Sandleris admitió que la inflación será mayor en agosto y septiembre

20 de agosto, 2019

Sandleris

El presidente del BCRA, Guido Sandleris, admitió hoy que la inflación “subirá en agosto y septiembre”, al tiempo que afirmó: “Somos conscientes del impacto que tendrá el tipo de cambio en la inflación”.

 

“Haremos todo lo que está a nuestro alcance para sostener la estabilidad del sistema financiero y evitar la volatilidad del tipo de cambio”, sostuvo el jefe de la autoridad monetaria.

 

 

En esa línea, afirmó que el BCRA “continuará absorbiendo pesos y se seguirá interviniendo en el mercado cambiario”.

 

Aseguró que “los bancos tienen la liquidez necesaria para todos aquellos ahorristas que pidan retirar depósitos”. “Tenemos un sistema financiero sólido y líquido”, afirmó Sandleris.

 

Discurso completo del presidente del BCRA

 

Buenos días. Los convoco para darles la visión del Banco Central en estos momentos de alta volatilidad financiera y para reafirmar el rumbo de la política monetaria.

 

Somos muy conscientes de que la incertidumbre actual genera dificultades y angustia en la población.

 

La estabilidad nominal y financiera, tanto para el período electoral como para el posterior al 10 de diciembre, es
nuestro objetivo prioritario.

 

En la semana pasada, se produjo un reacomadomiento general del valor de los activos argentinos. De hecho, el lunes
antes de que abriera el mercado cambiario, ya se había duplicado el riesgo país. El peso se movió luego en
consonancia con el resto de los activos.

 

En respuesta a este fenómeno, el Banco Central utilizó inmediatamente distintas herramientas contempladas en su
esquema monetario y cambiario. De esta manera, logró que, a mediados de la semana, comenzara a estabilizarse la
cotización del peso.

 

Nuestras acciones apuntaron a contener el impacto de los flujos financieros sobre la economía real.

 

Quiero detallarles las acciones tomadas por el Banco Central la semana pasada. En primer lugar, se intensificó la
absorción de pesos, lo que resultó en una suba de la tasa de interés de las LELIQ de 11 puntos porcentuales. Los
bancos comerciales trasladaron esta suba a los rendimientos de los depósitos a plazo fijo. Seguiremos absorbiendo
pesos consistentemente con nuestra meta de base monetaria.

 

En segundo lugar, y por primera vez desde el lanzamiento de este esquema monetario, el Banco Central realizó ventas
en el mercado de cambios spot por 500 millones de dólares. Estas ventas aportaron liquidez cuando este mercado
carecía de la misma. Las ventas realizadas, al no ser esterilizadas, restringen aún más la liquidez en pesos.
Seguiremos interviniendo en la medida en que las condiciones del mercado cambiario lo requieran.

 

En tercer lugar, por intermedio de una nueva normativa, limitamos el apalancamiento en el mercado cambiario por
parte de los bancos a través de la operatoria con derivados. Esto resulta, en la práctica, en una caída de la demanda
neta de dólares por parte de las entidades financieras.

 

Ha habido un debate durante la semana sobre la utilización de las reservas del Banco Central.

 

Antes que nada, quiero dejar en claro que las reservas internacionales son esencialmente para moderar la volatilidad
en el tipo de cambio y garantizar la estabilidad del sistema financiero.

 

Como ha quedado claramente en evidencia, no se usarán las reservas internacionales para contener cotizaciones de
activos financieros alejadas de sus fundamentos económicos.

 

Con el reacomodamiento de los últimos días, el tipo de cambio pareciera ser consistente con el actual escenario
económico. Hay un amplio consenso de que el tipo de cambio es ahora muy competitivo.

 

El Banco Central continuará utilizando una política monetaria restrictiva y las intervenciones cambiarias como
instrumentos centrales para moderar la volatilidad nominal.

 

También quiero referirme al sistema financiero argentino. Hace más de 15 años, el Banco Central adoptó una
regulación que separa al sistema bancario en dos segmentos, uno en pesos y otro en dólares. Esta regulación fue y
sigue siendo sostenida por sucesivas administraciones del Banco Central. Hoy nos encontramos ante un sistema que
permanece sólido pese a las fluctuaciones cambiarias.

 

En el segmento en dólares, los bancos tienen una posición extremadamente sólida y líquida. Más de la mitad de
estos depósitos están resguardados en el Banco Central, disponibles enteramente para las entidades. Y el resto está
líquido en los bancos o prestado a exportadores, sin riesgo cambiario.

 

En cuanto al segmento en pesos, y como he mencionado en otras oportunidades, el nivel de depósitos es
relativamente bajo en términos históricos. Por eso nuestro diagnóstico siempre ha sido que la potencial demanda de
dólares proveniente de este ámbito es limitada. De hecho, el desempeño de los depósitos a plazo fijo ha sido
favorable a lo largo de todo el programa y se renovaron normalmente durante la semana pasada.

 

No he mencionado hasta ahora a la inflación. Tenemos que ser realistas. El salto reciente en el tipo de cambio tendrá
un impacto negativo en los precios. Se va a interrumpir el proceso de desinflación de los últimos cuatro meses, que
había llevado el registro de julio a 2,2% mensual. La inflación subirá en agosto y septiembre.

 

El esquema de agregados monetarios ya demostró su eficacia para reanclar las expectativas luego de episodios de
turbulencia.

 

Sin embargo, el contexto ha cambiado y los meses por venir serán desafiantes. Somos conscientes de la
incertidumbre que genera el proceso electoral. Las medidas que tomamos la semana pasada apuntaron a contener el
impacto de los flujos financieros sobre la economía real. Seguiremos introduciendo los ajustes necesarios para
lograr este objetivo y retomar el sendero de reducción de la inflación.

 

El compromiso del Banco Central es con los argentinos. Seguiremos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance
para contener la volatilidad nominal y garantizar en forma sostenible la estabilidad del sistema financiero.

 

Muchas gracias