Guerra de divisas afuera, dólar calmo adentro; títulos débiles

27 de agosto, 2019

Finanzas - bonos dudas mejoras dólar rueda precios Merval bolsa mercado

Por Luis Varela 

 

Mientras muchos cronistas que siguen a Alberto Fernández empiezan a sufrir de tortícolis, por los “sí, no, ni” que va enfatizando el candidato, según sea cada escenario donde habla. Y mientras noticieros del exterior mostraron incrédulos a Mauricio Macri sorprendido en el histórico balcón de la Casa Rosada porque mucha gente fue a apoyarlo. El mercado local volvió a tener ayer otro día con notable tranquilidad cambiaria, en medio de un tembladeral mundial. Pero las acciones y los bonos argentinos volvieron a derrapar, en otro día con bajas importantes.

 

El inicio de la semana volvió a estar marcado por un movimiento en Asia. Lejos de suavizar su guerra comercial con Estados Unidos, China realizó ayer otra fuerte jugada, al volver a devaluar el yuan. Desde que Donald Trump aceleró sus presiones, imponiendo cada vez más barreras a los orientales para que cedan en sus aspiraciones comerciales, China fue llevando la paridad de su moneda cada vez más lejos: estaba a 6,88 yuanes por dólar a fines de julio, lo llevó a 7,04 yuanes hace diez días y ayer se despachó con un precio de 7,15 yuanes por billete verde, y eso generó un momento de tensión comercial en todas partes.

 

Inmediatamente después de la movida de Xi Jinping, el valor del dólar empezó a subir en casi todos los mercados. Al final de la rueda se comprobó que el billete verde subió 0,9% en Brasil, 0,5% contra el yen y la libra, 0,4% contra el euro y 0,1% en México, y terminó sin cambios en Chile.

 

De manera increíble, en el débil mercado argentino el dólar no solo no subió, sino que bajó, y sin que el Banco Central vendiera un solo billete, y con el Tesoro obligado a realizar tres licitaciones en el día para lograr vender los US$ 60 millones que coloca por cuenta del Banco Central.

 

En números concretos, hubo una baja de 10 centavos para el dólar oficial minorista hasta $ 57,21 y una caída de 50 centavos para el dólar blue hasta $ 57,50, al tiempo que el dólar mayorista subió 14 centavos hasta $ 55,29. Eso se dio con el Banco Central perdiendo US$ 344 millones de las reservas (quedaron US$ 57.915 millones), pero no por venta contado, sino por compensaciones de ventas futuro anteriores y por el goteo de retiro de depósitos que siguen realizando ahorristas e inversores, que desensillan por la inminente elección presidencial. Con el dólar casi quieto, el peso argentino se fortaleció contra otras monedas. Medidos en pesos, el euro bajó 5 centavos hasta $ 61,40, el real bajó de 8 centavos hasta $ 13,30 y caída de 16 centavos hasta $ 67,61. O sea, el país que tenía la moneda más débil del planeta, arrancó esta semana con una de las más fuertes.

 

Mientras varios analistas empiezan a decir que el impacto de la reciente devaluación se trasladará de manera importante en la inflación local (pasando el estimado anual al 50%), el Banco Central ratificó ayer su política de tasas de interés altísimas. Mantuvo sin cambios la tasa de las Leliq: pagó 74,986% anual promedio con máximo del 75% anual. Pero hubo una leve baja para las tasas de los plazos fijos: pagaron 56% por plata chica y 60% por plata grande.

 

Mientras la guerra de monedas pone en jaque al mundo, con Trump bajando un cambio, ya que dijo que China se aviene a empezar a negociar nuevamente, hubo un gran movimiento de bonos en todas partes.

 

Ayer mismo hubo un repunte para los bonos de Hong Kong, Australia y Singapur, con baja para los de Brasil. Y mientras Fernández contesta con ambigüedad una sucesión de preguntas cruciales, ayer hubo un bajo volumen operado en títulos públicos argentinos, con todo el panel de bonos mostrando debilidad en las cotizaciones, pero con fortaleza en los títulos emitidos bajo ley Nueva York y con fortaleza en los bonos emitidos bajo ley argentina. Ayer, el 80% de lo operado en bonos se transó en tres papeles: AY24 47%, TJ20 17% Y TC20 15%. Y en los extremos se vieron subas entre 1% yl 5% para los bonos PAY0D, AC17, DICYD, AF20, AF20D, PMJ21, AM20, AA26D, AC17D Y AO20. Y una caídas del 4% al 20% para los bonos TJ20X, PBF23, BPLD, AA25C, AO20C, TC20C, AA25, PUO19, AA25D Y TC21X.

 

En cuanto a los negocios con papeles privados, la selectividad mundial se va acentuando. Ayer hubo alzas del 1% al 1,3% para los índices de la Bolsa de Nueva York y de 0,6% en la de México, pero hubo una baja del 1,3% en la de San Pablo.

 

En la Bolsa de Buenos Aires, sin embargo, mientras el Gobierno negocia con el FMI para que entregue las dos cuotas restantes del préstamo acordado, los papeles privados argentinos siguen mostrando que los inversores no esperan ganancias futuras interesantes en las empresas locales.

 

El 80% de lo operado en acciones se transó en ocho papeles: Tenaris tuvo el 23% de los negocios totales, mientras que Galicia logró el 15%, con Holcim, YPF y Petrobras alcanzando el 9% de las operaciones cada una. Con esa estructura, la Bolsa de Buenos Aires operó apenas $ 636 millones y el índice Merval derrapó otro 2,8%.

 

En los extremos se vieron subas del 1% al 4,4% para Molinos, Gas Natural, Garovaglio, Aluar, Tenaris y Havanna. Con caídas del 4% al 9% para Hipotecario, Introductora, Patagonia, Irsa, Francés, TGS, Consultatio, Morixe, Costanera, Galicia, Carboclor, Cuyana y Banco Patagonia.

 

Mientras que los ADR argentinos que cotizan en Nueva York mostraron una leva suba del 1,2% para Tenaris, pero luego hubo caídas del 2% al 5% para Galicia, Pampa E, Irsa I, Macro, TGS, Edenor, Cresud e YPF.

 

En los ambientes financieros fueron mal recibidas algunas declaraciones de Fernández referidas a la administración de Justicia. Esa intromisión es vista como un riesgo exacerbado en el caso de que se pretenda hacer un reperfilamiento de la deuda, palabra muy complicada que parece haber elegido el candidato para esquivar los términos reprogramación o virtual default. Hoy y mañana se comprobará si hay plafón, en la licitación de Letes, que será decisiva para ver si hay interés en los inversores.

 

Detrás de todos estos movimientos, las commodities actuaron con precios cambiantes. Hubo una baja del 0,7% para el petróleo y el barril se cotizó a US$ 53,80. Los metales preciosos en alza: el oro subió 0,1% y llegó a superar los US$ 1.500 dólares por onza por primera vez en seis años y medio, y la onza de plata mejoró 1,5%. En Chicago hubo una suba del 1,1% para la soja, baja del 0,5% para el trigo y merma del 0,2% para el maíz. En Rosario se anotó una suba del 1,4% para el maíz, mejora del 0,6% para el trigo y baja del 1,3% para la soja. Y hubo una baja del 1,6% para el bitcoin, con panorama similar para el resto de las criptomonedas.

Dejá un comentario