Afuera, los títulos caen; adentro hay incertidumbre

20 de agosto, 2019

wall st bonos títulos

Por Luis Varela 

 

En un feriado que de descanso tuvo muy poco, políticos, inversores y público en general se la pasaron ayer durante todo el día siguiendo las noticias en televisores, radios y página web de los diarios, intentando adivinar qué puede pasar a partir de hoy a la mañana cuando Hernán Lacunza asuma como nuevo ministro de Economía de la Argentina, tras la renuncia presentada el sábado por Nicolás Dujovne.

 

La incertidumbre fue total y absoluta. Hubo sí algunas cotizaciones marginales por negocios con títulos argentinos en Wall Street, por cierto con precios muy hacia abajo, pero la ausencia de mercado cambiario en la plaza financiera local y la inexistencia de un valor cierto para el dólar hizo que todos los negocios entraran en una suerte de limbo, que no se limitó a los virtuales negocios de la city, sino también de comercios de todo tipo, por no poder conocer cuales serían los precios de reposición.

 

Por cierto, el mundo operó ayer sin feriado, con negocios normales y las cotizaciones de casi todo el planeta estuvieron bastante tranquilas. Particularmente hubo una importante señal de China hacia Estados Unidos, que insinuó que irá cooperando en las relaciones comerciales, por lo que mantuvo casi inalterada la cotización del yuan con el dólar, y eso generó una ola de distensión en casi todos los mercados.

 

En la relación de las principales monedas, ayer el dólar avanzó 0,3% contra el yen y mejoró apenas 0,1% contra el euro, la libra y el yuan. Donde sí hubo una variación importante de la divisa fue en América Latina, en la que hay gran inquietud por lo que está pasando en Argentina. Así, el dólar subió ayer 1,7% en Brasil y se elevó 1% tanto en México como en Chile.

 

Esa distensión entre las principales economía mundiales provocó un leve paso atrás para la cotización de los bonos de casi todo el planeta, posiciones que fueron tomadas como refugio, por temor a que un enfrentamiento entre chinos y norteamericanos terminaran generando un colapso generalizado.

 

Ese paso atrás de los bonos, benefició a los precio de las acciones globales. Por eso hubo subas del 1% al 1,4% en los índices de la bolsa de Nueva York, al tiempo que se vio una baja del 0,3% en la Bolsa de San Pablo y una suba del 0,6% en la de México

 

En cambio, la suerte que tuvieron los títulos argentinos en los limitados negocios que se operan en Wall Street estuvo completamente para abajo. En ruedas normales, en Nueva York se negocian volúmenes que están en el orden del 10% de lo que se opera en Buenos Aires, y ayer algunos operadores indicaron que ese nivel se elevó al menos hasta el 15%. En base a eso, hubo bajas del 2% para los bonos argentinos en los negocios que se hacen en el exterior. Y, en consecuencia, el riesgo país volvió a empinarse, hasta los 1.883 puntos básicos.

 

Y lo más sustancioso del día se observó en los ADR argentinos que cotizan en Nueva York, donde hubo alzas del 1% al 2% para Tenaris y Bunge; pero un derrumbe del 15% para Galicia y Macro, un desplome del 12% para Edenor, del 9% para TGS y retrocesos del 5% al 8% para Cresud, Irsa I, Telecom, YPF, Globant, Pampa E e Irsa I; con merma del 1% para Ternium.

 

Esta tranquilidad de los negocios globales y debilidad de los papeles argentinos se dio con una gran dispersión de precios en las commodities. Con un salto del 2,4% para el petróleo, y el barril llegó a US$ 56,20. Los metales preciosos estuvieron en descenso: caída del 1,2% para el oro y baja del 1,3% para la onza de plata. Los metales básicos actuaron mixtos: el cobre subió 0,3%, con una merma del 0,3% para el aluminio y una baja del 1,5% para el níquel. En Chicago se vio una baja del 1,6% para el maíz, descenso del 1,5% para la soja y merma del 1,1% para el trigo. Y el bitcoin subió 3,6%, con panel mixto para el resto de las criptomonedas.

 

Con todo tipo de reuniones entre el presidente Macri y toda su ala política, y con Lacunza preparando su difícil desempeño a partir de hoy, los máximos responsables de la oposición ganadora están haciendo todo tipo de declaraciones para tranquilizar a los inversores y lograr que los votos reunidos en las PASO se mantengan en la primera vuelta del 27 de octubre.

 

En consecuencia, un referente clave del candidato Alberto Fernández, el economista Guillermo Nielsen salió ayer a aclarar que no planean reestructurar la deuda. Tuvo que hacerlo porque en la última licitación de Letes los inversores del mercado interno no hicieron ningún tipo de oferta para títulos que vencen después del 10 de diciembre. Y como Alberto Fernández planteó que el stand by con el FMI está caído y que renegociará con ese organismo, nadie sabe de qué modo hará el candidato opositor para cumplir con las obligaciones que tiene el país durante 2020.

 

Nielsen habló luego de declaraciones formuladas por Fernández, que afirmó que el país está virtualmente en condiciones de default, a pesar de que afirmó su voluntad cumplir con las obligaciones contraídas. “No planeamos reestructurar la deuda”, dijo Nielsen, adoptando una posición casi de futuro funcionario. En los últimos días habrían crecido las posibilidades de que Nielsen, que fue secretario de Finanzas de Néstor Kirchner y renegoció el primer canje de deuda, se convierta en ministro de Economía de Fernández en caso de triunfar en octubre. Y, sin miramientos, Nielsen sostuvo que Fernández busca “evitar conflictos con los tenedores de bonos”. El clima adverso que afrontan los activos argentinos se complicó el viernes por las malas notas de las calificadoras de riesgo Fitch Rating y Standard & Poor´s. Ambas firmas alertaron sobre la creciente posibilidad de un default.

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