Diálogos after office

13 de agosto, 2019

Botellas diálogos after office

Para combatir el frío y el “lunes negro”, El Economista citó, bourbon de por medio, a un participante del mercado para ver como siguen los activos y qué es lo que le conviene a Alberto Fernández.

 

El “billete” tuvo picos de más de $60 ayer, pero luego reculó debajo de $54. ¿Ya pasó el overshooting o hoy se anota otra suba?

 

El dólar puede valer cualquier cosa. No hay ancla nominal. Tampoco sabemos cual va a ser la política de intervención del BCRA en los próximos días y semanas.

 

¿Qué debería hacer Guido Sandleris?

Sinceramente, no sé si hay un combo de medidas que te pueda estabilizar el mercado por sí solo. Lo que necesitan los inversores es certidumbre. Ellos están escuchando a Mauricio Macri decir que Alberto Fernández es Venezuela y, entonces, una vez que gana Alberto vamos a precios de Venezuela. El AY24 opera a una paridad de 60%. Son precios de default. No hay nada que el BCRA pueda hacer para revertir eso. Lo que sí te puedo decir es qué medidas no ayudan: subir la tasa en pesos arriba de 100%. La tasa ya da lo mismo si el dólar puede valer $52, $62 y $55 en el mismo día.

 

En base a algunas cosas que se leían ayer en redes y, sobre todo, tras el discurso presidencial, ¿pudo haber hecho más el Gobierno para evitar la masacre financiera de ayer?

Ayer, no lo creo. Lo que podría haber hecho el Gobierno para que el colapso de los mercados no fuese tan agudo es no plantear una polarización tan extrema. Pero esa, justamente, era la estrategia política de Cambiemos desde hace cuatro años. Macri y Marcos Peña jugaron a la ruleta rusa con el país. En 2015 y 2017 el revólver hizo click, pero el domingo a la noche hizo bang.

 

Alguien decía ayer que Peña era el principal enemigo de Macri…

Fue bueno mientras duró, pero la verdad que falló la comunicación y supuestamente es en lo que se especializa Marcos. La conferencia de prensa de Macri de ayer es un ejemplo.

 

¿Por qué cayó tanto el mercado?

Algunos ADR, ¡más de 50%! Las expectativas no tuvieron el “match” de las urnas, lo sé, ¿pero no es demasiado? Macri le dijo a la gente que Alberto es Venezuela. La gente no le creyó, pero el mercado sí lo hizo. Eso explica los precios. Ahora, Alberto deberá entablar un diálogo con los mercados a ver si le dan, cuanto menos, una oportunidad.

 

Hacia adelante, todo depende del dólar: la inflación, la gobernabilidad, el humor social, las tasas, los activos. ¿Qué más nos puede decir de la madre de todos los precios?

No hay mucho que pueda decir. Esto es oferta y demanda. Codicia y miedo. Confusión de confusiones. Es muy temprano para hablar de fundamentals.

 

Alberto ya debe estar preocupado…digo, porque la victoria en octubre está casi redondeada y no necesita que “se pudra” para tener leverage electoral.

Podríamos decir que si la ventaja fuera de 3-8 puntos entonces a Alberto le convendría que se “pudra” todo, para usar su expresión, para maximizar sus chances de ganar. Ahora, con un resultado que le da prácticamente la certeza de ganar, le conviene que la situación no se agrave más. Con este nivel de tipo de cambio el ratio deuda/PIB va a 100% y si el dólar sigue subiendo entonces la insostenibilidad de la deuda deja de ser un interrogante y pasa a ser una certeza.

 

Aunque cuanto más se complique ahora, y más efectos tengan sobre los primeros meses de 2020, más puede echar la culpa hacia atrás. Lo de la “herencia” garpa, por los menos un tiempo…

Esto no se trata de echar culpas. Esto se trata de gobernar un país que enfrenta US$ 30.000 millones de necesidades de financiamiento brutas en 2020, sin acceso al mercado de capitales siquiera para refinanciar amortizaciones.

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