El riesgoso discurso de Macri tras la derrota

13 de agosto, 2019

pichetto macri

El día después y luego de 18 horas de silencio, el presidente Mauricio Macri compartió una conferencia de prensa con su compañero de fórmula, Miguel Angel Pichetto, e hizo una evaluación de su contundente derrota del domingo. Sin autocrítica explícita, responsabilizando a la oposición ganadora por la corrida cambiaria de un lunes complicado y “advirtiendo” a la sociedad lo que podría venir con un triunfo del Frente de Todos en las generales de octubre. “El problema mayor que tenemos es que la alternativa kirchnerista no tiene credibilidad en el mundo para que la gente quiera venir e invertir en el país”, fue una de las declaraciones de Macri, más como candidato que como Presidente. “Es por el pasado que hay gente que decide que no deja el dinero en ese país”, agregó.

 

En la noche del domingo, un Macri visiblemente afectado se había referido a la floja elección de Juntos por el Cambio y, de alguna manera, pareció tender puentes con sus rivales. Al rato, la diputada nacional Elisa Carrió pareció contradecirlo, imprimiéndole otra impronta a la lectura política del oficialismo. “La mayoría se siente más cómoda con autoritarios y faraones. Le pasó a Moisés cruzando el desierto que algunos del pueblo judío querían volver a Egipto. No vamos a volver a Egipto, vamos a ir a una Argentina republicana”, había dicho la diputada.

Conferencia de prensa del presidente Macri

Ayer, Macri habló por la tarde, luego de que cerrasen los mercados cambiario y bursátil y la moneda argentina se depreciase 23% en la jornada. “La elección en octubre será una oportunidad para demostrar que el cambio continúa. Que vamos a revertir esta mala elección”, señaló como primer balance, alejado del anterior. E, incluso, del de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, un rato antes. “Esto no terminó, fue una primaria y se empezará el verdadero debate de cara a octubre. Sabemos que es difícil. El mensaje que tenemos que enviar es que lo hemos escuchado”, agregó, a su lado, Pichetto, más enfocado en sumar moderación, como contrapunto de su compañero de fórmula.

 

“El problema mayor que tenemos es que la alternativa kirchnerista no tiene credibilidad” fue una de sus respuestas.

 

En la conferencia de prensa, Macri eligió continuar con la vía de la polarización. Y volver a elegir al kirchnerismo como responsable, no ya de la pesada herencia, sino de lo que vendrá. Pero esta vez lo hizo en un marco de mayor vulnerabilidad y con un esquema de gobernabilidad mucho más endeble. “Yo no veo que el kirchnerismo haga ningún esfuerzo por demostrar que hacen las cosas distintas. Ellos nos desconectaron del mundo”, respondió a una de las preguntas de los periodistas acreditados. En ese sentido, consideró beneficioso para el país que “haya dos propuestas con el mismo nivel de credibilidad”, marcando los lineamientos entre los cuales debería discutirse políticamente. “Esto demuestra que hay un problema grave entre el kirchnerismo y el mundo. Tienen ellos que trabajar para que tengamos una elección más normal”, advirtió el Presidente. Ante la sorpresa de muchos. Y luego de una tensa reunión con varios miembros de su gabinete.

 

En cuanto a decisiones concretas, Macri anunció que le pidió a su equipo económico “medidas para cuidar a los argentinos”, pero no precisó de qué se trataban. También descartó la posibilidad de cambios en su gabinete como se había señalado en la madrugada del lunes. O un adelantamiento de las elecciones para ordenar la transición ante la posibilidad de que la situación se complique. “Estamos gobernando y lo hemos hecho en las peores condiciones. Lo que no podemos revertir es la incertidumbre política. Hoy la Argentina está en una posición de desarrollo hacia el futuro que no tenía hace muchos años, pero hay que confirmar el rumbo”, señaló el mandatario.