Burzaco (MB Inversiones): “El ‘reperfilamiento’ de deuda es en verdad un default”

30 de agosto, 2019

Finanzas - Diego Martínez Burzaco, director de MB Inversiones

Entrevista a Diego Martínez Burzaco Director de MB Inversiones Por Ariel Bazán

 

Aunque el Gobierno evite llamarlo así, para varios analistas el “reperfilamiento” de deuda anunciado es en verdad un “default”. En charla con El Economista, Diego Martínez Burzaco, director de MB Inversiones, explicó que esto es así porque hubo un cambio unilateral de condiciones y una distinción entre tipo de acreedores.

 

¿Es un default el “reperfilamiento” de deuda anunciado?

Para la deuda de corto plazo es claramente un default porque el emisor está cambiando unilateral y forzosamente las condiciones. Lo que se modifica fundamentalmente es la forma de reintegro de capital para los inversores institucionales, donde también hay pymes y otras personas jurídicas: cuando se iba a pagar la totalidad del capital al vencimiento, ahora se hará en tres cuotas. Y además, la cuota más importante, del 60%, en casi todos los casos quedará para la próxima administración.

 

¿Hay alguna otra arbitrariedad en el anuncio?

Sí, algo que también es judicializable es la distinción entre tipo de acreedores, ya que supuestamente los minoritarios van a cobrar en tiempo y forma. Y hubo además un corte temporal muy díficil de entender, ya que la medida rige para quienes tenían las Letes hasta el 31 de julio. Es decir, hay un vacío legal desde el 1º de agosto hasta el día del anuncio, sin importar si el inversor es minorista o no.

 

¿Que se estire el plazo de pago implicará una quita para los acreedores?

En valor presente es como una quita. Ya se vieron las consecuencias si un inversor quizo vender ese instrumento en el mercado secundario: por ejemplo, las Lecap cayeron 30%. Esa es la quita de valor presente que le está otorgando el mercado a esa Letra.

 

¿Cuándo se podrá salir nuevamente al mercado?

En esta administración seguro que no. Y la otra propuesta de “reperfilar” varios bonos que vencen desde 2020 hasta los próximos diez años mandando un proyecto al Congreso tiene varios inconvenientes. Por un lado, si bien es lógica la búsqueda de consensos, en un momento de campaña será muy díficil consensuar. Y si eso se llegara a conseguir, habrá que buscar luego una aceptación amigable de los acreedores. La única cuestión “a favor”, por decirlo de alguna manera, es que los bonos actualmente tienen un precio de reestructuración casi forzosa, con lo que evidentemente el mercado ya hizo el ajuste.

 

¿La medida fue correcta al menos para darle más poder de fuego al BCRA para contener al dólar?

No, si se quería hacer algo así deberían haber conversado previamente con los inversores institucionales, como los bancos, aseguradoras, y la Anses. Con este nivel de desconfianza no hay oferta posible de dólares del BCRA que pueda parar la corrida contra el peso. Por eso, si se hubiera buscado el “reperfilamiento” de una manera más prolija, la recepción del mercado hubiese sido otra.

 

¿Que pasará con el FMI?

Dudo que si se mantiene este clima de fuerte incertidumbre, el organismo vaya a hacer el desembolso previsto de US$ 5.400 M. Así como hoy se ve que no hay reservas que alcancen para parar la corrida, el Fondo no le verá sentido a hacer un desembolso que no podrá calmar las aguas.

 

¿Servirá para contener al dólar la medida de obligar a los exportadores a liquidar divisas?

Es una medida más para obligar a los exportadores a que liquiden sus dólares y que el BCRA no sea el único oferente de divisas. Hay empresas que tienen mucha espalda financiera y eventualmente podrán vender algunos dólares para financiar su capital de trabajo, pero hay muchas otras están en el límite entre la rentabilidad y su posición de liquidez y no sé entonces cuántos dólares podrán volcar…

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