Broda: “Una gotita de patriotismo es necesaria”

15 de agosto, 2019

Miguel Angel Broda

“La abultada e irreversible victoria de la oposición generó en los agentes económicos dos actitudes: sorpresa porque nadie lo descontaba y desconfianza sobre los antecedentes de populismo e intervencionismo que la oposición tiene, aunque no necesariamente anticipen lo que pasará después”, dijo Miguel Angel Broda ayer, en diálogo con Radio Mitre sobre la reacción de los mercados a los resultados de las PASO.

 

“Esas dos condiciones generaron una abrupta caída de demanda por los activos argentinos: bonos y acciones. Fue la segunda mayor caída en el precio de las acciones de la Historia universal y dos veces la mayor de Argentina, que es un país terriblemente inestable y genera estos shocks. Y hubo una caída de la demanda de los activos en pesos, que es similar al shock que recibimos en abril del año pasado, es abrupta y genera consecuencias de libro de texto: suba la tasa de interés, se devalúa, aborta la recuperación que había y sube la inflación. Nos tenemos que olvidar después de julio del 2% y pico mensual y revisar hacia abajo lo que va a suceder en el tercer y cuarto trimestre de este año y hacia abajo el arrastre que deje 2019, en términos de PIB, para el 2020”, señaló el prestigioso economista.

 

Claramente, dijo, “Hay que hacer control de daños y tratar de que lo que sucedió cicatrice”. ¿Cómo? “Es crucial que los dos personajes importantes de los cuales dependemos, que son Mauricio Macri y Alberto Fernández, en lugar de ser competidores y cada uno ir a su rincón, intenten una coordinación y una sociedad. Estamos en una situación en la que hay que evitar el descontrol de todas las variables económicas y sobre todo atender las fragilidades”, dijo y ratificó: “Ahora tenemos que tratar de lo que queda hasta el 10 de diciembre, minimizar y controlar los daños”.

 

El tipo de cambio cerró ayer en $60,40 cayendo 8,24% con un bajo volumen operado de US$ 265 millones. Asimismo, el BCRA vendió en cinco subastas diarias un total por US$ 248 millones, mientras que el Tesoro vendió diariamente los US$ 60 millones que viene subastando normalmente.

 

Hay tres fragilidades, señaló: baja demanda de pesos y altas tasas, renovación de deuda de corto plazo y exceso de demanda de dólares. “A mi juicio, hasta ahora, el BCRA ha reaccionado con extrema tibieza”, dijo. “En marzo estimábamos que, si ganaba la oposición, el exceso de demanda de dólares iba a ser superior a US$ 10.000 millones adicionales a los que vende el Tesoro. Mi impresión es que el BCRA estaba preparado para eso, pero está siendo tibio y tratando de generar confianza con estímulos al consumo cuando ya es tarde”, dijo. “Ahora se debe hacer control de daños”, expresó.

 

“El Frente de Todos deberá poner un equipo económico que genere credibilidad o dar unas ideas sobre lo que va a hacer para amainar esta brutal caída de demanda por activos argentinos”, agregó. “Una gotita de patriotismo es necesaria. Tenemos que evitar que las variables se descontrolen, porque las crisis económicas son devastadoras para el pobre y devastadoras sobre las tasas de crecimiento a largo plazo. Por eso somos el único país que era rico y se hizo pobre en el mundo”, dijo.

 

“Por ahora me parece que ambos (en referencia a Macri y Fernández) deberían estar centrados en controlar los daños que la sorpresa y la desconfianza han generado como resultado de las PASO”, reflexionó.

 

“En los cientoveinte días que quedan tenemos que controlar los daños y es de interés de los dos candidatos más importantes que no desborde, porque las consecuencias de lo que pasó se van a vivir”, dijo y vaticinó más inflación, más recesión, tasas más altas y, obvio, un dólar más alto. “Tratemos de no pelearnos más”, dijo.

 

En un contexto como el actual, dijo Broda, “Hay que usar las reservas para evitar las consecuencias que un descontrol del tipo de cambio tiene sobre el sector real de la economía”. Sobre las comparaciones con el pasado, señaló: “Estos son procesos muy diferentes a la hiperinflación del ‘89 o la salida de la convertibilidad. No tienen nada que ver. No hay ninguna razón objetiva para repetir esos tristes episodios. El control de daños actual de hoy es fácil y no hay similitudes macro. Sin embargo, la acumulación de errores de política económica no permite descartar totalmente esas consecuencias traumáticas”.