tierra” del conurbano, en donde el FdT se impuso con contundencia. En la reunión de ayer, el único candidato que da pelea en los populosos municipios del área metropolitana, fue el ministro de Educación, Alejandro Finochiaro quien da la disputa, en la inexpugnable La Matanza.

 

Dejá un comentario